La viñeta que provocó 1000 quejas

 
     

La viñeta que provocó 1000 quejas

         

Viñeta de la serie Six Chix de Bianca Xunise del martes 28 de julio de 2020 que sirve la agencia King Features Syndicate para distintos medios.

La mujer blanca sin mascarilla le dice a la mujer negra con mascarilla que lleva la camiseta con el lema «No puedo respirar»:

«Si no puedes respirar, ¡quítate esa tonta máscarilla!»

Cancelada

Algunos de los diarios donde apareció esta viñeta comunicaron su decisión de dejar de publicar la tira Six Chic, alguno incluso plantó una disculpa en el lugar donde debía aparecer su siguiente tira calificándola de inapropiada y ofensiva y además pidiendo una disculpa por parte de la agencia.

 

La viñeta que provocó 1000 quejas

Traducción:

Una disculpa

La edición del martes incluyó una viñeta de Six Chix que fue inapropiada y ofensiva. Hemos notificado a la agencia que proporciona la viñeta que, como resultado, ya no publicaremos más Six Chix en nuestro periódico. También hemos solicitado una disculpa de ellos.
Nuestras disculpas por una viñeta que reflejaba exactamente lo contrario de lo que representamos como periódico.

La autora de la viñeta, que compartió esta captura de la disculpa de un medio, no sólo no tiene intención alguna de disculparse por el chiste, además considera que es un acto de censura.

«Así que, aparentemente, las respuestas de los ofendidos hicieron que mi viñeta desapareciera de algunos periódicos y una disculpa, que no aprobé, está apareciendo en su lugar. Para que conste, no me disculpo por esta viñeta y esto es censura«.

Decisión que respalda Tea Berry-Blue, su editora, que ha dejado claro que la agencia tampoco piensa disculparse.

Bianca Xunise  lo tiene claro: «Estoy siendo silenciada por sentimientos blancos por una viñeta de humor».»Este es un completo paso atrás en la dirección equivocada’.

Bianca Xunise. Instagram @biancaxunise

Después de publicar en Twitter lo que Xunise llama «la viñeta que provocó 1000 respuestas airadas», explicó así su idea y lo que opinaba sobre cómo se había malinterpretado.

Y quiso aclarar: «Es fácil asumir que la mujer blanca que me habla es racista, eso puede ser cierto o no, pero ese no es el punto.

«El punto de la viñeta es cómo la gente blanca ve los problemas que afectan a los negros como triviales» (…) «no como algo sistémico». 

«Todo el debate sobre la mascarilla se ha comparado con la opresión, algo que encuentro increíblemente ofensivo.

«El hecho de que los blancos quieran denunciar opresión ahora por tener que cumplir con su deber cívico de proteger a los demás no es la lucha negra en absoluto».

Ofendidos aquí, allá y allú

Lo curioso es el espectro de las quejas, que no van en una única dirección como de costumbre. Los hay que consideran que «no sólo difama a Floyd  (Ver con VPN) y al movimiento Black Lives Matter, sino que también pisotea el hecho científico, ya bien establecido, de que las máscaras no son ‘tontas’, que son importantes para frenar el COVID-19 y salvar vidas».

Otros, sin embargo, consideran que ataca injusta y gratuitamente a los blancos y/o a los desbocados negacionistas antimascarilla. También los hay que creen que es una viñeta fallida o mal resuelta porque no se entiende, puede interpretarse de distintas formas o simplemente no es graciosa. Esta vez hay pataleo para todos los gustos.

Sobre Six Chix

Six Chix es una tira cómica diaria que se publica en más de 125 periódicos en los Estados Unidos y en otros países. Lo que no tengo claro es si ahora con la decisión de algunos diarios de cancelar Six Chix afectará también de rebote a las otras cinco autoras.

       

 

Six Chix la dibujan seis mujeres, un día de la semana cada una y luego rotan para encargarse de las tiras dominicales. Isabella Bannerman dibuja los lunes, Bianca Xunise los martes,  Susan Camilleri Konar  los miércoles, Mary Lawton  los jueves,  Maritsa Patrinos  los viernes y Stephanie Piro dibuja los sábados. Cada autora escribe y dibuja con su propio estilo y perspectiva. La temática de los chistes es variada y pueden tratar sobre economía, tecnología, incluso zombis o asuntos relacionados con la salud. Los personajes principales de las tiras son mujeres.

La serie Six Chix fue ideada en el año 2000 por  Jay Kennedy (1956-2007) cuando era el editor jefe de King Features. Pretendía lanzar nuevos autores y tratar de atraer a más mujeres creadoras y lectoras a las viñetas. Con Six Chix consiguió lo que buscaba. En 2014, Six Chix recibió una nominación de la National Cartoonists Society a la mejor tira cómica de periódico del año.

Opinión al vuelo

Para cualquier autor o lector con cierta edad, opinar sobre esto ya es agotador. Es repetir una y otra vez lo de siempre buscando variaciones de lo mismo para seguir girando en el mismo círculo.

Hace unos días hablé un buen rato con el colega Cristian Sánchez, viñetista colombiano del diario El Espectador y Publimetro que firma como X-tian y reside en España.

Cristian está haciendo un Máster en Nuevos Periodismos y Comunicación Política en la Universidad de Valencia y su trabajo final  trata sobre las transformaciones del humor gráfico bajo la nueva corrección política, para ello me pidió opiniones que sumaría a las de otros conocidos humoristas gráficos de España y Colombia a los que ha entrevistado.

Intenté defender que los temas que provocan las polémicas que derivan en broncas con efectos nocivos para los autores no han cambiado tanto, que en esencia son casi siempre los mismos.  También quise restarle algo de dramatismo a las oleadas de ofendidos, porque aunque sean intensas, suelen apaciguarse casi a la misma velocidad que se levantan. Así de rápido caduca todo en el actual mercadillo de la opinión y la atención.

Quizá ahora nos ofendemos más y más rápido y por cualquier cosa, pensamos menos antes de ofendernos o simplemente tenemos más visibilidad como masa cabreada y eso ha contribuido a convertir la indignación en el deporte oficial de internet. Tampoco sabemos aún si el rebrote de eso de la cultura  de «la cancelación» es ya endemia o si incluso puede empeorar.

La cuestión es que cada pasaje de estos me va despojando de argumentos para quitarle hierro a los apaleos virtuales. Se está naturalizando la entrega sin condiciones de un peligroso y aplastante poder a una masa indefinida para juzgar, sentenciar y castigar opiniones casi como si de una ley divina no escrita se tratara.

Es preocupante la cobardía de esos medios que descabalgan a un autor de sus páginas con tanta rapidez por obra y gracia de simples críticas, así sean diez o diez mil.

Críticas que tanto los que las emiten, los dibujantes, como los medios deberían tener ya más que asumidas como reglas básicas del juego de la libertad de expresión sin que por ello nadie tenga que perder su empleo o tener problemas graves por recibirlas, menos aún por un chiste. Por un jodido chiste.

 

   
   

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