Terroristas

 

Terroristas

La foto de la cabeza ensangrentada de Paty sobre el suelo sigue en internet, como tantas otras fotografías escabrosas de otras personas sin nombre que se publican cada día en páginas dedicadas a la difusión de casquería sin escrúpulos.

La historia ya la conocen, pueden leer los detalles donde les apetezca. Samuel Paty, un profesor de secundaria francés, fue asesinado y decapitado con un cuchillo. Aún siendo ya rutina,  es imposible acostumbrarse a este sinsentido y los franceses se echaron a la calle por todo el país para homenajear a Paty y el gobierno de Francia lo ha nombrado Caballero de la Legión de Honor y le ha otorgado la medalla del mérito a título póstumo.

Su verdugo cometió semejante bestialidad y después publicó la fotografía en Twitter para vengar a su dios porque el profesor había mostrado una de las viñeta sobre Mahoma publicada en Charlie Hebdo en una clase sobre libertad de expresión.

Terroristas

No es fácil conocer ciertos datos con exactitud. La última vez que busqué la cifra de musulmanes se leía que había unos 1500 millones, aproximadamente el 22% de la población del mundo. Así que, aunque le incomode leerlo, si todos fueran de la calaña de los cortacabezas, hace mundo tiempo que el planeta viviría en una devastadora e interminable guerra mundial que se libraría calle a calle y llegaría hasta la mismísima puerta de su casa.

Dicho esto, tampoco importa tanto si los salvajes son cien o un millón, cuando en las distintas ramas del islamismo no hay una postura y reacción unificada, contundente, activa y permanente contra estos actos de salvajismo del todo injustificables. Por otro lado, tampoco les hacemos mucho caso cuando se pronuncian porque nunca nos parecerá suficiente.

Estos asquerosos actos terroristas de ejecución con publicidad global son también el caldillo de cultivo preferido para alimentar la causa general del discurso fascista. El odio siempre es una mina muy explotable y pocos dudan en usarlo. Algo que se ha leído mucho estos días en boca de derechuzos varios han sido críticas a “el silencio de la izquierda” sobre el asesinato de Paty.

De entrada eso es falso. En realidad, lo que querían decir es que todo aquel que no bramara que hay que exterminar a los musulmanes a bulto era como mínimo cómplice. Y así, entre extremos vamos pasando el ratillo.

 

También hemos tenido que volver a lidiar con eso de la supuesta islamofobia por llamar asesino a un asesino, que además lo es sólo por motivos supuestamente religiosos y para colmo por un jodido chiste. En toda esta mierda no existe ningún camino que no conduzca a algún extremo.

Así que, para no desentonar me dejaré llevar un poco por la corriente, no sea que los del dedo señalador de la equidistancia hagan su aparición.

Si aquellas cosas en las que crees necesitan acabar con la vida de alguien o imponer tus rollos usando la fuerza en cualquiera de sus manifestaciones, ya puedes dejar de llamarlo “religión”.

 

inmolar

 
   

¿Algo que comentar?