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Sindicatos policiales exigen la prohibición y destrucción de un libro humorístico sobre el 1-O

On és l’Estel·la?

Portada del libro «On és l’Estel·la?» de la editorial Comanegra objeto de la demanda. Se publicó en 2018 y  ya va por su segunda edición. Una obra humorística de 28 páginas que imita el estilo de los libros de «¿Dónde está Wally?».

Lo que en un principio fueron amenazas de demanda han dejado paso a las primeras actuaciones de lo que muy probablemente terminarán en un juicio en el que se enfrentarán la editorial Comanegra, un par de instituciones de Baleares  y varios sindicatos policiales.

Antecedentes

A mediados de junio, representantes del sindicato de Policía Nacional, JUPOL Baleares se personaron en los juzgados de Palma para presentar una denuncia que derivará en un acto de conciliación como paso previo a la presentación de una querella por delito de odio y de injurias por la publicación del cómic en el que, según este sindicato, se ataca a las Fuerzas de Seguridad de Estado por su actuación durante el 1 de octubre de 2017 en Catalunya.

 

On és l’Estel·la?

Una de las ilustraciones del libro

 

Unos días después, cuatro sindicatos policiales más, SUP, CEP, SPP y UFP, se dirigieron a la Fiscalía de Illes Balears para solicitar que «se depuren posibles responsabilidades penales por la publicación con dinero público de este cómic».

Ni un paso atrás

He preguntado sobre este asunto a Joan Sala, director de la editorial Comanegra, que piensa llegar hasta el final, y ha dejado claro que la subvención para esta publicación fue de 1.000 euros, que es una ayuda habitual que se concede para obras de autores de Baleares y que, en este caso, sólo supuso el 3% del coste del libro. Aunque gran parte de los medios obviaban este dato y parecían sugerir que toda la obra estaba subvencionada.

La respuesta de la editorial tras las primeras noticias de la demanda fue esta nota de prensa en la que dejaban claro que se trataba un cómic satírico dirigido a adultos, no para niños, como también publicaron algunos medios en su momento.

 

Por si no te rula el visor, aquí el PDF.

 

El próximo 25 de septiembre se celebrará ese acto de conciliación al que Joan Sala ya ha anunciado que acudirán, pero se mantiene firme; no hay nada que conciliar. No piensan retirar la publicación, ni pedir disculpas y defenderán su derecho a la libertad de expresión.

A este acto de conciliación, además de la editorial, están citados el dibujante, Toni Galmés, el IEB (Instituto de Estudios Baleáricos) y la Consellería de Cultura de Mallorca.

 



 

¿Qué solicitan los demandantes?

Agárrense, no es poco y no precisamente en dinero porque la indemnización económica que reclaman es simbólica, de 1 euro. Van más lejos y exigen que pidan perdón y además que se prohiban y destruyan los libros. Ahí va la lista de demandas. (Captura)

Se insta a que los demandados se avengan a reconocer y declarar lo siguiente:

PRIMERO.- Que el contenido del tebeo menoscaba y denigra la imagen del Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil y atenta contra los sentimientos de las personas integrantes de dichas instituciones.

SEGUNDO.- Que, en consecuencia de lo anterior, procedan a excusarse públicamente ante el Cuerpo Nacional de Policía y Guardia Civil por estos hechos.

TERCERO.- Que se proceda a la retirada y eliminación de los ejemplares que conforman la edición del referido cómic «On és l’Estel-la?».

CUARTO.- Que se prohiba la publicación y distribución al público del referido cómic, así como la realización de futuras ediciones del mismo u similares.

QUINTO.- Que se abstengan de realizar, editar, publicar, distribuir, subvencionar en el futuro cualquier tipo de obra (gráfica o escrita) o artículos que atenten contra el derecho al honor y denigren la imagen del Cuerpo Nacional de Policía y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

Estas demandas son siempre una mala noticia porque, independientemente de la opinión o posición de cada cual sobre el tema tratado, la prohibición y destrucción de libros de humor sigue sonando tan feo como medieval y hacen aumentar el efecto desaliento.

Estaremos atentos al pulso de septiembre y a sus consecuencias, confío en que quede en nada.

 Precedentes de un caso con cierto parecido

En noviembre de 2017,  cinco sindicatos de policías nacionales, CEP, SUP, UFP, SPP y ASP NP, presentaron una denuncia por injurias contra la revista El Jueves a cuenta de este artículo satírico/de humor/ficción/con situaciones imaginarias de los mundos ilusorios del chiste titulado “La continua presencia de antidisturbios acaba con las reservas de cocaína en Cataluña“ que fue publicado en octubre de 2017.

 

 

El caso terminó archivado ya que las magistradas de la sección 3 de la Audiencia de Barcelona consideraron que, al tratarse de una revista «de denuncia, crítica social y política y manifestación de la creación artística», debe prevalecer la libertad de expresión al hecho de que los policías «puedan sentirse molestos e insultados».

 

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