La chorraera de Estepona

Tobogán de estepona

Viñeta del 12/05/2019 en CTXT

El tobogán de Estepona, o chorraera como se le llama por aquí abajo a estas cosas, fue un precioso oasis de humor en medio del tostón electoral.

No hay nada más beneficioso para la salud que una buena catarata de chistes y chuflas sobre gente fostiándose a buen ritmo. Además, me trajo muchos y buenos recuerdos del pueblo y del lugar donde se ubica el invento. Estuve  viviendo en Estepona varios años a mediados de los 90 y durante un tiempo a menos de 300 metros del lugar donde se encuentra instalada la chorrarera.

El tobogán debería incluirse en la versión española de la peli Idiocracia.

Y es que lo tengo claro, no nos extinguiremos por el calentamiento global o una guerra que se cruza con otra que empieza en mal momento o por una tormenta solar, será por una discusión por culpa de un chiste a destiempo o chocando nuestras cabezas contra algo o sobre otras cabezas, pero todo ello mientras nos partimos el ojal muy fuerte.

La estructura  en cuestión parece más un tubo de excreción de escombros humanos que un tobogán urbano, 38 metros de acero inoxidable con una inclinación de 34 grados y un par de buenos curvones para aporrearse la chorla . El respetable tampoco tiene muy claro cómo llamarlo, ahí andan entre atracción para todos los públicos o atajo estratégico despeñante.

Hay que reabrir el tobogán enseguida, la gente debe ser libre para decidir sobre la integridad de sus huesos, es más, habría que levantar un par de tramos más desde el lugar de lanzamiento para ganar en velocidad y permitir a los ciudadanos que puedan tirarse también de cabeza.

Así, a fuerza de golpes de nalga y cráneo, se puede abrir un bujero tan grande y profundo que sirva como necrópolis natural sin necesidad de tener que gastar en una tuneladora. Perforación barata, sostenible y ecológica. Legaríamos un yacimiento con restos suficientes para que generaciones venideras pudieran estudiar el gran Big Bang Hostia de Estepona y, si pueden, superar nuestra gesta.

Necesitamos más diversiones que cuestionen nuestra presencia en el planeta, que nos recuerden la fragilidad del ser humano y que somos el único animal que es consciente durante casi toda su vida de que va a morir.

Gracias, alcalde, por haber favorecido y fomentado la siempre necesaria guasa popular.

 

El dibujante Suhail Naqshbandi renuncia a su trabajo por presiones y censura

El 1 de mayo, el dibujante Suhail H. Naqshbandi ilustró con esta viñeta un texto en el que explicaba los motivos por los que renunciaba a su trabajo como viñetista editorial para el diario Greater Kashmir. La censura del medio y las presiones del gobierno terminaron por hacer imposible su labor.

No es muy habitual leer cartas de renuncia de dibujantes, lo normal es que cuando empiezan los problemas con el medio el viñetista intente navegar hasta que pase el temporal o, a las malas, termine siendo invitado, siempre muy amablemente, a marcharse con cualquier excusa protocolaria. Claro que todo esto cambia según el país.

 



 

Censura y presiones

Naqshbandi comenzó a trabajar en el diario Greater Kashmir en 1998, un año después de su fundación. Empezó publicando una viñeta diaria llamada «Inside Out‘. En 2002 se tomó un descanso y volvió en 2016. En principio se sentía arropado por los editores y la situación no era tan mala. Sin embargo, durante los últimos años todo empeoró. Y mucho.

La publicidad institucional empezó a desaparecer de los periódicos de Cachemira, que ya empezaban a reducir sesiblemente sus ingresos, lo que produjo retrasos en los pagos y después recortes de casi un 50% en los salarios. Pero lo peor estaba por llegar, la censura y las presiones se volvieron insoportables.

 

La censura pasó a ser evidente, especialmente desde febrero de 2019, cuando el Ministerio de Información y Radiodifusión le pidió a la administración de Jammu y Cachemira que identificara lo que denominaron «arte de resistencia» proveniente de Cachemira. Básicamente, cualquier voz artística o literaria que protestara contra la opresión debía ser señalada y vigilada.

 

Suhail Naqshbandi, dándole a la acuarela

Para Naqshbandi, la autocensura siempre estuvo presente y asegura que es algo con lo que la mayoría de los periodistas, dibujantes y escritores en Cachemira están familiarizados.

