Ingreso Mínimo Vital



       
     

Ingreso Mínimo Vital

Ingreso Mínimo Vital

Viñeta del 30/06/2020 en CTXT

Fue el viernes, el Gobierno aprobó el Ingreso Mínimo Vital (IMV) en un Consejo de Ministros Extraordinario. Esto es lo que se sabe a falta de su publicación en el BOE.

Ningún español muy español salió a ondear banderas para celebrar que por fin una parte de los españoles más necesitados van a recibir una ayuda, pequeña, casi simbólica. Por contra, reaparecieron los indigentes mentales que aseguran que “la paguita”, como la llaman despectivamente, va a convertir a esas personas, siempre de izquierdas, claro, poco menos que en vagos y borrachos.

De repente, esos cuatrocientos sesenta y pocos euros van a dar para bajar al bar cada día a ponerse guarro de güisqui y con lo que sobre montarse una offshore para vivir a cuerpo de Borbón el resto de tu vida.

 

Ingreso Mínimo Vital

Para encontrar a estos patriotas de palo, cabreados ante la posibilidad de que se ayude a sus compatriotas, no hace falta rebuscar en lugares oscuros. Es muy posible que se haya cruzado con alguno en su entorno familiar o de amigos, pero es en internet donde se muestran especialmente activos y excitados. Le evitaré la exposición de sus argumentos miserables, si está interesado en bucear en el submundo del muerto de hambre neoliberal, hágalo por su cuenta.

No escondo que el IMV me parece un postureo de simulacro de renta básica universal, cosa que por cierto ya hizo el PP en su día pidiendo una renta básica  que luego se convirtió en uno más de los cien subsidios para pobres, pero de ahí a rechazar las ayudas apelando a que provocará no sé que gaita de colapso económico hay un trecho.

Aunque el IMV no fue gestado ni parido para ayudar a los que se han visto con una mano delante y otra detrás por la pandemia, ya que se pensó en 2015 como parte de un plan contra la pobreza, ahora llega oportuno. 

No hay que olvidar que miles de personas que vivían de nuestra vergonzosa y necesaria economía sumergida se habían quedado sin alternativa posible para poder llevar algo a su casa y otros muchos aún andan esperando cobrar su prestación por los ERTE desde marzo. Eso sin hablar de que el mercado laboral ya se iba pudriendo más allá de lo imaginable, la era prepandemia no era precisamente un paraíso.







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