Los blogs han muerto

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Los blogs han muerto

Cada dos o tres meses hago una batida para apañar los enlaces rotos del blog porque tras casi 20 años y 4883 post publicados es inevitable que aparezcan links muertos. Esos cadáveres, además de dar cierta imagen de abandono, son chungos para la cosa del posicionamiento.

Para encontrarlos hago lo que todo el mundo que gasta WordPress suele hacer. Recurro a algún plugin como este ya que es lo más cómodo para localizarlos y además marca una copia de la página desaparecida en la valiosa biblioteca de Archive.org. En 2018, gracias a Archive, se repararon unos 9 millones de enlaces rotos sólo en la Wikipedia.

Pero no me quedo sólo en localizarlos, quitarlos o cambiarlos de forma automatizada. Acostumbro a visitar su última copia por si mudaron a otro servidor o si dejaron alguna pista de que abrieron página nueva a la que apuntar el enlace muerto.

Ya creo que se puede ir diciendo. Los blogs han muerto. Al menos como fueron concebidos en su nacimiento. Cada vez que hago una rebúsqueda siguen apareciendo más y más blogs difuntos. Esto no sirve ni como dato anecdótico, pero ya que los blogs dejaron de estar de moda hace mucho, tampoco creo que existan muchos estudios en los que se haga un recuento fiable de bajas.

Si el cierre de La Coctelera  (2005-2014) se llevó por delante miles de blogs, basta echar un ojo por Blogger (Blogspot) para encontrar un gigantesco cementerio online.

Lo cachondo de la canción de la muerte de los blogs es que se lleva anunciando casi desde el mismo día que nacieron, como un presagio bastante más que obvio. Aunque en 2008 aún les quedaba algo de mecha.

Se competía por el mejor blog en concursos como el 20 Blogs del diario 20 Minutos (del que tengo muchos recuerdos de divertidos trapicheos con los votos), en el de Bitácoras con su EBE o en el internacional The BOBs , organizado por la Deustche Welle, la tele pública alemana. Aquello ya eran palabras mayores.

 
   

Una reliquia animada

Así, mientras voy cambiando enlaces de sitios desaparecidos, me reencuentro con la cantinela por excelencia de 2008.

Durante ese año los llamados “influencers”, también denominados o “Blogstar” o  “A-List” (por aquello de que encabezaban todas las listas endogámicas de blogs) escribían tochacos sobre el gran deceso inminente. Por otra parte era casi lógico, internet estaba cambiando, como lo hace siempre, y los blogs que hablaban de blogs se iban quedando sin cosas de las que hablar.

También recuerdo que se hablaba en los medios con rimbobancia de los blogs como el flamante nuevo formato para el éxito (nuevamente veo analogías con las redes de hoy). De vez en cuando aparecía un tipo, normalmente yanqui, posando con un cheque millonario de Adsense que había conseguido escribiendo en su blog. La realidad era que el 99,9% de los blogueros se comían los mocos con los anuncios o con suerte sacaban algo para pagar el hosting.

Monumento al último navegante que hizo clic en un anuncio a finales del siglo XX, posiblemente por error

Tal y como sigue sucediendo ahora, el truco estaba en el tráfico y el volumen. Cuantos más blogs y más piezas publicadas, más posibilidades de que alguien pinchara en un anuncio. Nacían las redes de blogs. En algunas de estas redes los blogs parecían blogs, pero su estilo ya no se parecía tanto al de un blog como se entendía entonces.

También empezaban a aparecer los bloqueadores de anuncios, pero aún había margen para sacar algo de aquellos banners con sonido chillón y epilépticos movimientos y destellos.

Los blogs han muerto 4

El del Test de la Muerte fue uno de los banners que más tímpanos jodió con su audio cojonero.

Los medios ya habían abrazado el formato blog. Unos por parecer modernos y otros para acumular tráfico. En muchos casos los blogs no eran más que la columna de opinión de siempre de su columnista de siempre. Le encalomaban una plantilla con disfraz de blog y a correr.

El País inauguró “La Comunidad” de blogs en 2007. Terminaría cerrando apenas seis meses después con 7.000 blogs que se desintegraron en aquello que los rancios aún llamaban el ciberespacio.

Otro gran debate recurrente que llegó a alcanzar cotas de cansinismo estomagante por aquella época fue la dicotomía de si los blogs eran o no periodismo. No faltaron periodistas absurdamente molestos con aquellos “aficionados” que escribían cosas a su bola. Se abrió un debate permanente entre los puristas, algunos ya en modo neoludita y los usuarios de nuevos formatos. Esta derivaría en otra gran discusión que terminó aburriendo a las moscas, el periodismo ciudadano.

