Dos sentencias

 

Reseño dos sentencias que me parecen interesantes por diferentes motivos. Si bien ambas están relacionadas con la actividad humorística, la primera es relativa al ejercicio de la parodia, un asunto no siempre bien entendido e interpretado, legalmente hablando, y la segunda sobre la demanda laboral de un dibujante de viñetas contra los medios para los que trabajó durante más de 20 años.

Antoni Climent contra Gerard Jofra

En junio de 2009, Gerard Jofra, el hijo mayor del humorista Eugenio fallecido en 2001, presentó a un «clon» de su padre. En principio no dieron a conocer su nombre, lo describían como alguien que de joven había tocado en un grupo y que también era actor, aunque «había hecho poca cosa». Este clon actuaría caracterizado como Eugenio bajo el nombre de «Reugenio».

Ambos acordaron crear a «Reugenio» y firmaron un contrato que establecía que el entonces desconocido se encargaría de la parte artística y Jofra se haría cargo de la representación.

«Intentaremos mantener su anonimato. A él no le interesa darse a conocer sino recuperar la esencia de Eugenio, esa manera simple y directa que tenía de subir al escenario y explicar chistes»

El actor era Antoni Climent y su relación con Jofra se estropearía con el tiempo.

Ese contrato se resolvió de mutuo acuerdo en diciembre de 2014 y Climent continuó con su espectáculo en el que, en ocasiones, usa el nombre de “Meugenio” y en el que sigue imitando a Eugenio.

Jofra buscó y promocionó a un nuevo actor para el personaje y Climent reclamó entonces al hijo de Eugenio una indemnización de 60.000 euros por incumplimiento de contrato.

Por su parte, el hijo de Eugenio acusaba a Climent de estar haciendo un uso no autorizado del personaje vulnerando los derechos de propiedad intelectual e industrial del personaje de Eugenio por sus actuaciones como «Toni el Indio«.

Finalmente, el litigo se ha resuelto y el juez no acepta la indemnización por incumplimiento de contrato  porque no se puede incumplir un contrato que se extinguió.

En la sentencia también se señala que Jofra se ha comportado de forma desleal y denigrante con Climent intentando menoscabar su reputación profesional enviando escritos a varios empresarios y organizadores de eventos en los que lanzaba acusaciones de uso no autorizado de sus derechos y le condena a dejar de hacerlo.

Lo interesante de la sentencia, que no es firme, es que el juez sí cree que la actuación de Climent es una parodia y que, pese a la «enorme similitud» con Eugenio, tiene la intención humorística de recrear al personaje, y que la imitación de Climent no causa daño a la obra original ni a su autor sino que le rinde homenaje y que por ello no perjudica los intereses de los derechos de autor de la obra, en manos de su hijo.

El caso, con sus diferencias, recuerda bastante al de mediados de los 90 de Chiquito de la Calzada contra el programa «Esta noche cruzamos el Mississippi» por las imitaciones de Florentino Fernández en el que el juez acabó dictando el sobreseimiento de la causa alegando que los personajes «Lucas Grijander» y «Crispín Klander» eran parodias de Chiquito.

 



Dibujante pierde demanda por despido

Este caso es interesante porque es muy común entre los dibujantes de viñetas de los medios y también entre periodistas y trabajadores de otros gremios. Es decir, autónomo que factura servicios pactados, con o sin periodicidad fija, no siempre quedando muy definida la relación y el trabajador termina reclamando su condición de empleado entendiendo que se le usa como falso autónomo.

Resumiendo, lo que se desprende de esta sentencia a una demanda por despido de un dibujante es que no existió relación laboral tras 22 años de relación.

El dibujante demandó a los diarios El Comercio y La Voz de Avilés donde publicaba dos tiras diarias desde 1996.

