Huelga de repartidores de prensa

Huelga de repartidores de prensa en Madrid

Viñeta del 25 de julio de 2018 en CTXT

 

 

Entre las distintas huelgas de estos días hay una que ha tenido menos repercusión, los repartidores de prensa de Madrid están en lucha contra el grupo Boyacá y en ella llevaban siete días. La empresa pretende despedir al 50% en la plantilla, unas 130 personas, y bajar el sueldo un 50% a los que se queden.

 

Comunicado de los trabajadores

En los medios

Muchos medios han vuelto a criminalizar la huelga rebautizándola como boicot. “Seis días de boicot a la prensa y al derecho a la información“, titulaba El Mundo el 25 de julio, resulta gracioso escuchar esto en medios que han desmantelado plantillas enteras a base de ERES y despidos en masa.

La mayoría de estos medios tomaban como única referencia unas declaraciones de Javier Moll de AMI, difundidas por agencias que tiraban de lo de siempre, la violencia. “La Asociación de Medios de Información condena los paros de los repartidores de prensa y la “violencia” ejercida, publicaba Europa Press.

En el diario La Razón, más de lo mismo, ponen el acento en las opiniones de la empresa y titulan; “Boyacá afirma que los transportistas buscan «imponer» contratos privilegiados”. Eso es darle una vuelta de mierda a la historia, pasan de luchar contra los despidos y recortes de derechos a ser privilegiados. ¿De qué me suena esto? Sí, el mismo argumento con el que se cargó contra mineros, estibadores, controladores aéreos, maquinistas y cualquiera que peleara por lo suyo.

¡Extra, extra! los kioscos pierden 1.250 euros en los 5 días de huelga de Boyacá” tituló el pasquín-tabloide OKdiario, en un texto que reduce casi a anécdota las reivindicaciones de los repartidores y enfrentando a trabajadores (repartidores) con otros trabajadores (quiosqueros). Podrían haber puesto el foco en los planes de despedir a un montón de obreros y de precarizar al resto, pero no.

Olvidan la reacción de los repartidores para perjudicar lo mínimo a los vendedores de prensa y también olvidan reseñar que los repartidores están recibiendo apoyos de algunas asociaciones de quiosqueros.   

 

Dircomfidencial titula: “El conflicto laboral en Boyacá agrava la crisis de la prensa en papel“. Otra morcilla de enunciado, para esta web la precariedad y las reivindicaciones laborales son una molestia que empeora eso que llevan décadas años llamando “la crisis de la prensa”, el mismo tiempo que llevan culpando a distintos agentes externos.

Una vez más, una buena porción de la prensa, parte interesada en esta ocasión, tomaba partido descaradamente y en lugar de informar, se ha limitado a tirar de la versión que criminaliza la huelga y ningunea las reivindicaciones de los trabajadores.

Este es el plan de la empresa, según sus trabajadores:

“Los repartidores de prensa de Madrid estamos en una asamblea permanente porque el patrón no nos deja entrar a trabajar. Quiere acabar sustituyéndonos o bien por los taxis de Cabify o por trabajadores no dados de alta en el régimen de autónomos , no con tarjetas de transporte sino con vehículos particulares”.

 

Asamblea de trabajadores de reparto de prensa en Madrid

? "Los repartidores de prensa de Madrid estamos en una asamblea permanente porque el patrón no nos deja entrar a trabajar. Quiere acabar sustituyéndonos o bien por los taxis de Cabify o por trabajadores no dados de alta en el régimen de autónomos , no con tarjetas de transporte sino con vehículos particulares".

Gepostet von No más precariedad am Montag, 23. Juli 2018

 

Repartidores Prensa Madrid en Facebook y en Twitter.

 

Recuperación

Viñeta del 27 de enero de 2018 en CTXT

La Gran Muralla China no se ve desde el espacio, aunque algunos sigan creyéndolo. Con la recuperación económica pasa algo parecido.

Los que se empeñan en pregonar que nos hemos recuperado pasan de largo por el panorama que ha dejado esa supuesta recuperación y se llenan la boca de datos macroeconómicos.

La última imagen icónica de la recuperación es la de miles de personas haciendo cola a las puertas de un establecimiento hotelero. El lumbreras que lo organizó pensó que tener a los aspirantes desfilando durante horas por los alrededores, cual casting de OT, era una publicidad estupenda y gratis. Así fue.

El mercado laboral se ha convertido en una jungla en la que el machete ya no lo lleva el que intenta abrirse paso, para alegría del explotador.