El fanático

Manuel Murillo Sánchez francotirador fanático

Viñeta del 10/11/2018 en CTXT

La historia del tipo de Terrassa que dijo en guasap que quería matar a Pedro Sánchez cuando se enteró de la posible exhumación del del culo blanco y que tenía un cerro de armas, algunas ilegales, en su casa y otras cuantas en su coche, bien podría haber sido un guión guapo para una peli casposa de serie B española. La fiscalía dijo que desconocía el caso del llamado francotirador, luego se retractó y admitió que sí.

Las declaraciones del hombre, sin antecedentes e hijo del último alcalde franquista de Rubí, son un cuadro. Afirma que todo lo dijo estando muy pedo y para quedar de patriota delante de una chica, que resutó ser alguien de VOX y además la persona que le contó a la policía la cosa e hizo que el sujeto terminara en la cárcel.

Más allá de los distintos análisis sobre si se le debe considerar o no un terrorista, las discusiones  sobre el tipo de armas, sobre cuántas podían matar a no sé cuántos metros, las manipuladas, las ilegales, las de pasteleo y sobre si tenía intención real y capacidad para matar al presidente, o no, me resultó preocupante la cantidad de munición que acumulaba, no tanto la real como la ideológica con la que había estado alimentando y engordando su fanatismo.