Para hacer estas viñetas se basaba en los guiones que escribía otra persona, que además fue la que se encargó de seleccionarlo como ilustrador de las piezas, en este proceso de selección del dibujante no intervinieron los diarios. El guionista era el encargado de decidir los temas sobre los que tratarían las viñetas sin recibir indicación alguna de los periódicos demandados y tenían que enviar la viñeta a los periódicos antes del cierre de la edición.

>Los precios  de las viñetas también los negociaba el guionista con la dirección de los periódicos y luego pactaba con el dibujante el porcentaje que este recibía, este porcentaje era abonado por los periódicos al dibujante, que figuraba como autónomo y no acudía a los centros de trabajo de los periódicos demandados, ni utilizaba materiales de los mismos para realizar las ilustraciones. Es decir, que era teletrabajo puro.

El guionista se jubiló el 31 de marzo de 2018 y desde ese día dejaron de publicarse las viñetas. El dibujante demandó entonces a los periódicos por despido y el 11 de mayo de 2018 se celebró el acto de conciliación en el que no hubo acuerdo.

En la demanda, el dibujante sostenía que había venido prestando servicios para las empresas demandadas desde el año 1996 mediante una relación de clara naturaleza laboral encubierta bajo la apariencia de un falso trabajador autónomo, ya que se encargaba de las tiras diarias para cada uno de los periódicos y que:

 

«Desempeñaba funciones no sólo plenamente incardinables en la categoría de diseñador gráfico que prevé tanto el convenio colectivo estatal como el de empresa, sino además claramente sometido a los requisitos de ajeneidad y dependencia previa recepción de los guiones por parte del guionista, persona encargada para ello por ambos periódicos, así como retribución mediante facturasmensualmente emitidas por importes que además fueron actualizados durante toda su relación».

 

La sentencia, con número de resolución 633/2019 del 26/03/2019 del Tribunal Superior de Justicia, Sala de lo Social de Oviedo, rechaza todos los argumentos del dibujante para demostrar que existía relación laboral.

Aún desconociendo más detalles y posibles conversaciones previas entre las partes, posibles acuerdos orales y desacuerdos, si existieron, llama la atención que se produzca una demanda tras más de dos décadas de relación en la que, se supone, ambas partes aceptaron los términos de esa relación.

También echo en falta conocer qué tipo de relación profesional tenía el guionista con los medios demandados por el dibujante ya que la sentencia no hace alusión a esta cuestión.

 

 Relacionado: 126 casos en todo el mundo

 

Un dibujante y un periodista del diario turco Yeni Asya serán juzgados bajo acusaciones de terrorismo

Un dibujante y un periodista del diario Yeni Asya serán juzgados bajo acusaciones de terrorismo

Viñeta del 19 de octubre de 2016, una de las imágenes que se incluye en el escrito de acusación contra su autor, Ibhim Özdabak.

Esta vez le ha tocado al dibujante Ibrahim Özdabak (1957) y a Kazim Güleçyüz (1959), periodista y jefe de redacción del diario Yeni Asya, que han sido acusados por un fiscal de difundir propaganda terrorista.

Con la lista de personas represaliadas, juzgadas, condenadas y encarceladas en Turquía tras el intento de golpe de estado del 15 de julio de 2016 se podría escribir una enciclopedia de varios tomos, muchas de esas personas son viñetistas.

El presidente de Turquía tiene un largo historial de denuncias contra diarios, revistas y dibujantes, la guerra particular que libra contra las viñetas y su obsesión por denunciar, multar y detener a los autores se remonta a principios de 2000.

 



 

Según publicó Kronos ayer, ambos serán juzgados por cargos de terrorismo por algunas viñetas y mensajes en Twitter. La primera audiencia del juicio se celebrará 2 de mayo en el Tribunal Penal Superior de Estambul número 29.

La reacción de los acusados ha sido rápida y tajante y desde Yeni Asya consideran que se está criminalizando su labor periodística  por lo que «lucharán contra las informaciones difamatorias y distorsionadas» sobre el diario y sus empleados que se han publicado y preparan su defensa legal confiando en ser absueltos.

