Última horda

Descerebrados están imitando a periodistas desde hace años.

Son gente con enfermedades sin diagnosticar. Sus titulares y opiniones maquilladas como noticias nada tienen que ver con información o independencia en el criterio. Son asociaciones rebuscadas capaces de sugerir que existen vínculos entre  Heidi y Al Qaeda.

Son simples escupitajos desde la agonía del quiosco que ya ni salpicaban.

Pero ahora con Tuiter sus directores han encontrado un filón y se acercan para  darles luz a sus zurullos secos para intentar que vuelvan a brillar. Porque tuiter será divertido, útil en ocasiones y con un innegable poder para el eco, pero también es un terreno sembrado para que cualquier trolazo consiga que se hable, y mucho,  de todo aquello que la mayoría repudia.

Y aquí la mayoría caemos, ellos ya lo saben.

Con el crédito de la prensa ya en lo más bajo, arrinconado en la esquina más profunda del vertedero, el tratamiento del movimiento 15M añade más heridas mortales en el gremio de informar.

Estos gazmoños que imitan a periodistas son los intrusos, son los que dejan a verdaderos profesionales en la calle del desprecio.

De los titulares suicidas de estos lunáticos reincidentes que imitan a periodistas no se escuchan muchos debates apasionados en  todos esos congresos y saraos de periodismo.

Y sinceramente, nunca pido ni espero nada, pero me gustaría que todo plumilla o aspirante, a los que tengo por valientes,  que asomara  por aquí se sincerara y dejara su opinión sobre este titular.

(Me refiero al de apertura, no al de las prostitutas… pero si se considera usted un experto del puterío, puede ser un tema alternativo y/o complementario)

No es una broma, tengo verdadera curiosidad de saber qué opinan los periodistas  de esta asociación “distraída” y festiva entre manifestantes y terroristas.