Ayuso y lo público



       
     

Ayuso y lo público

Ayuso y lo público

Isabel Natividad Díaz Ayuso con el uniforme de trabajo.

La entidad que homologa los menús de Ayuso recibe dinero de Coca Cola, McDonald’s y Telepizza, cuentan por aquí, cosa que tampoco ha causado mucha sorpresa.

Detrás de la mayoría de canteos derivando la gestión de lo público a lo privado, bien sea en su totalidad o con fórmulas mixtas, tarde o temprano suelen aparecer muertos en la nevera.

Como poco, se engorda esa cadena hipotecaria de favorcillos que las empresas se terminan cobrando. Sí, lo adivinaron, también a cargo del erario.

Pero todo esto da igual, porque Ayuso ha vuelto a soltar una de sus habituales soplagaiteces sin las que no sería nadie y lo sabe. La presidenta de la Comunidad de Madrid tapa una paletada con otra, cual trumpita patria.

La que que tocaba hoy vino a cuento de su posición sobre la ampliación de estado de alarma, tras ser preguntada en esRadio si dormiría tranquila ante un posible rebrote del coronavirus si no se prorroga el estado de alarma, entre otras cosas, dijo:

“Todos los días hay atropellos y no por eso prohíbes los coches, al final vamos a tener que aprender a convivir (con el virus)”.

Cualquier diría que Ayuso vive obsesionada con todo lo relacionado con el trajín de los coches.

Ayuso y los coches

Viñeta del 22/05/2019 en CTXT

No se molesten en puntuar esta nueva estupidez del 1 al 10 porque en estos momentos ya debe estar maquinando otra peor para conseguir un 12.

 



Otra que tal baila es Begoña Villacís, que pregonaba así en tuiter la importancia de ampliar el espacio público para peatones. Es fundamental, sentencia ella. Así que aprovecha para anunciar eso tan socorrido de que están estudiando cosas.

Ayuso y lo público

La vicealcaldesa se olvida de aquel acto hortera y cínico de desmantelamiento de una zona peatonal en Madrid, retirando macetas y bancos para que entraran más coches, mientras lo grababa todo con su móvil con una sonrisa de oreja a oreja. Tras ella, también sonreía orgulloso el palurdo de Almeida, que se encargó de difundir la foto. Felices ambos de no se sabe bien qué.

Este fue uno de los primeros actos que celebraron tras pillar el ayuntamiento. Lo peatonal y muchos otros asuntos relacionados les han importando siempre tres boñigas. Ahora, sabiendo que la memoria del personal no da para mucho quieren vender la moto aprovechando la coyuntura y simular que están muy preocupados por recuperar el espacio público para el peatón.

Así pueden volver a hacerse, y que les hagan, la foto para ilustrar portadas asegurando que se desviven por la felicidad del pueblo.

Lo público

Sucedió en julio de 2019.

 

 







Un comentario

  1. santino 6 mayo 2020

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