Además, recalcan que después del 15 de julio, desde el diario Yeni Asya se condenó el golpe con titulares rotundos posicionándose del lado de la ley y la democracia.

Titulares de Yeni Asya durante los días posteriores al golpe fallido de 2016

La acusación  cita tweets de Güleçyüz y viñetas de Özdabak que considera propaganda terrorista.

Los mensajes de  Kazim Güleçyüz en Twitter

Entre los tweets de Güleçyüz que se incluyen en el escrito de acusación, figuran algunos en los que se cuestiona algunas acusaciones a determinados elementos sospechosos de haber participado en el golpe de estado fallido del 15 de julio de 2016, después de que el Partido Justicia y Desarrollo (AKP) lanzara una campaña masiva de represión contra sus críticos.

La Fiscalía los acusaba de vínculos “terroristas” con la cofradía islamista del predicador Fethullah Gülen, considerada grupo terrorista en Turquía después de ser señalada por el gobierno de ser responsable del intento de golpe.

En un tweet, Güleçyüz dice:

«En un intento de golpe de estado que duró horas, los golpistas no hacen nada a las estaciones de televisión del gobierno y les permiten» heroicamente «resistir el golpe».

En otro mensaje matiza:

«Nadie con conciencia puede aceptar que la lucha contra el golpe de estado del 15 de julio se convierta en una masacre de personas inocentes que no tuvieron nada que ver con el golpe o el terrorismo».

 

Las viñetas de Ibrahim Özdabak

En lo que respecta a las viñetas de Özdabak, el gobierno señala dibujos en los que pone el foco en las tragedias que tuvieron que vivir personas comunes y corrientes que fueron acusadas de participar en el intento de golpe de estado.

Özdabak dibujó viñetas donde aparecían bebés y niños separados de sus madres que fueron encarceladas, así como niños que fueron a la cárcel junto con sus madres.

En una de sus viñetas (ver arriba), que se cita en la acusación, Özdabak describe la tragedia de una madre que perdió a sus gemelos en una prisión en la provincia de Sinop, donde fue encarcelada debido a presuntos vínculos con Gülen.

“La mujer embarazada, que está encarcelada, perdió a sus bebés gemelos. Carta de la cárcel al cielo ”, rezaba leyenda de la viñeta.

Galería con algunas de las viñetas de Özdabak publicadas durante 2016

Más de 17.000 mujeres han sido encarceladas por cargos de terrorismo desde el intento de golpe en Turquía, y alrededor de 750 niños están actualmente acompañando a sus madres en prisión.

Como resultado de la represión masiva después del intento de golpe de estado bajo el pretexto de una lucha contra el terrorismo, más de 150.000 funcionarios perdieron sus empleos, más de 50.000 personas fueron encarceladas y varios cientos de miles fueron detenidas e investigadas bajo denuncias de terrorismo.

La represión en Turquía no cesa, las acusaciones de participación en el golpe han abierto la veda de la represión por causas más abstractas y arbitrarias, se persigue, detiene y encarcela a pintores, escritores, periodistas (en 2017 se volvió a batir un récord), intelectuales, cantantes, profesores, viñetistas o a cualquiera que critique al gobierno, incluso estudiantes de secundaria son acusados de insultar al presidente Erdogan. La más mínima crítica es considerada un insulto y han aumentado los casos de personas que denuncian a otras por insultos al presidente, al gobierno o a funcionarios.

 

Relacionado 121 casos en todo el mundo:

humor-apuros

El dibujante Ted Rall pierde la demanda por despido improcedente y difamación contra Los Angeles Times

El dibujante Ted Rall pierde la demanda por despido improcedente y difamación contra Los Angeles TimesViñeta de Ted Rall de 2016 resumiendo sus problemas con la policía y el diario para el que trabajaba.

 

El caso del dibujante Ted Rall contra el diario Los Angeles Times ya tiene sentencia.

