¡Que vienen los rusos!

Rusos

Viñeta del 15/11/2017 en CTXT

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Para muchos, la loca historia de los hackers rusos y venezolanos chavistas empezó el sábado 11 de noviembre, cuando El País tituló que el Gobierno había constatado que la fsociety y la Dark Army se habían escapado de la serie Mr. Robot y se habían unido a los rusos para atacar a España. Sin embargo, esto viene de mucho antes, de la obsesión por “los rusos” del director adjunto de El País, David Alandete.

Como ahora la información y la opinión ya no es patrimonio en exclusiva de los propietarios de los canutos oficiales de siempre, cualquier cosa es una amenaza, pero no una amenaza cualquiera.

Pero volvamos a los ataques de los hackers, ¡Hackers! ¿Habrán atacado centros de defensa e infraestructuras? ¿Han saboteado instalaciones del Gobierno? ¿Quizá han robado la base de datos de la cafetería del Congreso?

Pronto llegan las decepciones, la historia no tiene acción.

El  mismo día, el grupo de hackers pasó a llamarse “la trama rusa” y para seguir con la tradición se añadieron las “redes chavistas”.

¿Y de dónde viene entonces la historieta?

Pues supuestamente, Javier Lesaca, otro de esos expertos de temporada con los que tanto flipan los medios, decía haber analizado más de 5 millones de mensajes en las redes sociales (cuando dicen las redes sociales se refieren siempre y sólo a Twitter) y que los había metido en un programa y tal y le habían salido esos resultados.

Para variar, si se busca el supuesto estudio para conocer la metodología, ampliar datos  y todos esos detalles “menores”, no aparece por ningún sitio. Si he buscado mal y usted sabe cómo encontrarlo, silbe.

De paso, El País, con su habitual e insoportable pose de altanería periodística aprovecha para recordarnos (otra vez) que todo lo que no se escriba en sus páginas son noticias falsas, conocidas ahora por los posmodernos como “Fake News”.

El resto fue coser, imaginar y engordar, se olvidaron de los hackers (siempre entendidos por la prensa como delincuentes de los peores) y pasaron a ser cuentas “Robot” (Bot) en redes sociales que difundían noticias falsas. El pescado estaba vendido.

Ya daba todo igual, una vez puesta en marcha la teoría de la conspiración importaba tres zurullos que tanto Dastis como Rajoy hubieran dicho que no tenían ningún dato que confirmara la intervención del gobierno ruso, pero siguieron insistiendo en que el ataque venía “de territorio ruso y venezolano”, como si la supuesta localización geográfica fuera determinante y más que suficiente para señalar a “Rusia y Venezuela” (siempre chavistas) a bulto.

Tampoco les hacía fata tener ninguna certeza ni confirmación porque una vez creado el guión sólo se preocuparon de añadir leña para intentar darle veracidad a su versión. Exteriores pidió explicaciones al embajador ruso “por las injerencias en la crisis catalana”. Yuri Korchagin negó cualquier implicación del Kremlin y calificó la historia de “invención”.

Poco importaba ya. El día 14 de noviembre tenían su portada de cibertaques de redes en “territorio de Rusia”.

Los “robós” de Mariano

También el martes 14 de noviembre, Mariano Rajoy, en una entrevista en COPE, lo explicó con su habitual desparpajo y demostrados conocimientos técnicos. Cuando Carlos Herrera, le preguntó sin cuestionar ni una palabra de lo que llamó  la “campaña robotizada”, contestó:

“Nosotros vimos que efectivamente había una gran avalanca…ehhh….había…ehhh, un esfuerzo perfectamente organizado utilizando robós para lanzar noticias falsas siempre contra España para que estas se movieran en la red,  que fue lo que ocurrrió los tres primeros días, luego, poco a poco, fuimos recomponiendo la situación y luego supimos que el 55% de esos perfiles falsos pues estaban en Rusia, el 30% origen en Venezuela y que sólo había 3 que fueran verdaderos”.

 

Mariano ni se preocupó de que los porcentajes sumaran el 100%, ver momento en 19:32.

 

El mismo discurso, calcado, repitieron como loros los contertulios de TVE esa noche en su “mesa de opinión”, por tradición de opinión única.

El 17 de noviembre otra portada y algunas más, el PSOE pide que el Gobierno informe de “las injerencias rusas”. Ciudadanos se suma a la petición.

Y claro, tanto engordar la historieta llega la hora de sacudirse las pulgas y que el trabajo sucio lo sigan haciendo otros.

