Emprendedores sociales

Viñeta del 08/09/2018 en CTXT

Muchos de los nuevos autodenominados “emprendedores sociales” no son más que los buitres de siempre que ahora colocan nombres posmodernuchos a negocios basados en la rapiña, su único objetivo es hacer pasta aprovechándose de necesidades básicas insatisfechas.

Su hipocresía empieza por esos nombres chulis que se inventan, para colmo quieren presentar sus chanchullos como un acto solidario y altruista.

Y un denominador común. Quieren leyes a medida y mientras estas no llegan, poder saltarse cualquier regulación apelando a “nuevos tiempos y paradigmas”. La estrategia es inventarse nuevas denominaciones para cualquier cosa intentando crear híbridos que no encajen en ninguna de las formas legales conocidas y así intentar operar a su rollo. Crean un debate etimológico ficticio y lo hacen girar todo en torno a él. Estrategia que comparten con los explotadores de la falsa “economía colaborativa



Haibu 4.0, engendro ya conocido como los “pisos colmena”, es otro de esos chanchullos etimológicos. Estas cajas no se parecen en nada a un “piso”, hasta sus promotores niegan ahora que lo sean y hablan de “soluciones habitacionales” y otras piruetas de la neolengua.

La granja de infracajas se ubicaría en un local de 100 metros cuadrados, donde meter 38 cajas de unos 3 metros cuadrados, con una cama de 80 centímetros y un mesa plegable y se alquilarían por 200€ al mes. Estas cajas están varios escalones por debajo de la infravivienda.

Cuanto más leo a sus promotores, más asco me produce su supuesto negocio, negocio que ahora también niegan y pasan a llamar “estudio de mercado”. Y también niegan que sean viviendas, ahora lo llaman un “lugar donde dormir dignamente”.

La idea de encajonar personas fue descubierta por unos anuncios en internet y en la calle, esto ha servido de excusa a sus “inventores” para recular alegando que sólo es un proyecto y de paso para culpar a los medios  (captura) de mentir y manipular.

Podría escribir seis millones de palabras sobre la hipocresía y cinismo de sus promotores, para ahorrarte el sufrimiento, puedes descubrirlo tú mismo.

Viviendo en una colmena

A principios de los 90 estuve viviendo en una colmena, aunque eso sí, casi diez veces más grande que los ataudes que plantean los listos de la colmena de cajas. Curiosamente, a esos estudios turísticos de apenas 25 metros cuadrados ya se les llamaba colmenas, entre otras cosas, por el aspecto de sus fachadas.

Aquellos mamotretos nacidos en los 70, con aspecto de nichos, fruto del desarrollo urbanístico y el aún muy rentable negocio del turismo de sol y playa estaban plantados  en casi todos los lugares turísticos y eran aprovechados tanto por trabajadores de temporada que curraban por la zona como por gente joven, o con bajos ingresos, a la caza de alquileres baratos. Y lo eran. Incluso hubo momentos en los que no resultaba demasiado caro comprarlos.

El que ocupé durante un tiempo tenía 25 metros cuadrados y algunos propietarios cerraban la pequeña terraza para rascar algo de espacio habitable.

Esos 25 metros, tras meter una cama para dos personas, los muebles mínimos y más pequeños que podías encontrar y tus cuatro pertenencias, se convertían en una auténtica feria de la claustrofobia. Y para dos personas, tortura doble.

La cocina, detrás de la puerta de entrada tenía de todo en miniatura y estaba empotrada en un espacio imposible. La puerta del baño era plegable porque no cabía otra cosa. Eso sí, el cuarto de baño, aunque batiendo todas las marcas de minisculez,  ya era más grande que toda la mierda de caja que plantean los de la colmena “4.0”.

