Periodistas filipinos califican de vergüenza para el periodismo una viñeta que “marca” comunistas

 

Periodistas filipinos califican de "vergüenza para el periodismo" una viñeta que señala a comunistas

Viñeta del dibujante Steve Pabalinas publicada en The Manila Times

El NUJP (Sindicato Nacional de Periodistas de Filipinas) denuncia en un comunicado que la viñeta del diario The Manila Times, publicada el 25 de octubre, “marca” a los críticos con el gobierno y a grupos progresistas para ponerlos en la mira de los militares y la califica de “vergüenza para el periodismo“.

Una vergüenza para el periodismo.

Vergüenza del Manila Times por publicar una viñeta editorial en la que  repiten como loros la etiqueta de rojo sin sentido por parte del gobierno contra críticos y disidentes.

La viñeta, titulada “Las muchas caras de los comunistas locales”, muestra a un rebelde comunista aparentemente pintando máscaras para que las usen figuras etiquetadas como legisladores, feministas, activistas, educadores, clérigos, artistas y, sí, periodistas.
No menospreciamos al Times por sus sesgos y, sin duda, tenemos millones de razones para ello, pero esperamos que, dado que afirma ser todavía un medio de comunicación, aborde los problemas con más profundidad que esta difamación caricaturesca de una gran muestra representativa de la sociedad filipina, sin contexto y, lo más importante, evidencia.
Lo peor de todo es que al ignorar por completo los principios más básicos del periodismo, ha puesto a cientos, no, miles de vidas filipinas en la mira del gobierno y sus fuerzas estatales.
Esto, sobre todo, es su mayor flaco favor a la profesión, al pueblo y a la nación filipina”.

Poca broma con marcar “rojos” en Filipinas

Para aquellos que aún crean que es una viñeta más y una polémica absurda sin importancia, es conveniente que se trasladen al contexto social del país donde se mueve el mensaje que se lanza, que no es precisamente para tomarse en broma.

Que te señalen por “comunista” en Filipinas puede suponer una sentencia de muerte.

En 2018, el presidente, Rodrigo Duterte, amenazó con crear un “escuadrón de la muerte” para matar comunistas. Más tarde ofreció a cualquier ciudadano unos 500 dólares de recompensa  por cada guerrillero comunista muerto y añadió que eso era más barato que organizar un grupo militar que los asesinara. Es decir, libre albedrío para que la población matara legalmente por “presunción de comunismo”.

Ha soltado otras barbaridades (aquí un vídeo que recopila algunas)  sobre disparar en la vagina a las guerrilleras para que no se reprodujeran y otras lindezas propias de un sicópata, entre las risas de los asistentes.

También animó así a la población a matar drogadictos:

“Si conoces a algún drogadicto, ve a por él y mátalo tú mismo ya que pedir a sus padres que lo hagan sería demasiado doloroso”.

Y es que Duterte es un sujeto muy peligroso, con la excusa de la lucha contra el narcotráfico convirtió Filipinas en un estado criminal, la policía filipina ha sido señalada por falsificar pruebas para justificar ejecuciones ilegales en la “guerra contra las drogas“.

Desde que Duterte llegó al poder en 2016 se ha pasado por el forro cualquier legislación internacional en materia de derechos llegando a apoyar sin reservas una campaña nacional para matar traficantes y consumidores de droga mientras pasaba de investigar las ilegalidades cometidas por la policía e incluso asegurando que él mismo se había cepillado a gente y que seguiría haciéndolo.

Cada vez que ha recibido críticas de ONG, instituciones y gobiernos extranjeros, Duterte ha repetido sin despeinarse:

No me interesan los derechos humanos, créanme.”

 

 
   

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