El Huffington Post, piel fina y monárquica

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Con una viñeta, publicada en la página de su autora, empieza otra historia. Aunque nos parezca recurrente solo durante estos días, es algo cotidiano desde que se empuñan lápices para hacer viñetas..

Iratxe Fernández “AtxE” (Vitoria-Gasteiz, 1983)  se despide así del medio en el que colaboraba (no cobraba por ello)  desde noviembre de 2012 por este episodio de aplicación de “rodillo de línea editorial”.

atxe

 

La viñeta  de AtxE” rechazada” por El Huffington Post, que se suma al coro de guardianes espontáneos de los ciudadanos borbones es ésta, y fue publicada después en El Estafador.

 

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Empieza el tradicional juego de las hipótesis. ¿El problema es el mensaje?, ¿alguna palabra en concreto?, ¿el dibujo?, ¿el “momento”?, ¿todo?

Desde el medio siguen manteniendo una postura típica del que no dice nada, en El Diario (26/06/14)  puede leerse que, según el departamento de comunicación de El Huffington Post,  se tomó la decisión basándose en un “criterio editorial legítimo” y añaden: “no publicamos cualquier cosa”(sic)

Resulta llamativo que algo que dice llamarse “medio de comunicación” se comunique tan poco y mal.

Volvemos sobre los debates de siempre, porque las historias suelen ser muy parecidas.

Sigue existiendo gente que defiende que es una decisión editorial y que como es su medio, se lo follan como quieren. Es una sutil forma de negar la censura (geolocalizada y acotada en El Huffington Post), parecen querer decir que nada es censura mientras aquello prohibido allí se pueda publicar allá.

Y habrá que recordar,  una vez más, que las viñetas pertenecen al universo de la opinión y cuando se pacta publicar trabajos de humor gráfico, en el paquete irán piezas con críticas que pueden disparar en cualquier dirección. No se puede, ni se debe,  domesticar eso. También hay que tener en cuenta que los dibujantes suelen ser los últimos en enterarse cuando la línea editorial pega un giro brusco y/o inesperado.

Los autores mansos con la línea editorial o una particular y absurda forma “inofensiva” de entender el humor gráfico de los editores  (perfil neutro que prefieren muchos medios) terminan siendo esclavos de la autocensura, pero afortunadamente son también muchos los que prefieren no plegarse a imposiciones ideológicas o de cualquier otra índole.

En muchos casos, los verdaderos motivos por los que se descabalga una crítica en forma de viñeta suele quedar en la sombra, así que habrá que conformarse con las versiones que se pueden conocer.

 Actualización 26 de junio: 

Al día siguiente otra colaboradora, Laura Santolaya, anunciaba, también en Twitter, que dejaba de colaborar por el mismo motivo. Esta fue su viñeta (enviada el 2 de junio) rechazada por El Huffington Post:

santolaya

 AtxE responde

 

jr-respuesta– ¿Cómo recibes la noticia de que tu viñeta no será publicada?
atxeEl 3 de junio envié la viñeta y dos semanas después, me puse en contacto con ellos para preguntar sobre los sospechosos retrasos que se estaban produciendo en la publicación de nuestras respectivas viñetas. El 19 de junio recibo una respuesta con la siguiente explicación: “no convenció a la directora y no se va a publicar”.

 

jr-respuesta – ¿Quién y en qué términos te  comunica que no van a  publicar viñetas críticas con la monarquía?

atxe– Gloria, responsable editorial de los blogs es quien me contesta. Pero nunca me confirmó que no se publicarían viñetas relativas a la monarquía, sino esa viñeta en concreto. Se me pasó por la cabeza enviar otra sobre el mismo tema para ver cuál era la reacción, pero no quise entrar en ese juego y preferí sincerarme con ella y con la directora Montserrat Domínguez.

jr-respuesta– ¿Cómo entiendes las razones que te dan para no publicarla?
atxe– Pienso que la razón que me dieron es totalmente respetable. Si no quieren publicar una viñeta, están en su derecho. Pero, tal y como lo veo, creo que es una razón que camufla otra más grande y cierta, que es que han recibido instrucciones desde unos pisos más arriba para que nadie molestase con sus opiniones, y esto ya no me parece tan respetable.

Les dije que cabía pensar que aquella decisión era una auto-censura, dadas las coincidencias, las maneras y la ausencia de crítica hacia la monarquía en el periódico. Esta parte no ha sido negada. Sólo obtuve aquella frase en relación a la decisión editorial

 

jr-respuesta– ¿Hay más autoras que hayan visto rechazadas sus viñetas/ilustraciones?

atxe– El 17 de junio Laura Santolaya (Twitter) -(web), ilustradora y colaboradora del diario, se puso en contacto conmigo para preguntarme si había notado ciertos “retrasos” en las publicaciones. Las dos nos vimos en la misma situación y decidimos escribirles pidiendo una explicación. La respuesta en los dos casos fue exactamente igual.

En el año y medio que llevo enviando viñetas, tan sólo hubo un caso en el que tuve que descartar un dibujo, se representaba un símbolo religioso e, instantáneamente, me avisaron de que lo debería modificar si quería publicarlo. Es decir, la manera de actuar en un caso y en otro fue muy diferente. Esta fue la excepción, pues en ningún otro caso se entrometieron en nada. Ni en temas relativos a la casa Real ni en viñetas un poco más hirientes.

narices La versión de la autora en su web

naricesUn caso más que pasa a engordar  la lista de “El humor en apuros”