Las paredes tenían el grosor mínimo permitido para que no se derrumbaran con un estornudo por lo que el aislamiento a los ruidos de los vecinos de varios pisos más allá era casi nulo. En verano, sin aire acondicionado te cocías y en invierno había que gastar trillones de kilovatos para calentarse. A todo esto había que añadir otros problemas de convivencia derivados de la masificación y el trasiego constante de inquilinos.

He de reconocer que aquel habitáculo, que fue el primero no compartido que pude alquilar, me hizo una ilusión tremenda. El día que metí la llave me pareció como si estrenara independencia real, sensación que me duró poco. Aunque era barato, si no recuerdo mal costaba unas 20.000 ptas al mes, la sensación de agobio por hacinamiento fulminó toda ilusión en apenas una semana.

En 2006, desde V de Vivienda se nos dijo que no íbamos a tener casa en nuestra puta vida y se reclamaba en la calle una vivienda digna en las que fueron las mayores movilizaciones por el problema de la vivienda en España. Al tiempo, la especulación inmobiliaria no dejaba de salpicar el país de grandes esqueletos de cimientos.

Ese mismo año vendría el anuncio de los “minipisos” de María Antonia Trujillo, entonces ministra de vivienda del gobierno de Zapatero. Su plan de vivienda incluía la propuesta de construcción de pisos protegidos de menos de 30 metros que fueron calificados de indignos, incluso por gente de su propio partido.

La cosa se quedó en 10.000 pares de zapatillas que se repartieron para promocionar la gilipollez de una web chachi-piruli llamada “Kelifinder.com“, que estuvo online desde marzo de 2006 hasta octubre de 2007 y que ha pasado a la historia como un chiste cínico que ha sobrevivido al tiempo.

 

 

 

El Correo de Andalucía presenta un ERE con despidos para casi el 100 % de plantilla

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Esta tira del colega Fran Cornejo (@deVillamediana) debería haber aparecido el pasado domingo 9 de septiembre en El Correo de Andalucía, pero el editor decidió no que no debía publicarse.

Esta es sólo una puntilla simbólica y cínica más de las que está clavando el grupo Morera & Vallejo en el féretro que construye para el diario.

El 12 de septiembre, la empresa editora de El Correo de Andalucía presentó al comité de empresa un plan de despidos que se llevaría por delante a casi el 100 % de la plantilla, ya que contempla despedir a 28 de los 29 trabajadores. Se supone que dejan a un trabajador para mantener la web y desaparecería su edición en papel. Se trata del sexto ERE desde el año 2000.

Muy posiblemente este nuevo Expediente de Regulación de Empleo supondrá la desaparición de uno de los periódicos más antiguos de Andalucía.

Conservo un recuerdo especial de este diario porque mi primer contrato como dibujante fue en esta cabecera en 2005, cuando lo gestionaba el grupo PRISA. El Correo de Andalucía cumplirá, o no, 120 años de vida el 1 de febrero del 2019.

 

Concentración de los trabajadores a las puertas de El Correo de Andalucía. Foto: Comité de empresa.

Precariedad, enchufes y periodistas invitados a vender seguros

Según el comité de empresa, Antonio Morera Vallejo desembarcó en el diario prometiendo que iba a transformar el periodismo, pero lo que hizo fue precarizar a los trabajadores e invitar a los periodistas a vender seguros (tiene una correduría de seguros), puso a su mujer de directora y publicó editoriales locos, entre otras cosas. Ahora llama transformación al enterramiento.

Paros de 24 horas

El comité de empresa rechazó la propuesta y anunció que seguirían con las movilizaciones. La plantilla votó en asamblea por unanimidad convocatorias de huelga de 24 horas para los días 14, 17, 21, 24 y 27 de septiembre.

Cada paro tendrá una duración de 24 horas, entre las 2.00 horas y las 2.00 del día siguiente y afectará a las ediciones de papel y web.

Los trabajadores del diario se concentrarán hoy a las 12 en la Plaza Nueva de Sevilla en la que será la primera jornada del calendario de paros programados.

