Risa o muerte

Humor, es el peor título que podía haber elegido.

Cualquier intento de explicar qué es el humor o de rebuscar en sus orígenes me parece una  pérdida de tiempo, el humor no necesita explicación, tampoco justificación. La risa, en ocasiones, es como un buen orgasmo que nos sienta fenomenal y eso no necesita justificaciones,  en otras nos deja flácido el músculo de la sonrisa, también sin explicación científica.

Hay casi tantos tipos y colores de humor como personas, aunque hay grupos que aún sigan disfrutando del humor más “raso” y simplón que recibe incrustado en Pogüer Points maquetados  con insultante cutrez, pero hoy no toca filosofar sobre las intenciones de los autores.

No sé si serán cosas mías, creo más bien que se trata de una corriente de embrutecimiento que recorre la red desde no sé bien cuando.

Hablo de aquellos que visitan contenidos humorísticos sólo para indignarse, porque ya aparecen con el cabreo puesto dejándose cualquier conducta risueña en casa.

Hay un montón de ejemplos, unos más cercanos, otros no tanto,  que me han llamado la atención estos últimos días y que he ido anotando para arrejuntar aquí. Los iré soltando poco a poco para no cansar con tochos. Cuando acabe hasta puede que alguien sea capaz de llegar a una conclusión. Aquí el primero:

Las cavernas de 20minutos

No han pasado ni tres meses desde que el gratuito 20minutos aceptó publicar los webcómics y viñetas de algunos dibujantes afincados en internet ampliando su nómina de dibujeros, aunque todo sea dicho, por lo que se deduce de los comentarios de más de un autor se trata de una colaboración no pagada.

La estrella espontánea de esas nuevas incorporaciones ha resultado ser el aspirante García, (que no sabía dónde se metía)  sin esperarlo se ha convertido en el saco de una piara idignada que disfrtuta pegándole una buena manta de comentarios por debajo de la cinturilla. Y sí, las viñetas de García son flojas. Muy flojas.

Hay que reconocer que alguno de esos comentarios superan cualquier viñeta, incluso algunos buenos consejos proponiendo mejoras en la ortografía, pero entre ellos hay también una buena cantidad que  piden la cabeza de García  porque no les hace reir, pero vuelven a indignarse.

Vaya, que vienen predispuestos a reirse y se sienten estafados, y como es normal, si  los garabatos  no consiguen que los visitantes se puedan carcajear hasta morir, se propone el suicidio al dibujante. Que es lo que procede en estos casos.

Entre eructo y eructo, como les pilla de paso, tampoco pierden oportunidad para putear a Eneko recriminándole que no sale de su trinchera ideológica. Aunque cualquier otra excusa sirve para trolear. El autor como buen profesional, tiroteado por el paso de las viñetas, permanece impermeable.

Nunca entendí la política de comentarios de 20minutos, aunque sigo pensando que les va la marcha morrallera o que los comentarios los hacen  dos o tres monos locos contratados con órdenes  muy concretas. Quizá sea cosa del perfil de los lectores del sitio, a saber…

No le auguro mucho futuro a la permanencia de estos  dibujantes en esa nueva sección, del comeflorismo que por lo general se encuentra en sus respectivos blogs  (los que tienen algo de participación) se han topado con el giro radical del azote del troll. Porque como ya sabemos, en internet, la calidad de los comentarios ha de ser obligatoriamente o calva o con setecientas pelucas.

Evolución del flame callejero

torero

Foto: Ojovirtual 2007

Esta foto está fechada el 11 de julio de 2007, como se puede comprobar en el post que le dedicó  mi vecino en su blog, aunque por entonces  esas pintadas bien podrían llevar ahí  algunas semanas, puede que hasta algunos meses.

Más de dos años después no sólo siguen ahí, el muro se ha ido convirtiendo en todo una reunión de Hoygans, trolls y flamers con todos los ingredientes necesarios para ser considerado un auténtico flame callejero.

Lo que en principio fue una simple declaración a favor de los toros con una respuesta anarquista en contra ahora tiene chochos, pollas, fútbol,  nacionalistas, antifacistas, provocaciones y hasta  el de la frase clásica gracioseta que no falta en ningún hilo de discusiones con temas recurrentes …

De todo esto se desprende que los muros de las redes “suciales” tipo Facebul también están en la calle y que al que corresponda pintar la fachada se la suda.

Vea el estado actual del flame callejero en esta foto “panorámica”  (disculpen por las distintas luces de las fotos, cosas de la hora, el flash y el carnaval  )

flame-callejero

Click para ampliar (2542 x 490 px). Bienvenido a “la conversación” 😀