Banco Santander, atropellos sin sangre

José Luis tenía una hipoteca en un banco, en el Santander. Ahora está plantado en la puerta de la sede  de esta «tienda de dinero» en Barcelona porque el banco pretende quitarle su vivienda, que saldrá a subasta el próximo día 9 de este mes.

Pero es que además quiere atropellarlo bajo la vergonzosa «tranquilidad» de la mayoría de medios de comunicación.

Es sólo una persona, una familia, eso «se vende» mal.

Su historia podría ser la de cualquiera y José Luis no hace un drama con su situación física cuando la cuenta, aún siéndolo.

Se ha propuesto, nada más y nada menos que plantarle cara a la injusticia a pecho descubierto, eso que nos cuesta tanto, esa utopía de idealistas trasnochados de los supervivientes estafados, ahora convertidos por obra del inmovilismo en tontos culpables, divididos en 47 millones de pedazos.

En Egipto se atropella a la gente con coches y furgonetas, aquí lo hacen los bancos con una buena cantidad de familias, pero como estos atropellos no dejan sangre no se repite la escena una y mil veces en los informativos mientras comemos o cenamos.

Firmas de apoyo y resumen de la historia de José Luis Burgos

Su página de batalla.

Sobre los medios y recopilación de enlaces con otras opiniones.

Si eres de poco leer:

José Luis Burgos en video, hace dos meses, sería saludable tomarse unos minutos para escuchar sus reflexiones.

No estoy seguro, pero es probable que en algún otro país del primer mundo, algún responsable de ese gobierno que insiste en defender que no legisla en función de  «los mercados»  ya se hubiera acercado a charlar con José Luis para interesarse por su problema y mediar en su solución.

Aunque puede que no.

Actualización 11/02, buenas noticias:

José Luis Burgos: “Al Santander se le ha atragantado su arrogancia”