Revolución

La viñeta del 04/02/2018 en CTXT

Tras el revuelo de la patente de la pulsera de Amazon, la empresa desmintió que pretendieran “rastrear” a sus empleados y matizó que su dispositivo estaba pensado para facilitar la tarea de los trabajadores del almacén. Sale así al paso diciendo que se trata un simple escáner de muñeca.

“La especulación sobre esta patente es errónea. Todos los días, en empresas de todo el mundo, los empleados usan escáneres de mano para verificar el inventario y cumplir con los pedidos. Esta idea, si se implementa en el futuro, mejoraría el proceso para nuestros asociados. Al mover el equipo a las muñecas de los asociados, podríamos liberar sus manos de los escáneres y sus ojos de las pantallas de los ordenadores”.

Estas polémicas, aunque puedan parecer ruido apresurado, tienen su parte positiva. Así se lo piensan, por si tenían en mente añadir algunas funciones díscolas a ese escáner-pulsera.

El Gobierno italiano rechazó enseguida la supuesta idea de que los trabajadores llevaran una pulsera registrando sus movimientos porque va contra la ley.

Ya hay demasiadas nuevas normas de empresa convertidas poco a poco en “nuevas leyes” privadas que ayer nos parecían poco probables, incluso imposibles, y que se han ido normalizando disfrazadas de falsos adelantos tecnológicos, como lo fue en su día la disponibilidad por conexión 24/7 o la dependencia de una aplicación encasquetada en el brazo como estrategia para que corras con todos los gastos de currar haciéndote creer que eres autónomo, libre y emprendedor.

Cuando sea tarde, no bastará con recurrir al placebo de echar una firma en el agujero negro digital de los deseos.

 

Explotación

Explotación

Viñeta del 20 de enero de 2018 en CTXT

Durante 2017  se hizo la primera huelga de trabajadores de Deliveroo y creció el número de denuncias sindicales y críticas contra las mal llamadas empresas de la “economía colaborativa” como Deliveroo, Stuart, UberEats o Glovo.

En realidad no son más que vericuetos para rebautizar la explotación y poder mostrarla como una evolución del empleo dentro de eso que llaman la “”gig economy“, neopalabro chuli que define la contratación puntual para trabajos eventuales para los que el currante tendrá que poner de su bolsillo todos los recursos para poder desarrollarlo.

Yo prefiero llamarlo trabajo de mierda, sin subterfugios, porque va mucho más allá del trabajo basura.

Viñeta de julio de 2017

Estas empresas ni contratan ni está entre sus planes jugar con la legislación laboral que jugamos todos. Además quieren regulación a medida para seguir normalizando la explotación y la precariedad.

Los nuevos esclavistas siguen predicando “lo nuevo”, que es tan viejo como nuestra propia existencia, con su diccionario de eufemismos bajo el brazo.

Viñeta de enero de 2015

Deliveroo hasta se permite el lujo de amenazar a la UE con la pérdida de “empleos” si se da derechos a lo que ellos llaman ‘riders’, el repartidor (en bici) de toda la vida.  Estos cínicos ahora hablan de empleo cuando se han empleado a fondo para negar que los repartidores fueran sus empleados.

Explotación o barbarie

Si en octubre de 2017, Deliveroo retorcía su cinismo diciendo que dar derechos a los trabajadores aumentaría el precio de las entregas más de un euro, su nuevo argumento es aún más bajuno.

Deliveroo advierte ahora a la Comisión Europea que se perderán 54.000  supuestos nuevos puestos de “trabajo” en dos años si se les obliga a dar derechos a los repartidores. Toda una declaración de intenciones sin doble interpretación, si no se les permite seguir atropellando al trabajador se van a cabrear y van buscar nuevas ubicaciones que favorezcan la impantación de sus plantaciones de Apps.

En una respuesta a una consulta de la Comisión Europea sobre el acceso a la protección social, Deliveroo llamaba a la Unión Europea a evitar acciones que frenaran el crecimiento de  su empresa, alegando que ellos han contribuido a crear  13.000 empleos en restaurantes y en sus cadenas de suministro en Europa durante el último año, 520 de esos empleos en España.

 

Viñeta de julio de 2017

En diciembre de 2017 el Tribunal de la UE sentenció  que Uber es un servicio de transporte y no una plataforma digital colaborativa impidiendo que sea operado por conductores particulares lo que envió un serio aviso a empresas como Deliveroo  o Airbnb.

En julio de 2017, la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, abrió una investigación para determinar si Deliveroo estaba empleando a falsos autónomos para evitar el pago de impuestos y la cotización a la Seguridad Social y una resolución de la Inspección de Trabajo de Valencia, al contrario que otras, consideró que los repartidores de Deliveroo: “No son autónomos, ni trabajadores por cuenta ajena”, son “asalariados”.