Puedes seguir las noticias sobre las acciones de los trabajadores desde su blog El Correo defiende su empleo y en su cuenta de Twitter @correoenlucha

 

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El dibujante australiano Mark Night es tachado de racista por una viñeta sobre Serena Williams

El dibujante australiano Mark Night es tachado de racista por una viñeta sobre Serena Williams

Viñeta de Mark Night (1962) publicada el domingo 10 de septiembre de 2018 en el tabloide Herald Sun (Australia), diario para el que trabaja desde hace casi tres décadas.

Un nuevo caso que sigue todos los patrones. Un dibujante hace una viñeta, algunos empiezan a criticarla,  la cosa engorda y se hace bola. De pronto, algunas personas famosas o relevantes se arriman y hacen lo propio, los medios se hacen eco de las opiniones y se reproducen los titulares del tipo “tal cosa indigna a las redes“.

Es más o menos lo que ha pasado con esta viñeta de Night, que ilustra su visión sobre la reacción de Serenna William tras perder la final del Abierto de Estados Unidos frente a Naomi Osaka.

En la viñeta, se presenta a Serena Williams con cara de cabreo saltando sobre su raqueta, en el suelo hay un chupete, que se supone ha escupido y que sugiere una rabieta infantil. Al fondo el juez de silla le pregunta a su contrincante:

“¿Puedes dejarla ganar?

Críticas de racismo y sexismo

Muchos medios destacan la opinión de J.K.Rowling en Twitter, que calificó la viñeta de racista y sexista, si bien en cierto que fueron muchas las críticas a la viñeta, de la que se ha dicho que es racista, sexista, misógina, obscena, basura, insultante, grotesta, deplorable y repugnante, entre otras cosas. Tampoco faltaron los que pidieron el despido del dibujante y del editor.

Varias personas comparan esta viñeta con las de principios del siglo 20 y alguno hasta asegura que dentro de 100 años no se verá de manera diferente a las viñetas sobre Jack Johnson o a las antiguas imágenes de Jim Crow.

Entre los que que critican la viñeta se usan argumentos varios, que van desde acusar al dibujante de tirar de estereotipos racistas y de deshumanizar a Serena Williams, por el tipo de dibujo y sus rasgos, al presentarla exageradamente musculosa o gruesa, como una criatura furiosa a representar a su oponente como una mujer rubia y blanca cuando es de padre haitiano y madre japonesa.

Mark Knight trató de defenderse diciendo que así es como dibuja, que es su estilo, supongo que tratando de explicar que la exageración no deja de ser un recurso humorístico más, pero los críticos siguieron señalando que Naomi Osaka no estaba dibujada con esas características ni de forma tan exagerada.

Julie DiCaro, preguntó al dibujante en Twitter:

¿Dónde están esas viñetas sobre todos los hombres que han roto sus raquetas a través de los años?

A lo que Mark contestó:

Bueno, Julie, aquí una viñeta que dibujé unos días antes (2 de septiembre), cuando el tenista australiano  Kyrgios en el US Open se estaba portando mal. No recurras al género cuando se trata de comportamiento. Aceptaré tus disculpas por escrito.

Otros también aprovecharon para recordar las viñetas sobre los frecuentes cabreos de Jhon McEnroe.

Finalmente, el dibujante decidió cerrar su cuenta de Twitter.

 



Respuesta de Herald Sun y del dibujante

En respuesta a las críticas en medios y redes sociales, el editor del Herald Sun, Damon Johnston, dijo:

“Una campeona de tenis tuvo una mega rabieta en un escenario mundial, es lo que describe la viñeta de Mark. No tiene nada que ver con el género o la raza”.

Por su parte, el dibujante dijo estar “sorprendido” por la reacción a su viñeta.

“Dibujé esta viñeta el domingo por la noche después de la final del Abierto de Estados Unidos, y al ver a la mejor tenista del mundo tener una rabieta pensé que era interesante”.