17/11/2017– Y una guinda.  Dos humoristas rusos le tiran de la lengua a Cospedal durante doce minutos y medio en una broma telefónica. Uno de ellos habla en nombre del ministro de defensa de Letonia y le cuenta cositas muy locas de reir sobre la movida en Catalunya, el agente “Cipollino” y su relación con el espionaje ruso.

Luego, Cospedal se pegó el pegote diciendo que le pareció raro y que no volvió a llamar, pero sí. Lo hizo.

Ministra de Defensa y abogada del Estado, estamos en buenas manos.

 

 

Y por si todo esto no fuera suficiente el CNI le da un disgusto a Alandete.

Y no se vayan, que aún hay más.

Ana Vázquez Blanco, los “box”, la remetiura de “tuis” y los “sofpapers”

Para hacerse una idea del conocimiento en materia de seguridad sobre la cibecosa de algunos políticos, puede recrearse con la ridícula intervención de Ana Vázquez, del grupo popular en la Comisión Mixta de Seguridad Nacional del 23/11/2017

 

Intervención completa de Ana Vázquez

Sesión completa de la Comisión Mixta de Seguridad Nacional

 

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Libertad de prensa

libertad de prensa

Viñeta del 03/05/2017 en CTXT

El 3 de mayo, como es tradición, se celebró el día mundial de decir cosas bonitas sobre la libertad de prensa. Y también feas, que las hay a patadas.

Alguna que otra vez me han reprochado que dispare tanto, y tan duro, contra la profesión. Un gremio en el que he estado durante bastantes años y que amo y odio a partes casi iguales.

He dibujado tantas viñetas críticas que me han dado para un libro temático. Para CTXT he garabateado dos viñetas semanales sobre asuntos relacionados con el periodismo durante casi dos años.

Y es que entre los que se baten el cobre por la libertad de prensa no suelen estar las empresas. Normalmente suelen ser periodistas a título individual, asociaciones y algún sindicato. Las empresas siguen haciendo lo de siempre, mercantilizando, espectacularizando, manoseando e hipotecando la información para fines espurios.

Podría añadir muchos ejemplos de lo que no es periodismo, pero terminaría escribiendo otro tocho y ya sabemos que en internet manda la píldora. Así que bastará con un par de ellas.

ABC untando a Esperanza

Viñeta del 23/05/2015 en CTXT

El diario ABC pagó generosamente a Esperanza Aguirre por sus artículos semanales de opinión, que empezó a escribir en diciembre de 2012. La primera factura, abonada el 17 de enero de 2013, es de 15.000 euros. El mes siguiente cobró 12.000 euros y en marzo, 9.480 euros.

Dependiendo del mes, el diario ABC pagó entre 3.000 y 2.000 euros a Esperanza Aguirre por cada artículo de opinión de 900 palabras, poco más de folio y medio. (Fuente)

El “sueldecito” de La Razón para Ignacio González

Viñeta del 22/04/2017 en CTXT

Según se desprende de las escuchas grabadas por la UCO en el marco de la Operación Lezo,  publicadas por El País, el diario dirigido por Francisco Marhuenda pagaba unos buenos cientos de euros por colaboración a Ignacio González,  expresidente de la Comunidad de Madrid.

Ignacio González se estrenó en La Razón el  23 de septiembre de 2015, con el texto ‘”Qué quieren los catalanes” y  terminó hablando del espacio el 15 de abril de 2017,  tres días antes de ser detenido.

Por una media de dos textos semanales cobraba 4.500 euros mensuales.

Francisco Marhuenda, ese que piensa que todo el mundo es tonto, en una entrevista en La Sexta, ese medio “sándwich”, reconoció que pagó a Ignacio González porque este atravesaba dificultades económicas, aunque:

 “Tampoco una gran cifra, no voy a decirla porque me parece cutre. Le contraté porque escribe bien y después él me dijo que le venía bien cobrar”.

El olor a podrido

Estas tarifas son un insulto, no solo por las cantidades pagadas, muy superiores a la media de lo que cobran firmas “cotizadas” y muchas veces más de lo que cobran los plumillas mortales de un patio de redación o los colaboradores esporádicos a la pieza. Es porque huele mucho a podrido.

El olor a podrido del colegueo, del arrimarse, el de la alfombra extendida por la empresa al político. El peloteo al gestor de lo público para asegurarse plaza en el mercadillo de favores. La peste de la genuflexión para apalancar publicidad institucional y otros trapicheos derivados.

Me sigue dando asco escuchar a esos empresarios de la comunicación que se pasean por los habituales saraos sobre periodismo repitiendo que “sin periodismo no hay democracia” y todas esas frases de sobrecillo de azúcar.

libertad de prensa

Portada “informativa” de ABC del 5 de mayo de 2017