Prensa

Jueves, enero 5th, 2012

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No sé si será el frío, el simulacro de bondad de estas fechas, o el empacho diario de la lectura de noticias, que no lo son, para decidir sobre qué opinar en los garabatos, pero llevo unas semanas saturado de opinión.
Algunos días empiezo un texto, le doy tres pespuntes, sigo leyendo y a las pocas horas ese borrador ya me parece una boñiga prescindible.
Lo peor de esto no es la inactividad teclera que provoca, es que esa misma sensación es la que me produce eso que llaman “opinión pública”, creada por los mismos opinantes haciendo la ronda por casi todos los medios diciendo lo mismo de distintas formas.
Al final las opiniones de los todólogos que tienen más firma, mejores recursos literarios para maquillar el populismo, mejor escaparate y mayor número de acólitos serán las que se impongan amplificando ese ruido del que cada día me siento más fugitivo.
Uno de los muchos ejemplos de ruido mudo han sido las mil horas y líneas que los opinólogos crónicos dedicaron durante días a interpretar la batería de frases genéricas del discurso de Navidad del Borbón de la campechanía.
“La Justicia es igual para todos”, dijo JC.
Acostumbrados a que JuanCa no diga absolutamente nada más allá de sus sentencias buenrollistas sacadas de su propio manual de “coaching” del reino, este viaje se pudieron leer muchos titulares del estilo de:
“Políticos, medios y redes sociales destacan que la valentía del Rey refuerza la corona”
En el tratamiento de toda cosa relacionada con el juancarlísmo hay una pose fija por tradición, impostada, salida de la más profunda ranciedad del respeto mal entendido por lo Real, se trata de ensalzar lo glorioso del rey por defecto, aunque sea un pestañeo.
Si es necesario inventando un consenso masivo casi cercano al del amor a al líder que tanto se critica cuando el líder es otro.
Y claro, no pasan dos minutos para que el rey se sacuda los fantasmas y recomiende que se le haga mucho la pelota pero que nadie se invente nada que no haya dicho, porque nada dijo:
El Rey aconseja no personalizar los mensajes de su discurso de Navidad
Pero ya es tarde, que el superhéroe valiente que la marujería periodística ha creado no lo destruyan los eufemismos.








Viñeta en
dedicada al compañero Gorka Ramos.
No importa si eres periodista, albañil o estudiante, si estás en una manifestación diez, doce o quince policías puede rodearte, patearte las higadillas, darte un par de buenas hostias, detenerte y arrastrarte a un furgón acusándote de cualquier cosa.
Así es la España decrépita. Esa que está llena de hipócritas que justifican una violencia y otra no, que comparan represiones para dar por buenas unas con respecto a otras peores.


Descerebrados están imitando a periodistas desde hace años.
Son gente con enfermedades sin diagnosticar. Sus titulares y opiniones maquilladas como noticias nada tienen que ver con información o independencia en el criterio. Son asociaciones rebuscadas capaces de sugerir que existen vínculos entre Heidi y Al Qaeda.
Son simples escupitajos desde la agonía del quiosco que ya ni salpicaban.
Pero ahora con Tuiter sus directores han encontrado un filón y se acercan para darles luz a sus zurullos secos para intentar que vuelvan a brillar. Porque tuiter será divertido, útil en ocasiones y con un innegable poder para el eco, pero también es un terreno sembrado para que cualquier trolazo consiga que se hable, y mucho, de todo aquello que la mayoría repudia.
Y aquí la mayoría caemos, ellos ya lo saben.
Con el crédito de la prensa ya en lo más bajo, arrinconado en la esquina más profunda del vertedero, el tratamiento del movimiento 15M añade más heridas mortales en el gremio de informar.
Estos gazmoños que imitan a periodistas son los intrusos, son los que dejan a verdaderos profesionales en la calle del desprecio.
De los titulares suicidas de estos lunáticos reincidentes que imitan a periodistas no se escuchan muchos debates apasionados en todos esos congresos y saraos de periodismo.
Y sinceramente, nunca pido ni espero nada, pero me gustaría que todo plumilla o aspirante, a los que tengo por valientes, que asomara por aquí se sincerara y dejara su opinión sobre este titular.
(Me refiero al de apertura, no al de las prostitutas… pero si se considera usted un experto del puterío, puede ser un tema alternativo y/o complementario)
No es una broma, tengo verdadera curiosidad por leer qué opinan los periodistas de esta asociación “distraída” y festiva entre manifestantes y terroristas.