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Hoy había varias noticias “del día”, de esas de mucho cacarear, pero solo una ha ocupado lo magro de los medios “generalistas”
Esos que se dicen “generalistas” , incluso los que nunca se declararon así, pasan por el tubo cutriforme por contagio, como si la chuflita socarrona, el comentario bobo y neutro de mercadillo y las puñetas aristocráticas sean una buena noticia, y ojo, irremediablemente necesaria.
Va haciendo falta, con urgencia, que en las universidades de periodismo se imparta la asignatura de pastoreo, pero ya sin esconderla entre ambiguedades.
Es más que probable que la boda real, por la cosa histórica, que no realista, quede más en la memoria que cualquiera de las 4.910.200 historias que pueda esconderse entre los nuevos números del paro.
Pero, claro, un parado es gris, aburrido, da muy mal en cámara y no hay por donde sacarle anécdotas simpáticas o chistes.
Los desempleados no tienen pinta de haberse vestido con cajas de plastidecores, ni llevan una coliflor de versalles en la cabeza. Y así no hay quien haga directos de larga duración y estropean mucho lo gráfico en las portadas de papel y digitales.
Si desea un verdadero espectáculo, abra este enlace y pulse play.


Viñeta de hoy en ![]()

Pensé en escribir algún texto sobre la entrevista de Buenafuente a Sinde, lo prometo, algo tendría que contener digno de ser destacado. Pero no merece la pena.
Todas las previsiones apuntaban a que sería una entrevista cagona, y se han cumplido.
Ha sido una sobada de lomo de manual. Ya avisó Andreu, que él es humorista y que lo suyo es la cosa del sarcasmo, la ironía, la risa o la sonrisa y todas las variantes de lo humorístico, que no la entrevista periodística.
Pero ni lo uno ni lo otro.
Incluso antes de terminar la entrevista ya se justificaba poniéndose el parche. Contínuas alusiones al “pirateo” y subliminales referencias a profundizar sin bajar ni un milímetro del rollito caramelo ministerial. Todo muy apastelado.
La tele no es internet donde los insultones campan sin orden ni ley, faltó escuchar en BFN. Cuando los gafapasta son más pasta que gafa no hay que incomodar y hacer de anfitrión acaramelado, que la estrella brille, ejercer de quita caspa y colmar de besos y carantoñas a Barbie supersinde.
Entre acorralar a un político y ejercer de siervo complaciente está esa zona muerta interesante que los comunicadores no conocen cuando llega la autoridad. He visto en una redacción a una plantilla entera cortejando a políticos mucho menos “importantes”.
A sus pies ministra.
La Sexta no ha sido hoy la caja tonta, se ha convertido en la cajita de música con pianola y bailarina para Ángeles.
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