Atado y bien atado

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Así se titula el último libro de poesía del malagueño José Peral Jiménez o J.P.J  “Scotta”.

Scotta debe haber perdido la cuenta de la cantidad de libros de poesía que ha escrito y de otros tantos en los que ha participado. Para su último título quiso confiarme la nada fácil tarea de ilustrar  sus ideas.

Si escribir poesía se me antoja imposible, he podido descubrir que dar imágenes a líneas ajenas es también una tarea muy complicada.

El libro, de  18×11 cm,  122 páginas y un precio de 5 euros,  solo estará en dos librerías, Olimpia y San Benito, de Campillos (Málaga), localidad de donde procede José.  

Es una autopublicación bajo una de las colecciones de la editorial malagueña Corona del Sur, en una primera tirada se imprimen 200 ejemplares que pueden comprarse  por correo electrónico a su autor o en su página de Facebook. La primera presentación será en Fuengirola (Málaga) en “Ojos de Perro Azul“. 

Durante el mes de septiembre, lo paseará por el norte, y más tarde por Granada y provincia, acompañado por el  tocaor de guitarra, de la escuela del Niño Miguel, Francisco Jiménez “El Curro”.  Y es que Scotta no tiene reparos en sentarse allá donde haga falta,  para ello se costea de su bolsillo todos los viajes para hablar del libro, pero sobre todo declamarlo. Ha llegado a hacerlo en un ascensor.

Prisa por un tubo

EL País, Hugo Chávez entubado

*El original de esta viñeta se vendió en 2016.

Las madrugadas suelen ser tranquilas, pero hoy se respiraba algo en el ambiente, los “embargos” de portadas parecían esconder amagos estratégicos. A las 12:30, Pedro J.  muy amigo de embargarse, hablaba de una foto de Chávez entubado que alguien quiso vender.

Sin embargo,  el director de El País ya había adelantado así, en inglés y en español, la “exclusiva” a las 22:23.

Sobre las 4 de la madrugada, El País, en su edición digital soltaba la morcilla (captura de página completa). Una foto de Chávez entubado, de la agencia Gtres Online,  y que no era más que una captura chusca de un vídeo de Youtube de 2008 (ver en minuto 2:33)

Enseguida, la agencia EFE hace cagada por carambola, al poco borra lo escrito y cuenta otra cosa, conservando la misma url.

Casi media hora estuvo la foto en la fachada de El País hasta que decidió marcharse , se desconoce si se disolvió por ataque de pixelación

Con la edición impresa lista y la morcilla entubada oliendo a tinta,  a las 5:45 de la mañana,  lejos de cualquier disculpa o explicación El País publica que El País retira una foto falsa  de El País.  Sin más. (Actualización 9:10, añaden un párrafo en el que piden disculpas).

Ya saben esa manía tan fea que tienen las fotos falsas de colarse a hurtadillas en los edificios de los diarios y alojarse en las portadas, aprovechando  el silencio de la noche y el sueño profundo del patio de redacción.

Treinta son muchos minutos para internet, donde bastan dos para que rule y rule. Así ha sido, medios de todo el mundo se dividen entre los que repican la morcilla y los que anuncian la gamba.

Más tarde publicarían otro texto titulado “La foto que El País nunca debió publicar” en el que se sacuden las pulgas diciendo que se la colaron a la agencia que se la proporcionó y que en el diario la publicó con una advertencia de que no habían podido verificarla. Redoble de chapuza.

Pero más allá de errores propios de novatos ansiosos de la nueva prensa del clic, queda también de manifiesto la agonía editorial por la angustia.  El País buscaba  el tubo, lo colorao, la tripa. Buscaba el estertor para darse un baño de pus y salpicar chapoteando en su éxito.

Relacionado, otro resumen más completo. Así se pide perdón en un diario.