 «Había empezado a autocensurarse hace un tiempo. Nunca me dijeron que no hiciera esto o aquello. Pero si hacía una caricatura sobre el ministro del Interior, por ejemplo, y no se publicaba, el mensaje me que enviaban estaba muy claro».

 

En una entrevista a Free Speech Collective, Naqshbandi relató cómo las presiones dejaron de ser «subliminales»:

“Preguntaba por qué no se estaban publicando mis viñetas y recibía contestaciones con indirectas sugiriéndome que debía alejarme de los viñetas políticas. Dibuja sobre asuntos ambientales o sociales, me dijeron. No podía hacer viñetas contra personalidades políticas, contra el régimen. Podía seguir trabajando la sátira, pero las opciones comenzaron a reducirse ”.

 

Viñeta de Naqshbandi de marzo de 2018

Censurando la historia

El último suceso de censura llegó cuando presentó esta viñeta sobre un momento histórico del siglo XIX,  la revuelta de los tejedores de chales en 1865 conocida como «Chal Baaf Tehreek», que el diario se negó a publicar.

Los gobernantes de Dogra de la época habían establecido un impuesto que paralizaba la industria de los tejedores de chales y muchos de ellos salieron a manifestarse en Srinagar el 29 de abril de 1865. Los tejedores y sus Khandwaaws (aprendices), dirigidos por Shiekh Rasool y Abli Baba, marcharon por las calles de la ciudad de Srinagar en dirección al palacio de Kripa Ram, gobernador de Cachemira

El ejército de Dogra cargó contra los manifestantes, 28 trabajadores fueron asesinados aquel día.

Para Naqshbandi, que el diario se negara a publicar incluso una viñeta sobre un suceso tan trágico e importante de la historia de su país, sucedido hace más de 150 años, no sólo resultaba absurdo, también le dio el empujón final para dejar su trabajo. Su última viñeta se publicó el 27 de abril de 2019.

Naqshbandi ha decidido seguir publicado sus viñetas en internet bajo el nuevo título de «Come what may», es decir,  Pase lo que pase.

Viñeta sobre el día Mundial de la Libertad de Prensa publicada el 3 de mayo en su página de Facebook

He chateado con Naqshbandi, me ha parecido una persona honesta y coherente y ha accedido a contestar a algunas preguntas, cuando las reciba y traduzca  actualizaré esta entrada con la entrevista.

 

India, situación cruda y algún motivo de esperanza

En India, los dibujantes políticos no lo tienen fácil. Varios casos lo demuestran. En 2018, Satish Acharya también renunció a su trabajo en Mail Today tras el rechazo de una de sus viñetas.

Tampoco hay que olvidar el reciente caso del dibujante y periodista G. Bala, que fue detenido en 2018 por una viñeta que las autoridades consideraron obscena y difamatoria en la que se caricaturizaba desnudo al ministro jefe Edappadi K. Palaniswami junto a otros dos integrantes de la policía y la administración del distrito de Tirunelveli.

El 9 de septiembre de 2012, el dibujante Aseem Trivedi fue detenido en Bombay acusado de sedición por publicar viñetas alusivas a la corrupción en India. Fue denunciado por insultos a los emblemas nacionales, por ridiculizar el Parlamento, la bandera y la constitución y acusado de sedición por violar el artículo 124 A del código penal de India. La Policía de Maharashtra en Mumbai también presentó cargos contra él por insultar a los símbolos nacionales de India. Se enfrentaba a dos años de prisión y una multa de hasta 5.000 rupias.

Otros periodistas, dibujantes y humoristas también tuvieron que vérselas con la justicia por arriesgarse a practicar la sátira con asuntos religiosos o políticos. Pero no es necesario ser humorista, basta compartir un meme sobre algún funcionario o un político para terminar en la cárcel.

«Un viñetista debe poder trabajar sin ninguna inhibición»

Así de rotunda fue la conclusión de esta sentencia  (PDF) de la Corte Suprema de Madras de abril de 2018,  que resolvía y cerraba el caso de una demanda por difamación presentada  contra el diario Dinamalar y su viñetista «Karna«, por la publicación, el 7 de enero de 2013, de un chiste que retrataba a los miembros del partido DMK como monos.

