20 años de web



20 años de web

Los visitantes habituales ya lo habéis notado, he cambiado la plantilla. Decidirse por una plantilla para WordPress es más difícil que encontrar una buena serie en NetflyHBX. No es broma. Y luego hay que añadir los quebraderos de cabeza para adaptarlas a lo que se pretende, más aún si no se tiene mucha idea de PHP y/o CSS.

 

Después de tres años usando Independent Publisher, theme que recomiendo por minimalista, claro y ligero, pero que no se actualiza desde hace demasiado y ya daba algunos problemas menores, he pillado la plantilla «Schema» en MyThemeShop porque está optimizada para SEO y es de carga ligera, otro gran problema de WordPress es que es un saco que va acumulando rastrojos y porquería de plugins y otras mierdas, así que tocaba pegarle un fregao a todo. Han quedado algunos flecos, son pequeñas cosas que no afectan al funcionamiento. El feed no lee la imagen y aún no encontré la forma de solucionarlo.

 

El rollo es que la plantilla viene con los cacharritos necesarios para la optimización básica y cumple bastante bien porque está pensada para eso. He comprado la versión completa con licencia para un dominio y soporte para un año por 35 dólares. Ahora la tienen en 59. También se puede encontrar por ahí de gorra, pero no sólo está feo chulearle el trabajo al personal, también te arriesgas a que le hayan inyectado cualquier bicho al código y la fiesta te salga mucho más cara.

Es una plantilla muy recomendada por los que la usan por sus tiempos de carga, y se nota enseguida. Tiene un panel de administración regulero de diseño y uso aunque con bastantes opciones de personalización.

También tienen una versión Lite gratuita con algunas limitaciones con respecto a la de pago que es completamente funcional para empezar, si no necesitas muchas florituras.

Disclaimer. Nadie me ha dado nada por escribir esto. Eso sí, los de MyThemeShop tienen un programa de afiliados al que igual me apunto.

 

Dos décadas de trasteo web

Cuando llegó el 2000 casi todo el que creía que debía estar en internet había, o le habían, hecho una web. Más de veinte añazos han pasado desde que subí mi primera web. Por entonces, los lamer del diseño y la programación nos afanábamos con el Frontpajas y más tarde con el Dreamhuevos. Por aquellos años, llegaron las primeras y horribles versiones de PHP-Nuke  y PostNuke . Estos CMS, en su momento maravillosos y muy hackeables y defaceables, con los que montábamos páginas poderosas con estilazo de portal de la época que no tardaban mucho en quedar abandonados.

Y llegaron los blogs, el Pagerank y los tugurios donde te los daban gratis a cambio de tragarte toneladas de cartelones de publicidad. Tan pronto como se convirtieron en una «moda», se empezó a hablar de la muerte de los blogs. Hasta que un día murieron en silencio, sin funeral ni entierro y nadie se dio cuenta. Cualquiera podría llenar medio millón de páginas con sus recuerdos, anécdotas y batallitas de este periodo de internet.

 

Viñeta de 2010

 

Pero los blogs siguen siendo la mejor y más fiel herramienta en los tiempos peligrosos de las flamígeras redes sociales. En un blog ya no hay que posturear ni provocar porque los blogs no arden.

Ahora, tus cosas terminan enterradas bajo toneladas de farfolla y encima unas cuantas hordas de enfurecidos y los algoritmos deciden sobre cómo debes opinar y sobre lo que no puedes opinar. Si te desvías un poco te chapan la cuenta o te la encarrilan obligándote a desopinar lo opinado. Eso de «eliminar» la opinión de alguien normalmente era algo que decidía un juez en virtud de alguna ley vigente y previa denuncia de otro alguien, o de oficio si la cosa opinada era muy grave.

Aquí dejo a modo de tributo y vergüenza propia esta galería de los horrores como homenaje a estas dos divertidas décadas (menos mal que no hay copias en Archive anteriores a febrero 2002).

Un repaso rápido a la evolución de este blog, ahora con más de 4.000 entradas, y sus diferentes fases dentro de la arquitectura web de estilo brutalista. Tablas amontonadas, combinaciones de colores imposibles en páginas hechas íntegramente con imágenes troceadas y ensambladas con calzador y otras chapuzas que en su momento fueron la hostia de guapas.

En última versión de 2008 verás un montón de cuadraditos bajo la cabecera, pues los que los alquilaban pagaban 5 euros mensuales por cada uno, hagan las cuentas. Estaba inspirado en la mítica The Million Dollar Homepage.  (Historia)

Los chulos de Google se pusieron farrucos con sus maneras monopolistas y empezaron a considerarlo «Link Building» para «Black Hat SEO», así que amenazaron con eliminar la web de los resultados de búsqueda en su chiringuito y así, poco a poco, se acabó el negocio para los que vendíamos enlaces naturales.

 

Puedes comprar la imagen de este post en una taza, camiseta, bolso, lámina, lienzo o póster.

 

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