Eso de los pobres

Viñeta del 17/10/2018 en CTXT

Hay un día Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, se conmemora el 17 de octubre, bueno, hay un día nacional, internacional o mundial para casi cualquier cosa que se pueda imaginar. Ese día se concentran todos los mensajes y actos y cosas y, como mucho, al día siguiente quedan los rescoldos.

La rueda de las chorricias frescas de hoy debe seguir girando a la velocidad que nos gusta, a calzón quitao.

Viñeta de octubre de 2015

 

Eso de los pobres es un tema que aburre, rollos de buenistas, que dirían los neobocachanclas. Los pobres afean el paisaje, incomoda estar viendo, leyendo y escuchando historias de la vida vacía de los mediocres sin dinero. No tienen glamour ninguno.

Algo habrán hecho mal, o todo. Además, desean vivir entre lamentos, fomentando y deseando su fracaso, como alguien estimó oportuno que los niños aprendieran en el colegio.

 

En el mundo, a día de hoy, casi 1.000 millones de personas viven con menos de 1,25 dólares al día. Sólo en Yemen, 13 millones de personas pueden sufrir muy pronto la  “peor hambruna en 100 años”.




En España, el 1% de la población acapara la cuarta parte de la riqueza nacional, lo que sitúa a España como el tercer país más desigual de toda la Unión Europea y donde más ha crecido la desigualdad desde 2007. En nuestro país viven 10,2 millones de personas con una renta por debajo del umbral de la pobreza, lo que se traduce en una tasa de pobreza del 22,3%. (Fuente)

12,3 millones de españoles (26,6% de la población) se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social. Según EAPN España, se percibe una leve mejoría en la tasa general pero la pobreza ha aumentado ya que hay colectivos que no perciben dicha mejoría.

Mientras eso sucede y el trabajo se vuelve cada vez más precario, aquí seguimos discutiendo sobre si la subida del SMI va a arrasar el tejido empresarial y va a convertir el país en el peor descampado de Somalia.

Relacionado. La eficacia de las prestaciones para reducir la pobreza en España a la cola de la UE

 

 

Autoexplotación

Despedir a un trabajador es hoy un 64% más barato que hace seis años mientras va creciendo la legión de currantes que se alistan gratis a la plantilla de empresas explotadoras y de los que se puede prescindir por la misma cantidad.

La autoexplotación bajo la falsa economía colaborativa ha creado una nueva raza de obreros que ha somatizado que es lo que hay y que no puede ser de otra manera, entre ellos los hay que hasta creen que son emprendedores porque trabajan con una App y con su móvil, que pagan de su bolsillo, como el resto de herramientas para desarrollar el trabajo para alegría y beneficio del patrón.

Y es que no se puede estar contra el progreso, el futuro ya está aquí y la trampa funciona. Todo el que se niegue a aceptar este estercolero en el que se ha convertido el mercado laboral será visto como un neoludita cavernícola.

 

Autónomos

Las vacaciones del autónomo

Viñeta del 17/07/2018 en CTXT

El Gobierno de Pdro Snchz tiene un montón de frentes abiertos, hasta podría parecer que es una estrategia de precampaña para machacar un tema sobre otro y tenernos entretenidos por saturación.

Por un lado la supuesta derogación, reforma, ya veremos de la Ley Mordaza, por otro la promesa fallida de publicar la lista de los anmistiados fiscales por el chanchullo de Montoro gracias a que una sentencia del constitucional lo prohíbe, aunque otros afirman lo contrario. En cualquier caso, sea una cosa u otra, no veremos al emérito declarando ni siendo investigado.

También dudo que cierre los CIE y mientras sí, mientras no, ahí anda dándole vueltas a lo de sacar al del culo blanco, y toda su parafernalia de exaltación franquista, del Valle de los Caídos. En los ratos libres andan con el asunto de la tele, a tope con el circo.

Y la reforma laboral, esa eterna reforma.

Algo que he escuchado últimamente, que me ha parecido razonable y me afecta, ha salido de la boca de la ministra de trabajo porque parece que el gobierno plantea un arreglo fiscal para que los autónomos paguen por sus ingresos reales.

“No es razonable que un autónomo que tenga unos ingresos de 150 euros al mes tenga que pagar una cuota de 300 euros”, dijo Magdalena Valerio.

 

 

Este debate no es nuevo. Tres de cada cuatro autónomos están cotizando por debajo de sus ingresos. No se entiende que un autónomo que no llega al SMI, se estima que más de 300.000 no ganan esa cantidad, pague la misma cotización que otro que gana un saco de miles.

Si a todo eso le sumamos el mamoneo de las empresas que dicen ser de eso que llaman “gig economy y “economía colaborativa”  como excusa para darle caña a la explotación, la precarización y el fraude a la seguridad social obligando a los trabajadores a tener que currar como falsos autónomos, el mercado laboral para el autónomo se ha convertido en un estercolero posmoderno.

Por mucho que se nos insista en que cotizar por la mínima nos va a dejar una pensión de mierda, lo cierto es que es la tendencia es esa, pagar la mínima cuota porque la cosa no da para más y cada día son más los autónomos que optan por pagar lo justo. En lo personal le aseguro que ojalá pudiera pagar más, lo haría con gusto, sería señal de que he salido del umbral de la porca miseria.

 

 

Si nos damos una vuelta por internet donde se hable de los problemas y reivindicaciones de los autónomos encontraremos un mundo paralelo dopado de tópicos. Se acusa con alegría al autónomo de escaquear impuestos y engañar con la facturación pero la realidad es otra. Ha crecido el número de autónomos sin empresa, ni local ni empleados que además se tienen que pagar todos los gastos para poder ejercer de trabajador temporal.

A la flota de “freelances” pelones de siempre hay que sumar la cantidad de incautos “emprendedores” que el gobierno anterior consiguió captar con la oferta de la tarifa plana de 50 euros de seis meses para nuevas altas, luego ampliada a un año y a dos para autónomos de municipios de menos de 5.000 habitantes.

 

Sea como sea, como no quiero salirme de la línea habitual de pesimismo optimista,  habrá que esperar para saber si le meten mano de verdad y no resulta otra propuesta campanazo que se queda en campanilla de llamada al voto.