De mayor quiero ser soldado

Viñeta de hoy en lainformacion.com

Esta semana hemos disfrutado de otro maratón de exaltación de la violencia y la excusa ha sido la de siempre, la paz.

El anuncio de ETA del cese definitivo de la violencia llegó precedido de la ejecución callejera  de Gadafi.

Más de uno de los que  hicieron esa reflexión  buenista, que toca la fibra, de: “nuestros hijos crecerán en paz”,  aprobaron el aquelarre de sangre que supuso el linchamiento y muerte de Gadafi amplificado por la orgía de la redifusión en los informativos de todo el mundo. Otros, incluso se atribuían el asesinato entre risas desde una butaca “oficialista”.

Hoy se escuchan voces por aquí reclamando que los que mataron pidan y repartan perdones y  escenifiquen un desarme público, una especie de festival de otoño del adorno floral de cañones.

El simplismo y los debates huecos, una vez más se mezclaron, empapando esa esponja mohosa que es la opinión pública cuando se deja mojar por la corriente populista de lenguaje belicista.

Matar está bien y si al que hay que matar es el malo, mejor con violencia y con su propia pistola de oro, todo muy simbólico y  cinematográfico , así nos entra mucho mejor.

Las reclamaciones airadas de una justicia vengativa se volvió a instaurar con la aprobación y justificación de muchos de los que se autodenominan dialogantes y pacifistas.

Ayer vi una película,  “De mayor quiero ser soldado”, sentí curiosidad por saber cómo intentaban resolver algo tan complicado como intentar reflejar lo que pasa por el tarro de un crío ante la violencia.

En conjunto no es una película para recomendar, más bien olvidable, explota tópicos muy gastados sobre el bien y el mal, la tele o los videojuegos,  pero es una apuesta de riesgo ya que su protagonista es un niño y es difícil no salir mal parado con un guión tan manido.

Un niño de ocho años,  se aficiona al consumo de  imágenes violentas en la televisión y crea sus propios mundos en los que se hace acompañar por dos amigos imaginarios, el Astronauta Capitán Harry y su alter ego, el Sargento John Cluster.

En una escena de esta peli,  Álex lee su redacción, “¿Qué quiero ser de mayor?”, que le encargan escribir en su colegio.

NOTA: Si no la has visto y piensas hacerlo, el siguiente diálogo, extraído de la película, puede considerarse un spoiler. Además de una indigestión de moralina. Algo que ya sabemos y tenemos asumido, pero que nos suena a demagogia, supongo que también por repetición.

 

“Para acabar la redacción me gustaría decir que también quiero ser soldado para hacer del mundo un sitio mejor, los mayores han estropeado el mundo y ahora está en mi mano arreglarlo.

Vosotros también os portáis mal, me pedís que no me pelee, pero vosotros no paráis.

Me pedís que mantenga límpio  el planeta, pero ¿y vosotros?, hacéis lo mismo por lo que vosotros me castigáis a mi.

Me pedís que no me deje comida en el plato, pero vosotros siempre tiráis comida.

Me decís que matar es malo, pero vosotros lo hacéis constantemente. 

Por vuestra culpa el mundo se ha convertido en un sitio repugnante, así que no entiendo de qué os quejáis.

Todo lo que sé, lo he aprendido de vosotros.”

Las cifras de la guerra

Translation by Yoshie Furuhashi:

“You’ve got your numbers wrong on the costs of the war.
You haven’t figured in our profits from the sale of weapons
to our enemy
. . . and to our friend.”

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Ya corren por ahí las cifras de lo gastado en belicosidades por algunos de los países que participan en la guerra de Libia, EEUU se fundió 100 millones de dólares en misiles solo durante el primer día de la intervención.

Aquí Hacienda aún no ha cuantificado el gasto militar español 15 días después de los primeros pepinazos para proteger a la población civil, y es que esto lleva su curro,  hay que sumarlo y desglosarlo bien y hacer un Pogüerpint bonito.

Lo que me resulta curioso es que no se encuentran datos, ni siquiera aproximados, de la pasta que le está costando la batalla a la resistencia libia y de dónde sale, pero EE UU y Reino Unido ya están pensando en pasarle armamento a los rebeldes para combatir a Gadafi.

Y otra guerra distinta…

La viñeta en

Luces verdes

El Congreso autorizó, con el apoyo de todos los grupos, salvo dos diputados de IU y BNG y uno del PP que metió la gamba al darle al botoncito, la participación española en la operación militar en Libia.