Coristas, pregoneros y propagandistas

Viñeta del 13/02/2019 en CTXT

En la manifa del domingo 10 de mayo, con el guión mustio de siempre, se pedía elecciones ya, pero ya de ya. A la voz de ya.

Pues ya tenemos fecha para las elecciones generales, Pdro Snchz ha anunciado hoy elecciones anticipadas para el 28 de abril. Un mes después, el domingo 26 de mayo iremos a las europeas, municipales y autonómicas, aunque no se puede decir que se avecine otro campañazo electoral porque ya es perenne.

 

En aquel acto de hermandad de las derechas de siempre con las derechas a la derecha de la derecha ultra, también de siempre, subieron al escenario tres periodistas para leer un manifiesto y repetir las mentiras que el PP había escrito y que el propio partido ha confesado que tenía “gran parte de veracidad” lo que confirma que tenía otra parte de mentiricidad.

 

Pancarta exhibiendo la creatividad facha, mensajes sutiles cargados de ideas profundas para la transformación social y política

Los pasquines de las empresas (12) encargadas de publicitar la manifestación en la que, entre otras cosas, se afirmaba que el gobierno no era legítimo, se emplearon a fondo maquetando las octavillas que anunciaban el acto.

Diversión con banderas versión todo a cien

Hoy, uno de esos folletos compuestos con la intención de parecer un medio de comunicación que vociferaba pidiendo elecciones ya entre signos de admiración, le pregunta al personal si está harto de votar, porque hay elecciones, otra vez.

«Los españoles pueden estar cansados de acudir a votar a las urnas», dicen. No hace falta ser el más listo del lugar para saber leer entre líneas.

No eran héroes

Viñeta de ayer en 

Recuerdo que, cuando era un crío, y no hace precisamente dos días,  tenía absolutamente idealizada la figura de determinados profesionales, como supongo la tenía el resto de los niños que aún lo eran, pero para mi eran superhéroes, grandes ejemplos. Los admiraba.

No podía imaginar a un bombero incendiando bosques, a un médico matando heridos o a un policía tratando con violencia a un adolescente.

Tras los sucesos de Valencia me he vuelto a sentir como aquel día en que dejé de ser niño y la percepción de grandeza de la mayoría de aquellos gloriosos valientes se había desmoronado…

No encuentro explicación que justifique actuaciones violentas cuando, sea quién sea, ejerce su derecho de reunión pacífica, que se supone protegido por el artículo 21 de  esa novela que es la Constitución.

Se puede retorcer el discurso, presentarlo más crudo, pero no hace falta buscar motivos para radicalizarlo, porque ese es el argumento que esgrimen enseguida los defensores de este tipo de intervenciones, el victimismo del que se dice insultado, atacado.

Policías obsesionados por una idea del «orden» distinta a la que entiende el resto de la sociecad, a los que les jode que se les hable de su corporativismo ciego, autómatas de la aplicación relativizada del procedimiento.

Trabajadores que no cuelgan nunca el uniforme para hacer un poco de sana y necesaria autocrítica. Pequeños jueces de aplicación de sentencias rápidas en modo gomazo, hostia o patada.

Esa es la imagen  que dejan estas actuaciones, por mucho que intenten minimizarlas con discursos distorsionados sobre «el orden» .

Para que  su violencia parezca menos «mala» apelan a otros actos heróicos del colectivo,  como si aquellos sacrificios  pasados hubieran otorgado autorizaciones naturales para  los errores presentes.

El orden como expresión ambigua para ejercer la violencia es siempre el comodín perfecto, cuando se dice que alguien altera el orden, enseguida se intenta escenificar y describir  un clima de caos irreal y si a eso se le añade que se está impidiendo «la libre circulación de ciudadanos»  ya parecerá, a ojos de algunos, que el colapso es absoluto.

Ahora entiendo de dónde nació aquel recuerdo infantil con el que me vendieron la imagen del policía templado, experto negociador, con mucho mundo y recursos pacíficos para el que el palo era siempre la última opción. Personas de honor.

Esos solo salían en los tebeos y las pelis.