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Plan de reconstrucción

Plan de reconstrucción

Viñeta del 17/05/2020 en CTXT

Mañana arranca la Comisión para la Reconstrucción en la que se debatirán las propuestas que se supone harán posible la recuperación de España tras la crisis provocada por la pandemia, pero las primeras comparecencias de expertos y cargos políticos no serán hasta el próximo martes 26 de mayo con la intervención de la vicepresidenta Carmen Calvo.

Habrá que estar atentos a las conclusiones y movimientos de la comisión para saber si esta vez tienen de verdad un plan integral con visión de futuro o si han vuelto a comprar un par de cajas de parches gratis para repartir durante unos meses hasta que llegue la “alegría” del verano y vuelva la liga de fútbol.

Una de las medidas “estrella”, al menos en lo relativo la pobreza se refiere, es el Ingreso Mínimo Vital, que muchos pretenden colar como si fuera algo parecido a una Renta Básica. Y no. No insistan porque no cuela. Además de insuficiente, llegará a muchas menos personas de lo que creemos.

Este sucedáneo llamado “Ingreso Mínimo Vital” que se inventó el PSOE dentro de un supuesto plan de lucha contra la pobreza, con toda la intención de que sonara un poco a Renta Básica Universal, viene de lejos y no es más que  “una variante más de los miles de subsidios para pobres que se conocen”.

Cuando el Gobierno, en boca de Pablo Iglesias, anunció esta ayuda la presentó orgulloso como hecha y lista para repartir en una versión degustación llamada “Puente”. A los pocos días la desanunció aplazándola a la muy exacta fecha de “en pocos meses“.

Después se volvió a anunciar que estaría lista “en semanas”, se supuso entonces que empezarían a llegar a manos de sus destinatarios algún día de mayo. Y así, con el rollo, se han vendido más de dos meses de titulares y las ayudas sin llegar.

Este es otro de los grandes problemas de este, y de casi todos los gobiernos. Los tiempos. Todo se eterniza, incluso lo más urgente, sin importar que se trate una situación tan excepcional como jodida.

Lo que no es excepcional es la probreza, esa que se ha estado negando, maquillando e incluso troceando durante años. El Plan de Reconstrucción debería empezar por recuperar todo aquello que empresas y gobiernos han destruido en su afán de alimentar un modelo del crecimiento continuo y salvaje por encima de cualquier otra cosa, incluyendo personas por supuesto.

Cuando de pobreza se habla ya no es necesario rebuscar la imagen de alguien mendigando tirado en una acera o buscando algo para comer en un contenedor. Ahí siguen y aumentan las colas del hambre, gente pobre que ya existía antes de la pandemia, aunque algunos desgraciados los rebauticen ahora como pobres “moderados”.

Todos aquellos que vivían, más bien malvivían, de la economía sumergida o de los servicios vinculados al turismo, en muchos lugares la única opción, se han quedado sin nada de un día para otro y sólo les queda la caridad. Ni las redes vecinales de ayuda puede atender ya tanta demanda.

También siguen ahí los trabajadores pobres, ahora un poco más pobres. Sí, siempre se puede ser más pobre, no lo dude.

 

Viñeta de octubre de 2017

 

 
   
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