El País, un día cualquiera

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La firmante de este artículo reconoce que le han impuesto un titular, algo que no es excepcional.

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El País/Elsa García de Blas, lunes 28 de julio de 2014

Cuando la persona que firma este artículo es preguntada por el titular, contesta que no es suyo y a continuación borra el tuit.

Para el comisario que intervino en el titular, personas reunidas organizando su candidatura a las elecciones es una acción de grupos “antisistema“.

Conversaciones para recordar, que luego se borran.

titular

 

 

Soy antisistema

Pues sí,  puede que lo haya sido siempre.

Soy de los que aguanté que me miraran como a un necio, un pobretón, cuando no dejé que me atracaran con una hipoteca que sabía que no podía pagar.

Soy uno de aquellos que muchos miraron mal cuando pregunté cabreado qué habían hecho durante 15 años esos apalancados de la Junta de Andalucía, y sus democráticas herramientas de control, mientras en Marbella robaban a seis manos la pasta del pueblo durante 15 años.

La democracia representativa a cambio de un voto caducó en eso que llaman la fiesta de la democracia… a la basura, se ha podrido y le han salido gusanos a esos gusanos.

No hay consultas, no decido nada, la participación ciudadana es una puta broma, los mismos que se llenan la boca de participación ciudadana son los mismos que la  politizan, criminalizan y reprimen cuando alguien se anima a  practicarla.

Los ciudadanos no redactan los programas electorales, no hay intervención en los nombramientos de inútiles subalternos a dedo. 

Políticos inventado leyes, en lugar de personas  de ley. Gestores de lo público sedimentados en su chanchullo vitalicio, en su sistema, ese que alimenta el interés de otros ciudadanos por medrar para conseguir un contrato a tiempo perpetuo en su casino de etiqueta.

Jóvenes de boina con USB, wifi y redes sociales, adultos desencantados, puretas cascarrabias, viejos pobres.

Y en cualquier esquina con la farola fundida, el espíritu de servicio público agoniza mientras un perro levanta la pata para echarle un chorrito.

Votos que valen menos, desigualdades aleatorias y por capricho, ruedas de prensa sin preguntas, periodistas haciendo campaña, demagogias con traje y corbata, gemelos de oro.

Metiendo dinero de verdad a bancos para que vuelvan a convertirlo en dinero de mentira…y otro poquito de paro.

Impuestos siempre arriba, salarios y condiciones laborales bajando cada día a las cloacas, cuando  permitirse el gasto del conjunto de los productos de primera necesidad ya es casi un lujo. Representantes que no trabajan representando a los trabajadores que pagan la cuota.

Agentes sociales que huelen a marqueses con piel de pana.

Y las hienas que lloran cuando habla la patronal.

Si el sistema es esta mierda, soy antisistema.

En activo.