Entre tanto postureo, los blogs que mantenían aquella esencia de bitácora puramente personal fueron cayendo. Sus escribientes los abandonaron y/o se dejaron llevar por las nuevas redes sociales consagrando sus contenidos, ahora como píldoras o aforismos, a ese pozo sin fondo de ruido permanente que ya era Tuiter.

Atrás iban quedaron los flames entre blogs que no fueron más que una versión suave en texto de los actuales salseos irrelevantes entre Youtubers que sólo interesaban a sus protagonistas y a un grupo bastante reducido de lectores. La mayoría eran otros blogueros a la caza de enlaces de vuelta.

Estas son sólo algunas cosas que he recordado como resultado de un breve ataque de nostalgia trasnochada. Me ha durado justo el tiempo que tardé en reparar los 597 nuevos enlaces rotos que han aparecido durante el último escaneo del trimestre.

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9 comentarios en «Los blogs han muerto»

  1. Yo mantengo vivo el mío y pretendo actualizarlo. Otra cosa es que últimamente el tiempo sea escaso y cuando lo tengo lo dedico más a ocio fácil como series o juegos que a escribir. Cuestión de cansancio mental. Pero tengo temas y ganas de volver a ponerme así que de vez en cuando actualizo el blog.

    Por otro lado, muchas gracias por el Broken Link Checker, porque está bastante bien y bueno, ahora tengo faena por un tubo de eliminar enlaces a porrón.

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  2. Hola JRMora:

    Decirte que los blogs aun siguen vivos, y por mucho tiempo. El caso es, que para mucha gente es, como un mundo que pueden estimarse como de antaño, pero sin perder los contenidos que hay en los mismos.

    El problema es, que ahora con las nuevas tecnologías de compartir e informarse y todo esto, ya que, las redes sociales son un hueco al mundo, como para poner al frente de los demás sitios y páginas, donde se actualizan constantemente para poner dichos contenidos y cosas muy punteras.

    No es que se mueran. Es que, hay poco interés, y por lo de pronto, muy poca gente visita las páginas. Al igual, es que, mucha gente no sepa el cómo hacer que vayan muchas más visitas y más contenidos a sus páginas. Lo cual, indica que es un tema de pasar el tiempo a otras cosas. No es que se mueran, es que, los dejan muertos, sin actualizarlos nada, ni ponerles nuevas cosas y nuevos contenidos. Esto es, porque van a otras cosas, van a nuevos asuntos, nuevos sitios donde ponen las mismas cosas que las de sus blogs, pero también, para aumentar más la cantidad de cosas que en sus blogs no les cabe.

    También es otro tema, que los estilos, la salubridad de los blogs y la estabilidad a que funcionen durante las 24 horas del día, etc, etc, ahí es otro tema. Pues como ejemplo, Blogspot, ya sabemos que hay muchísima gente que se crea un blog, ponen un contenido y se marchan y van creando otro blog u otro perfil y se crean otro. Pero esto es normal. Porque también los hay SPAMMERS y otras categorías de gente que buscan dinero.

    Es lo que hay.

    Saludos.

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  3. Salud

    Lo que murió fue llamar blogs a… los blogs. Jajaja.
    Pero sí, muchas de las webs personales de antaño ya no existen; tampoco existen webs «serias» y profesionales. Y hablando de enlaces rotos, los que se llevan la palma son los de los medios de comunicación.

    En realidad, lo triste no es solo el tema del cambio de nombres, sino el perder la idea de la importancia del «lugar propio» y dejarlo todo en manos a un formato de otra persona (es el problema recentralista de las redes sociales).

    Lo curioso es que todo lo que vemos en otras redes ya fue moda durante la época de los blogs. Eso sí, ahora con más vídeo, audio y textos más cortos.

    Hasta luego ;)

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  4. Por ahí aún andamos resistiendo, y con tres cifras diarias de visitas, y poniendo cada dia tu viñeta. No han muerto del rodos los blogs pero si es cierto que están a punto, a`únque aún queda la resistencia de unos cuantos. Desde 2006….

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    • Así es, amigo Francesc. Eres de los irreductibles.
      Cada cual tendrá su motivación más allá de la simple rutina. La mía es que me sigue gustando aporrear el teclado cada cierto tiempo. El declive de los blogs, natural e inevitable, me recuerda un poco al de los fanzines que terminaron ocupando una posición residual pero no menos importante.

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  5. Nosotros somos de la resistencia, llevamos años con blogspot y el día que lo quiten nos vamos al carajo. Bueno, no. Solo quería volcar un poco de drama, nos tendremos que mudar a WordPress. Lo que sí me da fatiguita es pensar que tendré que meter manualmente ‘todos toditos todos’ los contenidos de nuevo y manualmente. Que yo sepa no hay herramienta que me pase blogspot a wordpress con un chasquido de dedos.

    PD: Los tochos de post en facebook y los hilos de twitter han sido los asesinos de los blogs. XDDD

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