El viñetista Garrick Tremain carga contra el editor del Otago Daily Times

El dibujante Garrick Tremain carga contra su editor

Viñeta del 10 de diciembre en la que Garrick Tremain señala al editor del Otago Daily Times , Barry Stewart, por capitular ante las críticas y lo acusa de empujarlo bajo las ruedas de un metafórico autobús. Empieza el duelo entre el viñetista y su editor.

A principios de diciembre, el periódico de Nueva Zelanda pidió disculpas por una viñeta sobre el brote de sarampión en Samoa y suspendió a su dibujante Garrick Tremain. Leer historia.

 

 

Ahora, el dibujante contraataca publicando dos viñetas en su página web personal en las que carga contra su editor sin rodeos.

La capitulación del editor

La viñeta titulada “Una oda a la capitulación”  muestra la imagen de un hombre debajo de un autobús y el texto:

“Un editor, tan tímido, asustado por el alboroto de la PC (Siglas en inglés de corrección política) … arrojó a su dibujante debajo del autobús”.

A la izquierda aparece el editor que huye corriendo de la escena.

Esto es serio, amigo

Un día antes publicó otra viñeta haciendo una irónica alusión directa a la disculpa que el diario publicó el 5 de diciembre en portada y que llevaba por título We got it wrong (Nos equivocamos).

En el chiste, ambientado en un bar, un cliente pregunta al tabernero si la noticia de la portada de ODT que está leyendo, titulada “He´s a Dog Tucker“, es sobre algo sangriento sobre el príncipe Andrew.

“Esto es serio, amigo … algún dibujante haciendo chistes”, contesta el tabernero.

El dibujante Garrick Tremain carga contra su editor

Viñeta del 9 de diciembre.

 

Disculpa en portada, 5 de diciembre

Va a resultar muy interesante seguir la evolución de este pulso, si es que va a más, entre el editor y el dibujante.

Según el periódico, que se ha negado a pronunciarse a los medios locales más allá de lo ya dicho, el viñetista sigue en una especie de limbo laboral.

Está “suspendido” hasta que la empresa tome una decisión sobre lo sucedido así que técnicamente no lo han despedido pero tampoco publican sus viñetas.

Si tuviera que apostar, pondría mi dinero en la opción de “despido silencioso” para deshacerse del dibujante intentando no hacer más ruido.

Aunque viendo la reacción inicial del viñetista y su respuesta en estas nuevas viñetas no sólo creo que ya es demasiado tarde, es muy probable que, si deciden despedirlo, se tengan que comer unas cuantas y abundantes raciones más de ruido.







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