 El Tribunal de Apelaciones de California ha fallado a favor del diario y ha condenado a Rall a pagar 330.000 dólares a L.A Times por las costas, aunque el viñetista cree que la cantidad final será mucho mayor, quizás el doble, cuando el Times presente el resto de los honorarios legales pagados durante el proceso.

  Fallo, texto completo.

 

Rall, tirando de ironía, valora así la sentencia.

«Obviamente, un tipo que tiene 7 mil millones de dólares (en alusión a Patrick Soon-Shiong) necesita y merece recibir dinero de un viñetista al que el Times solía pagar  300 dólares a la semana». (1)

(1) En la sentencia se puede conocer lo que el diario pagaba a Ted Rall, 200 dólares por cada viñeta y 100 por post en su blog del diario.



Bancarrota y exilio

Aunque aún queda un último y fino hilo de esperanza. Recurrir a la Corte Suprema de California a la que Ted Rall ya ha solicitado que revoque el fallo «anti-SLAPP» (SLAPP, «Strategic Lawsuits Against Public Participation»: cuando la pasta se usa para meter miedo y callar bocas) del Tribunal de Apelación, pero las probabilidades no invitan al optimismo, se escuchan menos del cinco por ciento de las apelaciones y Rall asume decepcionado que su futuro no pinta nada bien: 

«Para mí, el fallo significa necesariamente la bancarrota y/o la obligación de abandonar los Estados Unidos para poder seguir ganándome la vida. Esto solía ser el tipo de cosas que les ocurrían a los periodistas en otros países, no en los Estados Unidos».

Y sentencia:

«Cualquier estadounidense que confíe en el sistema judicial es un tonto».

 

Rall resume así su caso en su blog en un post titulado  «Ya no tienes derecho a un juicio con jurado»

 

«Mi caso es simple. Dibujé viñetas para el Times burlándome del Departamento de Policía de Los Ángeles y del entonces Jefe Charlie Beck, criticándolos por abusar de las personas de color y de los pobres».

«Un nuevo editor, y amigo de Beck, se hizo cargo. Beck le pidió al editor Austin Beutner que me despidiera y me difamara para que ya no pudiera trabajar más. Así que el Times publicó dos artículos anunciando que me habían despedido, no por ofender a Beck, que violaba sus propios códigos éticos  porque mantenían en secreto su identidad, pero por supuestamente mentir en una publicación del blog en la que se discutía un arresto de «jaywalking» en 2001, mintió. Dije la verdad. Y lo probé.
«Un infierno de un caso de difamación«, me dijo un abogado. Otro, un gran experto en difamación, dijo: «Si no gana su caso, la ley de difamación en California está muerta«.

 

El dibujante Ted Rall pierde la demanda por despido improcedente y difamación contra Los Angeles Times

Viñeta de Ted Rall sobre las multas a los peatones (2015)

 

Demanda por despido improcedente y difamación

En julio de 2015, el diario Los Angeles Times despidió al dibujante Ted Rall. El motivo fue un texto del viñetista titulado: “Represión de la policía de Los Angeles a peatones. ¿La policía no tiene nada mejor que hacer?

El dibujante relató un incidente sucedido en 2001 con la policía de Los Ángeles, afirmó que fue empujado contra una pared, esposado, maltratado y multado por un agente motorizado de la LAPD y que un segundo policía tiró su carné de conducir a la alcantarilla. Rall también dijo que decenas de testigos gritaron para protestar por la conducta del oficial. Supuestamente había cruzado la calle por un lugar no permitido (Jaywalking)

Rall presentó una queja formal ante el Departamento de Policía de Los Angeles, pero pasaron los meses y no tuvo noticias, después supo que la denuncia había sido desestimada.

La LAPD presentó pruebas relacionadas con aquella detención, incluyendo la queja presentada por Rall. La policía aportó una cinta de audio (audio mejorado) del encuentro grabada por el oficial de policía que supuestamente desmentía las afirmaciones de Rall.

