Una amante complaciente

 amante-complaciente No me gustan las reseñas sesudas, menos en las que se huele mucho el amiguismo. Tampoco aquellas en las que el reseñante quiere destacar y lucirse por encima de la obra comentada.Pero como ni me dedico a reseñar libros, ni sé escribir reseñas como mandan purismos, y esto es un blog fururku, haré lo de siempre, repartir cera. El autor la merece.

El libro de El Listo, porque debería haberse llamado así, a primera vista es una pajilla prematura, un desaire a la humildad. ¿Cómo puede un autor tan joven convertirse en su propio biógrafo precoz y oficial?

Pero a medida que se leen sus 170 páginas son inevitables los cariñitos por empatía, pero que nadie espere aún la sobada de lomo. Todavía hay que reprocharle que el libro de un dibujante no tenga en su interior ni un solo puñetero dibujo, sin olvidar ese color de cubiertas que apastela más el conjunto.

Pero todo tiene su intención, es una trampa. Xavier Àgueda pone en la maqueta de su tercer libro lo que le va quedando de su Peter Pan canalla y que todo el que se dedica esto debería conservar.

Supe de Xavier, allá por 2005, cuando en una hábil estrategia consiguió esta reseña, después encontré otras tantas de otros autores con idéntico texto.

Pero la cosa no quedó ahí, nuestros garabatos siguieron cruzándose en distintas exposiciones y otras gaitas propias de dibujantes, y si algo tiene El Listo es que apunta y memoriza todo y se acuerda de lo bueno, lo malo y lo regular. Así que se acordó de enviarme el libro. Llegado este punto se hacía inevitable esta reseña.

Porque en el fondo los autores también tenemos algo de amantes complacientes cuando nos vamos relacionando, es una endogamia con altibajos pero que por lo general encierra un fondo bondadoso. Y Xavi con su fondo rosa lo está confesando a gritos.

Este libro es un repaso a todas esas situaciones y personas. Es salir de excursión sentado en los asientos traseros del autobús de las anécdotas y por eso se le perdonan todos los viajes al ombligo.

Aunque su historia pueda parecer escrita solo para dibujantes, sirve para cualquiera que se dedique a cualquier actividad sospechosa de tener relación con la creatividad,.

Repasa todos y cada una de sus acciones e interacciones dentro y fuera de internet pero sus experiencias con base en internet hacen del libro un relato cachondo, melancólico y actual sin recrearse en los típicos lloriqueos del gremio.

También sirve de pieza de consulta con espacio y mención a otros tantos autores de viñetas de humor gráfico y webcómic que no suelen ser motivo de atención (aún). Un buen cacho actualizado de la historia de la viñeta.

Y también se le perdona la ausencia de dibujos que harían respirar el texto porque en la contraportada aparece el autor posando igual de seductor que en el internet y además añade unas filigranas con pichas, tetas y un chocho.

Además ofrece una versión en PDF gratis a todo periodista o bloguero  que se comprometa a  leerlo y reseñarlo. Lista de los que ya lo han hecho.

naricesUna amante complaciente puede comprarse por 15 euritos aquí mismo. Échatelo para reyes.

contraportada

La bolsa evidente

Portada y contraportada para “La Bolsa Evidente” de Javier Alfayate

Mañana sale a la venta este libro , el segundo del colega Javi para el que he/hemos hecho esta portada.

Es de esos libros escritos por y para  gente que tiene verdaderos conocimientos e interés por la cosa económica, entre los que estoy seguro que no me encuentro.P ara quitarle hierro  se incluyen también algunas viñetas de desahogo en el interior. Aquí una reseña del libro.

Puede que me equivoque y cuando lea este libro me convenza de que la bolsa es algo evidente, como asegura su título, y no un gran casino de dinero vitrual  donde juegan y ganan siempre los mismos subastando contínuamente paquetes de especulaciones temáticas.

Es probable que tenga algunas ideas sobre asuntos aislados, pero cuando los economistas las juntan todas, las agitan y nos las sirven en su lenguaje reconozco que no entiendo absolutamente nada.

Tengo tres posibles explicaciones:

Una es que quizá sea culpa de esa obsesión tan nuestra de simplificar las cosas.