En enero de 2018, La Inspección Laboral de Madrid sanciona a Deliveroo y vuelve a dar la razón a los repartidores. Dictamina que mantienen relación laboral con la empresa. La Inspección de Trabajo determina que los repartidores de Madrid son falsos autónomos y, por tanto, asalariados, por lo que la empresa debe darles de alta y no descargar ese coste en los trabajadores

Como era de esperar, Deliveroo anuncia que recurrirá.

Pero a estos nuevos terratenientes, que implantan una App en vena a los porteadores para teledirigirlos a sus entregas, todo eso les da igual y defienden que la forma de trabajar debe ser así:

El trabajador se paga su cuota de autónomo, su uniforme, su vehículo, mantenimiento y reparaciones. Nada de vacaciones, gastos en bajas por enfermedad, accidente ni chorradas de esas. Y hay que estar disponible cuando a la empresa le salga de los genitales.

La empresa, además de ahorrarse cotizaciones e indemnizaciones por despido, porque no contrata, puede establecer horarios, precios y tiempos de entrega para apretar al máximo  “premiando” con más trabajo al que más se juega la vida para llegar antes y penalizando al que se retrasa o no acepta todas y cada una de sus urgencias.

A todo eso lo llaman “flexibilidad”

Viñeta de noviembre de 2016

Así que, amigos posmodernos de empresas chanchullo que os encondéis tras una falsa economía colaborativa, eso no es el mercado ni es colaborativo. Eso es ser explotado como falso autónomo. Métanse esto en la cabeza: el autónomo no tiene jefes, tiene clientes.

El autónomo no tiene un horario fijado por nadie, tiene un producto o servicio, si usted lo quiere lo compra o contrata y si no le interesan las tarifas y condiciones que marca el profesional autónomo en cuestión, le pide usted el producto a otro que lo venda a un precio que se ajuste a su presupuesto. Sin más historias, como comprar en una tienda u otra.

Viñeta de diciembre de 2014

Así que, en lugar de seguir con ese discurso idiotizante de la emprendeduría y la nueva economía, hagan gala de su tan cacareada creatividad empresarial y su pasión por crear  negocios e intenten crear empleo de verdad y no esas porquerías más propias de señor feudal.

 

Porteador moderno

Viñeta del 12/07/2017 en CTXT

Intermediarios chupópteros, nada que ver con la economía colaborativa.

No son porteadores, son repartidores y además falsos autónomos, pero la empresa “neocuqui” los llama “riders”. Los repartidores ponen su vehículo, su móvil, la conexión y se hacen cargo de todo gasto, desgaste e imprevisto que le pueda ocasionar la prisa del pedaleo.

En el diccionario de Deliveroo los formadores son “trainers”, por aquello de que son una empresa internacional  y “neocuqui”. Y aquí están algunos de los nuevos términos que acuña la empresa para que parezca que los trabajadores son ajenos y externos.

Para la empresa, hablar de salario o trabajo es erróneo e “ilegal”. Y habla de palabras “prohibidas” que les pueden dar problemas legales.

 

 

Esta tabla se encuentra junto a copias de contratos, comunicaciones y otros documentos de interés, en un dossier de IAC (Intersindical Alternativa de Cataluña). Visto en Directa.cat

 Descargar dosssier (47 Mb) “#DeliverooExplota, ni contratados ni autónomos. Falsos autónomos, la nueva forma de esclavitud”

Los trabajadores autónomos debería tener sus tarifas y condiciones, desde el momento que la empresa impone horario, disponibilidad y todo el repertorio de obligaciones y normas, pasan a ser un empleados. En esta caso más baratos y sin derechos, pero con todas las obligaciones.

Todo empezó a torcerse aún más cuando cambiaron las condiciones y eliminaron el pago mínimo que recibían por la disponibilidad pasando a cobrar sólo por pedidos entregados.

Y así, con este y otros tejemanejes para exprimir empleados manteniéndolos entre la explotación y la precariedad es como la empresa amasa sus buenos millones en beneficios.

Relacionado: ¿Qué es un falso autónomo?

Los trabajadores de Deliveroo fueron a la huelga y prometen más acciones aunque,de momento, aquí no pasa nada, sólo algún rumor basado en fuentes sin nombre que asegura que el Gobierno estudia adaptar la Ley para atajar los abusos laborales de las empresas de “la economía colaborativa”.

Foto: @ridersxderechos

Hasta el Gobierno del Reino Unido ha llamado la atención a Uber y Deliveroo para que traten mejor a sus trabajadores.

15 de julio 2017. Trabajo abre una investigación a Deliveroo por posible fraude laboral

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  Trabajar en Europa

Puedes seguir leyendo por ahí, se ha escrito mucho sobre esta simpática modalidad de cuqui-explotación.