“Ha sido recogido por las redes sociales en los EE. UU. Y mi teléfono se ha derretido.”

“Traté de responder a estas personas, pero ellos simplemente no quieren escucharme, cualquier día eres un héroe y al siguiente eres un paria, hay que vivir con eso”.

“La caricatura de Serena es sobre su mal comportamiento ese día, no sobre la raza. El mundo se ha vuelto loco”.

Más tarde el diario publicaría un editorial titulado “La viñeta de Mark Knight se burla con razón de la rabieta de Serena Williams en el US Open“, que arranca así :

“El mundo se ha vuelto loco oficialmente cuando un célebre dibujante es condenado por las hordas de las redes sociales por representar a una famosa estrella del deporte soltando una rabieta”.

Y añaden que “argumentar que el dibujo de Williams es racista es un intento de derrotar la caricatura, y la sátira, con un bombardeo de lo políticamente correcto“.

El miércoles 12 de septiembre, Herald Sun vuelve a publicar la caricatura de Serena Williams, esta vez en su portada, entre otras caricaturas de Knight y bajo el titular “Bienvenido al mundo PC”. (Political correctness).

En su interior dedica cinco páginas más a defender a su dibujante.

Otras polémicas

No es la primera vez que una viñeta de Mark Night levanta polvareda, esta del pasado 10 de agosto también fue tachada de racista.

La imagen presentaba a la diputada del Partido Laborista de la Asamblea Legislativa Victoriana, Jacinta Allan, de pie en una estación de tren apretando un mando a distancia. Detrás de ella, un grupo de adolescentes africanos se pelean.

La imagen estaba acompañada del texto: ‘La ministra Jacinta Allan toma medidas decisivas para mantener a salvo al público victoriano … y prohíbe a Sky News en las estaciones de la ciudad”.

Jacinta Allan fue criticada por decir que impediría que Sky News que transmitiera desde las estaciones de tren. Lo anunció después de que el presentador de Sky, Adam Giles, entrevistara líder de la extrema derecha, Blair Cottrell.

Críticas en el 99

En junio de 1999, el líder adjunto del Partido Laborista, Jenny Macklin, manifestó  que una viñeta de Mark Night, y otra de Bill Leak, sobre la senadora Meg Lees, eran ofensivas y degradantes para las mujeres políticas, ya que reflejaban una visión limitada y carente de imaginación a la hora de representar a las mujeres que ocupaban cargos de alto nivel en la política.

Para Macklin, las mujeres eran estereotipadas como amas de casa, u objetos para la satisfacción sexual masculina, en lugar de representarlas como políticas.

La senadora Meg Lees y el primer ministro John Howard, viñeta de Mark Knight publicada en Herald Sun el 29 de Mayo de 1999.

La senadora Meg Lees sosteniendo el látigo de mano (la fusta) con el primer ministro John Howard a sus pies, viñeta de Bill Leak publicada en “Weekend Australian”, 22-23 de mayo de de 1999.

Bill Leak se vio envuelto en varias trifulcas en 2016 cuando la comunidad indígena australiana protestó por una de sus viñetas que consideró racista y por otra imagen en la que relacionó el matrimonio homosexual con los nazis. Bill Leak Falleció en 2017 a los 61 años.

Las viñetas de los dibujantes australianos sobre las mujeres políticas

Haydon Manning, en un extenso e interesante  trabajo titulado “Australian Cartoonists’ Caricatures of Women Politicians—From Kirner to Stott-Despoja”, analiza el tratamiento que se ha dado a través de la historia a destacadas mujeres de la política australiana como Meg Lees, Cheryl Kernot, Natasha Stott Despoja, Joan Kirner y Pauline Hanson en las viñetas de distintos autores.

 Australian Cartoonists’ Caricatures of Women Politicians—From Kirner to Stott-Despoja (PDF – 11,4 Mb)

 

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