Otra es que sea debido a la cruel costumbre de los expertos de reunir millones de mensajes ambiguos en sus discursos.

Y una  tercera, y bastante probable siempre según los entendidos, es que yo sea un cateto.

Pero es que muchos de estos oradores “del parqué” me recuerdan a aquellos que frotaban la lucecita de  los avances en las máquinas tragaperras, otros a  videntes de esos de “por decir” y el resto a  charlatanes rancios que hacen el paseillo por los medios aprovechando que la crisis es  una moda rentable.

Y por otro lado están los que pretenden imponer la patada en el bajo vientre a los que la sufren.

Son”Los mercados”…. ahora todo está amenazado por “los mercados”,  la economía ya no se mueve y se sustenta por la actividad de todos, ahora todo depende “los mercados”.

Todas las mañanas  corren  por mi calle miles de paisanos parriba y pabajo gritando histéricos: ¡el ibex!, ¡el ibex!, ¡los mercados!, ¡los mercados!, cruzándose con un alarmante ejército de tiesos que  se autoproclamaron nuevos expertos “de oidas”

Algunos ponen cara de tener la fórmula mágica que salvará las inversiones del populacho. Pero hablan como agoreros de la gran catástrofe inevitable  mientras  se rascan la calva y nos presentan su  nuevo crecepelos.

La España Fantasma a la venta

Otro boceto para la España Fantasma que se quedó en el cajón

Además de los motivos para comprar este libro, que expone el impulsor de la idea, se me ocurren algunos otros.

Tengo muy claro el concepto de autoedición, llevo un buen montón de años practicándola, como es natural, de mi bolsillo. Tampoco es la primera vez que divago sobre las muchas polémicas eternas que se montan alrededor de todo movimiento solidario basado en  colaboraciones altruistas y las distintas formas de pedirlas y lo apretado que resulta no pillarte los dedos invirtiendo tu tiempo, trabajo y muchas veces pasta para sacarlo adelante.

También me pican las teclas por dar un poco de cera a las editoriales de pensamiento analógico y prehistórico y para esas otras que lo pintan todo de colores “2.0” y luego esconden el  ya conocido modelo de “lo mucho para mi, las migajas para ti” pero eso lo dejaré para otro día.

Colaborar es algo que se debería hacer sólo desde el convencimiento absoluto, pero sobre todo considerando el proyecto un poco tuyo, de todos y de nadie.Y esto es lo que me pasó con “La España Fantasma”

Por eso he fotografiado y dibujado, y he promocionado  este libro además de comprar un par de ejemplares, como muchos otras personas para regalar uno, no necesariamente en navidad.

Me sirvió de excusa para pasear por Cádiz “deshabitada” por unas horas sin sentirme solo, me sirvió para conocer a Fernando, un traumatólogo amante de su curro que me contó un buen puñado de anécdotas y gran parte de la historia del edificio del hospital, en completa calma, por el que me invitó a  una visita guiada.

Pero lo que en el fondo  importaba es que de algo le servirá a otros.

Ilustralario, sátira en negro y algunos rojos

malagon-interiorDos ilustraciones de Malagón para pensarse el “insert coin”

Llegar a destino y  encontrar un libro como este en el buzón es un gustazo para terminar un día largo.

Ilustralario contiene el último y más personal trabajo de Malagón editado por Blur, editorial de Bilbao que además tiene un blog donde puedes leer algunos títulos con viñetas e ilustraciones de otros autores, auténticas joyitas gráficas de sus fondos completamente gratis.

Es un formato pequeño (11,5 x 16 cm) pero poderoso, sin demasiada tregua al texto,  84 páginas de buen gramaje que recopila los últimos trabajos de este alcalaíno,  no son viñetas para reir alegremente. Son hostias hasta para la sonrisa de las hienas, ilustraciones satíricas en blanco y negro con las licencias justas al color.

Tras el primer hojeo tuve claro que es un buen regalo para cualquier época del año  y tras remirarlo ya está en la estantería de los regalos espontáneos de los compañeros ilustres.

Me gustó mucho la tarjeta de visita roja y plástica que lo acompaña.

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