The Guardian prescindirá del dibujante Steve Bell en 2021, o no

 
     

Se lee que The Guardian no renovará el próximo año el contrato del dibujante Steve Bell después de cuatro décadas trabajando para la cabecera. Bell publicó sus primeras viñetas en este diario inglés en 1981.

Al poco de conocerse la salida del dibujante ha sucedido lo de siempre, algunos han sentenciado que el motivo de que el periódico prescinda de sus viñetas es la última polémica por esta carticatura de Priti Patel, ministra de Interior británica, publicada el 20 de marzo de 2020 por la que se señaló al dibujante de racista.

The Guardian prescindirá del dibujante Steve Bell en 2022
         

 

Simon Sheffer, en The Telegraph, incluso culpa de la salida de Bell a Twitter y a la cultura de la cancelación, como esta vaina de la cancelación es un asunto «de moda», si cuela, cuela.

Incluso el editor de The Sunday Telegraph Bussiness, Christopher Williams se arrima al carro y asegura en Twitter:

«Más cambios en The Guardian. Steve Bell , dibujante desde 1981 y recientemente acusado de racismo por su caricatura de Priti Patel como un toro, se va. El contrato no se renovará el próximo año. La decisión no está relacionada con recortes laborales más amplios. The Guardian no tiene comentarios».

El dibujante salió al paso para asegurar que su salida es simplemente un asunto económico:

¡La finalización del contrato tiene mucho que ver con recortes presupuestarios y nada que ver con Priti Effing Patel!

Sea como sea, cuando un diario despide a un dibujante, lo primero que se suele aceptar como causa única y principal es que ha sido purgado por culpa de alguna viñeta. Y no siempre es así. Los motivos pueden ser varios, desde recortes por cuestiones de pasta a un simple giro editorial, lleve aparejado un cambio de propietarios o no.

Desde  HonestReporting, otra organización de estas que asegura ver antisemitismo en cualquier crítica al gobierno de Israel se alegran de la salida de Bells, al que llaman «Vil» dibujante y acusan de propagar «una letanía de mentiras y odio» en forma de «antisemitismo venenoso».

Historia manipulada

Desde Bleeding Cool se pusieron en contacto con Bell y su respuesta plantea una historia bastante diferente. Estaría renegociando el que podría ser su próximo contrato.

Esta está la carta de Steve Bell a Brendan O’Grady, director de Comunicaciones del Grupo, Guardian Media Group, tal como se la proporcionó a Bleeding Cool.

«Gracias por el email. ¿Te das cuenta de que eres la primera persona de cualquier organización de medios en contactarme para confirmar o negar esta historia, que parece haber surgido en algunos medios de comunicación de derecha el viernes?

Realmente no quiero confirmar ni negar nada, ya que, aunque mi contrato tal como está finalice a finales del próximo mes de abril, Kath Viner me dijo hace algún tiempo que esto fue por razones presupuestarias.

Dado que durante mucho tiempo he sido uno de los freelancers mejor pagados y prolíficos de The Guardian, y ya estaba en negociaciones con Kath para reducir mi carga de trabajo general (actualmente hago siete viñetas a la semana) espero que, aunque esto definitivamente marque el final de la tira ‘If …’ después de 39 años y medio, podría continuar después del próximo mes de abril haciendo grandes viñetas editoriales. Honestamente, no sé cuál es la posición del Guardián sobre esto, pero de lo que estoy absolutamente seguro es de que nadie ha sugerido que me hayan eliminado por razones de presunta o supuesta misoginia, racismo o cualquier otro delito menor.

He sido colaborador independiente desde 1981, no estoy en plantilla (no hay dibujantes en plantilla, no sé por qué) y, aunque cumplo setenta el próximo febrero, no tengo otra pensión que no sea una privada bastante triste Uno, así que todavía necesito el trabajo. Me gustaría discutir esto más a fondo, especialmente con alguien en el medio que pueda saber cuál es la posición del periódico al respecto.

No hace falta decir que me siento horriblemente expuesto y amargamente decepcionado en este momento».

Steve Bell, en declaraciones a Post Gazette, también dijo estar «atónito» ante las noticias de que había sido despedido.

‘Estoy un poco aturdido, pero espero lo mejor. Tuve un acercamiento con la oficina de Guardian Press en respuesta a todas las tonterías de Twitter, por lo que obviamente también están a oscuras’.

Circulen, no hay nada que ver aquí

Y es que The Guardian ha tenido más de una oportunidad para cargarse a Steve Bell con «motivos». El viñetista criticó abiertamente al diario en julio de 2019  por su “misteriosa línea editorial” sobre el antisemitismo tras rechazar una viñeta.

 

También pudo haberlo despedido en julio de 2018 tras rechazar una de sus viñetas que criticaba el asesinato de la enfermera voluntaria palestina Razan al-Najar por un francotirador del ejército de Israel. Según unos correos filtrados, la viñeta fue censurada por The Guardian, que al parecer se negó a hablar con Steve Bell al tiempo que se rendía frente a las habituales acusaciones de “antisemitismo”.

Los desencuentros pueden haber enrarecido un poco la relación del autor con el medio, pero si el dibujante reconoce que la causa de su probable salida es económica habrá que creerlo porque Bell no es precisamente un tipo tímido que se reserve sus opiniones.

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