




Feliz día de internet a los que verdaderamente hacen la red, no a los que nos putean.



Dedicado a todos esos politicastrojos, pseudoculturetas, y periodistróficos que aún siguen hablando de “internautas” como si fueran nuevas y extrañas entidades venidas del espacio exterior.
Si quieres proponer tu final alternativo, pilla esta plantilla blanca , rellena el bocadillo con tu propuesta y envía a jrmora(arroba)gmail.com
Si encarta aparecerá aquí junto al resto de las que lleguen y merezcan ser pinchadas.

Final 1 enviado por un visitero
Finales 2 y 3 enviados por suabia
final 4 enviado por Pablo
Finales 5 y 6 enviado por Javo

Final 7 enviado por Samaniego


Una vez fui a trabajar a un pequeño pueblo, todo el mundo me observaba aunque no me daba cuenta. Al poco alguien aprovechó una conversación trivial para decirme:
-”Aquí si caes bien, puedes caer muy bien, pero si caes mal, puede que dure siempre”
Al principio me dio un poco de miedo, pero enseguida entendí el mensaje, aquella persona me advertía que la confianza sin concesiones que me entregaban a la entrada no incluía salvoconducto para malas intenciones.
Así veo internet, como un pequeño gran pueblo mutante con reglas propias, congénitas, naturales…
No hacen falta expertos bocazas adoctrinando permanentemente, basta entrar en el pueblo para saber como es, sobran guías con manual de uso en la mano pontificando con normas, preocupados en competir cada día para demostrar al resto lo que saben y jalear aplausos.
El debate sobre los autores y las empresas y legisladores justicieros ya empieza a parecerme más aburrido que una batalla de gallos de raperos pijos, porque el medio abre la boca y se come cualquier intento de trapicheo.
No faltan algunos que creen que hacer frente común es inútil, que de nada sirve seguir hablando de lo mismo, en parte tienen razón, pero para intentar explicarlo se inventan posturitas de esas de venir de vuelta de todo, de falso pensador del contra-todo por sistema. Es sólo chulería del ego para rascar atenciones, sufren esa enfermedad común en la red, la protagonitis, son los que buscan personalismos egoistas que sólo esconden un grito desesperado de “quiero que me quieran” sin querer resignarse a verse como una parte mínima del todo.
Y todo esto por lo de siempre, a un lado los que sólo hablan de internet para referirse a dinero, industria, propiedad y control y al otro el gigante indomable que crece y crece por segundos alimentándose de todo lo que se encuentra y que es de todos y de nadie.
Siempre que puedo consumo algo de aquellos que leo, el poco dinero que muevo lo voy dejando en sitios donde hay personas que siempre me han dado algo antes sin pedirme nada, porque sé que reinvertirán una parte de su tiempo y/o dinero en que pueda seguir encontrándome aquello que me gusta o me sorprende, esa es la nueva “industria”. Todo lo demás agoniza, lentamente, pero la muerte es segura.
Y ustedes, idiotas del mundo, sigan gastando su tiempo y nuestro dinero intentando montar controles para detener al gigante.