Rall demandó al Times por difamación, despido improcedente, y otros cargos, después de que el diario publicara dos artículos donde lo acusaban de mentir en su crítica a la policía de Los Ángeles en la que denunciaba represión y violencia injustificada contra los peatones.

Dos años después de su despido, Ted Rall decidió ejercer su propia defensa en un juicio que se celebró el 14 de julio de 2017 y que pasó a la Corte de Apelaciones de California.

Texto motivo del despido con la nota del editor del diario anunciando que prescindían de su trabajo. (Captura)

Times se reafirmó en su decisión, el post de Ted Rall no cumplía con las normas

Ted Rall sigue relatando su pleito contra el diario en su web.

 

Relacionado 120 casos en todo el mundo:

humor-apuros

Dibujante despedido por una viñeta crítica con la ley del Estado Nación de Netanyahu

El martes 17 de julio, The Jerusalem Report, una revista quincenal editada por el diario israelí The Jerusalem Post, anunció que prescindía del dibujante Avi Katz (1949) por una viñeta, publicada en la revista el mismo día, que caricaturizaba como cerdos al primer ministro Benjamin Netanyahu y a los legisladores del Likud.

La viñeta es una parodia de esta foto de grupo de la agencia AP en la que aparece Netanyahu junto al grupo de legisladores de Likud tras la aprobación de la nueva Ley del Estado Nación que define oficialmente Israel como el “Estado Nación del pueblo judío”.

 

 

La ilustración de Katz hace una evidente referencia/homenaje a Rebelión en la Granja de George Orwell, hasta añade de la conocida frase «Todos los animales son iguales, pero algunos son más iguales que otros». Katz también calificó esta ley de vergonzosa en su página de Facebook.



Muchos corrieron a las redes sociales para acusar al autor de antisemitismo, para variar, y The Jerusalem Post decidió que ya no publicaría más trabajos de Katz.

El diario no quiso matizar su decisión y lo anunció sin explicaciones:

«Avi Katz es un dibujante que trabajó como profesional independiente en el Jerusalem Post y de acuerdo a consideraciones editoriales, se decidió no continuar la relación con él». (Fuente)

Más tarde, el diario seguió defendiendo de manera ambigua el despido del dibujante político argumentando que la decisión de dejar de usar su trabajo se  debió a que «cruzó descaradamente» los límites sus estándares editoriales.

Desde la editorial manifestaron:

«Esta no fue una decisión fácil de tomar. Por un lado, creemos firmemente en la libertad de expresión, y especialmente en el derecho de nuestros escritores y caricaturistas de opinión de expresarse sin presión o intimidación de fuerzas externas. Por otro lado, todas las libertades, incluida la de expresión, tienen sus límites».

The Jerusalem Post’ manifestó que «esta viñeta no debería haber sido publicada». (Fuente)

Avi Katz , nacido en Filadelfia (EE.UU) en 1949, trabajó para The Jerusalem Report durante casi tres décadas. Viajó a Israel en 1970 y donde vive desde entonces. En 1990 empezó a trabajar para la revista que esta semana lo ha despedido.

El diario Haaretz salió al paso para contestar a aquellos que consideran que caricaturizar como cerdos a políticos israelíes es antisemita y  recordó que en 1980 publicó una viñeta muy similar.

«Haaretz publicó una viñeta hace 38 años representando a los líderes israelíes como cerdos. Nadie fue despedido».

 

Viñeta de Zeev publicada el 15 de mayo de 1980 en Haaretz que también usaba el simbolismo de Rebelión en la Granja.

Las caricaturas de Zeev representaban a los ministros del gabinete, el ex primer ministro Menachem Begin y el entonces ministro de Defensa Ariel Sharon como cerdos, y a los líderes de la oposición Yitzhak Rabin y Shimon Peres como caballos y burros. Zeev no perdió su trabajo.

Avi Katz: WebFacebookInstagram

Relacionado 113 casos de todo el mundo:

humor-apuros