De cuando comparar todo con el terrorismo se va mucho de las manos

Viñeta de José Luis García Morán en La Gaceta de Salamanca.

Hay comparaciones que no encajan ni con vaselina, por mucho que algunos se empeñen en usarlas y repetirlas como loros.

De tanto llamar nazi o terrorista a cualquiera y de tanto hablar de golpes de estado, dictaduras, sedición, rebelión y cataclismos varios, algunos han terminado perdiendo los guarros.

El resultado de ese azuzar permanente, en el que muchos medios están jugando un papel bastante bajuno, son viñetas como esta, publicada el 30 de septiembre de 2017 en La Gaceta de Salamanca.

Al autor no se le ha ido de las manos en un arrebato, no se trata de un recurso de exageración inocente, García Morán lleva años haciendo un uso palurdo, retorcido e incluso conspiranoico  del comodín del “terrorismo”.

Un poco de historia del diario La Gaceta de Salamanca, ligado desde su fundación a los intereses de la derecha salmantina y su papel en el apoyo, propaganda y financiación del franquismo.

 “Medios de comunicación y propaganda al servicio del proceso recaudador“, de María Luz de Prado Herrera  (PDF)

 

Línea editorial

Viñeta del 14/10/2017 en CTXT

El procés se lo come todo, cada día.

Anoche me fui a dormir entre olas de noticias de los fuegos en Portugal, Asturias y Galicia y cuando desperté esta mañana, el procés ya las había apagado.

Las anecdoticias se lo tragan todo, incluso los movimientos, supuestamente importantes, del cansino cruce epistolar de besugos entre Rajoy y Puigdemont.

No hay día sin un titular incendiario, tonticia con tontolar sobre la salida de tiesto del político bocas de turno y los habituales pedruscazos editoriales. Y entre historietas de conspiraciones rusas y llamamientos a abrazar la bandera, va pasando el día.

Otros que tal bailan son los muchachos de Antena 3, que salieron a la calle a cazar a algún catalán que confesara a cámara que se estaba atiborrando de pastillas porque se le había ido la chorla de tanta incertidumbre política y económica a cuenta del procés  y poder mostrar su particular e imaginaria realidad de minuto y medio.

Después buscaron algunos personajes intercambiables que sirvieran para contar historias distintas y el panorama apocalíptico del día ya estaba montado.

En dos pestañeos nos habremos olvidado, llegará el día en eso que llaman actualidad dure cinco segundos, con suerte.