 

Relacionado: 126 casos en todo el mundo

Declaraciones

Declaraciones Isabel Díaz Ayuso

Viñeta del 11/05/2019 en CTXT

Hacer un repaso por las chorradas que ha soltado Isabel Díaz Ayuso los últimos días sería entre aburrido y cruel para cualquier lector que quiera conservar algo de salud mental, aún así, si le gusta fustigarse puede encontrarlas recopiladas en distintas páginas. También hay que decir que su colega y candidato a la alcaldía de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se está empeñando a fondo para arrebatarle el liderazgo en la generación de chorricias a base de ridículos gags sobre los atascos.

De todas las pamplinas de Díaz Ayuso me quedo con una porque no es una torpeza, es una declaración de intenciones.

«Yo prefiero un empleo a que no haya empleo. Luego a mí, cuando empiezan a hablar de empleo basura me parece que es ofensivo para la persona que está, a lo mejor, deseando tener ese empleo basura, que lo necesitaba, y que está dando oportunidades para corregir problemas que tenía. (Ver)

Estoy de acuerdo, hay que dejar de llamarlo empleo basura y empezar a llamarlo trabajo de mierda.

Cualquier trabajo puede ser muy digno y su sueldo y condiciones una porquería. El discurso de Ayuso es la basura de siempre, normalizar la precariedad y de paso criminalizar a los que se oponen. Esto no es nuevo, es la socorrida dicotomía del susto o muerte, tragar o morir.

Díaz Ayuso se queja de que los medios ponen mucho el foco en todo lo que ella dice y hasta para eso tiene una teoría tan absurda como infantiloide. Además, añade que no se critica a otros candidatos tanto como a ella, incluso afirma que esto sucede porque es mujer, otra chorrada más porque en campaña no queda candidato con cabeza. Cualquier cosa menos admitir que le pierde la lengua, algo muy típico de su partido.

Estoy seguro, gane o no las elecciones a la comunidad de Madrid, Díaz Ayuso hará carrera en el partido. Está cortada con ese patrón salchichero que ya nos suena tan familiar, ese heredado de sus referentes, Aguirre y Cifuentes y que tantas alegrías dieron al conjunto de la pepería.

 

Subida de impuestos

Subida de impuestos

Viñeta del 9/05/2019 en CTXT

Las subida de impuestos afectará principalmente a las rentas más altas y a las grandes empresas, es decir, al 0,5 de los contribuyentes y al 1% de las empresas.

La subida de dos puntos del IRPF será para aquellos que ganen más de 130.000 euros, unas 90.000 personas. Este tramo máximo aumentará en cuatro puntos para los que declaren más de 300.000 euros al año. Poca cosa, oiga. ¿Acaso no se levanta usted diez o quince mil euros al mes?

El pataleo estrella de los que ven esta subida como un cataclismo que va a a empobrecer más aún a los más pobres es que el Gobierno ha escondido esta subida de impuestos en campaña. No es cierto, ya lo anunció en abril del año pasado, así que el siguiente motivo para escandalizarse es el impuesto al diesel y la movida de las autovías, algo que tampoco escondió.

Cada vez que leo esos debates con argumentos cerrados y circulares sobre si subir o bajar impuestos es de izquierdas o de derechas tengo la sensación de que existe gente por ahí a la que le han bajado los impuestos y a mí no me ha tocado nunca la oferta porque no me he enterado.

No sé si es de izquierdas o de derechas, pero los impuestos nunca bajan. Lo que tengo claro es que esos sociópatas económicos que se dicen «liberales» están más a la derecha. Todos esos que imaginan un país como un simple negocio sueñan con un mundo que prescinde de lo público para abrazar lo privado. Que se joda el que no pueda pagarse un médico, los estudios o que un bombero apague un fuego en su barrio. Nada de lujos como ayudas a la dependencia o un abogado de oficio, que cada cual se las arregle como pueda, que el Estado no es papá. Lo importante son los las cifras de beneficios, a la mierda la gente, pero sólo los desfavorecidos, claro.

Los anuncios de bajadas de impuestos sólo sirven para hacer campañas engañosas.

A ninguno de esos los veo escandalizados por las cantidades vergonzosas de pasta que se mueve por paraísos fiscales, ni por la progresiva y normalizada basurización del mercado laboral, ni por la obligatoria condena de cientos de miles de personas a la economía sumergida.