Uberización del empleo

 

Uberización del empleo

Uberización del empleo

Viñeta del 30/01/2019 en CTXT

Cuando se empieza a coleccionar años es inevitable intentar establecer comparaciones, algunas con su punto de nostalgia trasnochada, con aquellos tiempos pasados que casi siempre se nos antojan mejores. El optimismo de la juventud nos impedía creer que todo sería siempre así de chungo y mucho menos que empeoraría.

Con el mercado laboral tengo a veces esa sensación, cuando rebusco en la memoria cómo fueron mis primeros empleos (esto da para otro post) y el panorama de aquellos crudos, y nada fáciles, años 80 y principios de los 90 para buscarse la vida, me vienen a la memoria experiencias casi tan cercanas al trabajo basura como las actuales, pero hasta entre la basura hay niveles de putridez.

 

Uberización del empleo

 

Cuando buscabas un trabajo, y hablo de curros para trabajadores no cualificados para ir tirando, los trabajos “buenos” eran casi una leyenda, dabas por hecho que lo que encontrarías se dividía en cuatro grandes grupos.

 



 

La evolución de la basura

Abundaban durante todo el año los trabajos con contrato mercantil para vender cualquier cosa a comisión, sin sueldo. Aunque lo llamaran “contrato” era, y es, un papelote equivalente a no tener nada.

También estaban siempre ahí los eternos trabajos en negro de la también eterna economía sumergida, eso que por aquí abajo llamábamos el “chapú”  que en otros lugares llaman “ñapa”, creo.

Con suerte también podías pillar algún contrato de temporada en el sector servicios (si vivías o estabas cerca de una zona turística, cualquiera podía ser camarero).

Y por último el premio gordo, el tan codiciado contrato laboral “de verdad”, los había hasta de fijo y todo, oiga.

Nadie, o muy pocos, pedían que te dieras de alta de autónomo para poder trabajar, eso estaba reservado a transportistas con vehículo propio y derivados que por lo general eran personas ya con una edad y experiencia en lo suyo.

Poco a poco empezaron a aparecer las pizzerías, y otras empresas de cosas de comer, con reparto en moto y aunque se daba por hecho que eran trabajillos ocasionales, nadie pasaba por alto que se ganaba una mierda, pero menos era nada. Era “algo de jóvenes”.

Uberización del empleo

Si tuviera que comparar aquellos tiempos con los actuales, lo siento, no es nostalgia mal entendida. Lo que tenemos ahora supera en basura a todo lo que recuerdo.

No sólo se ha prostituido el lenguaje, lo primero que se ha pisoteadeo han sido los derechos, todos los recortes han caído en el trabajador, en su sueldo y derechos, todo ha sido rodeado en un falso envoltorio de novedad tecnológica y modernidad para rebautizar y normalizar la precariedad y la explotación. Además, muchas de estas multinacionales siguen pidiendo que cambien las leyes y se escriban a medida para legitimar sus trapicheos.

Y van más allá, hasta “sugieren” a sus empleados que rechacen derechos y leyes y abracen a la empresa como si de una secta se tratara. Entre tantos retrocesos alivia saber de algunos avances.

Eres libre

Las empresas de la falsa economía colaborativa tienen muy claro que el beneficio está en explotar la necesidad hasta sus últimas consecuencias a sabiendas de que la situación del mercado laboral ha puesto a su disposición a todos los trabajadores, si no lo hace uno, lo hará otro.

Y a esto lo llaman, libertad de elección. Es decir, tienes la libertad de no elegir su mierda, así que ellos siguen ofreciéndola cada vez más grande y aparecen más empresas que ofrecen otras aún más grandes para competir.

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Uberización del empleo

Viñeta del 02/02/2019 en CTXT

¡Oh! ¡Una App!

Nos distraen contándonos que su negocio está basado en una App, muy chuli y moderno todo y que si no lo aceptas eres un neoludita. No se puede ir contra los avances tecnológicos.

Uberización del empleo

Ceporrismo “liberal” ilustrado. No hay chiste que supere al personaje

 

¿Pero qué avances son esos? Que el aparato para pedir los productos o contratar los servicios es un teléfono, bienvenidos al futuro de lo viejuno. Con nombres y colorines a lo Silicon Valley.

 

Uberización del empleo

 

Los trabajos siguen siendo los de siempre. Ahora con el añadido de que existe un mecanismo para pastorear, controlar y valorar empleados, se introducen botones de voto y encuestas. Con este sistema, el cliente pueda ir haciendo el trabajo sucio de la empresa. El empresario puede cribar, sancionar, recortar el sueldo o incluso despedir trabajadores basándose en resultados de una votación digital.

Y así es como empiezan a aparecer lo que algunos llaman jornaleros del “Me gusta”, currantes que viven angustiados por el qué dirán en la red gratuita de votantes creada por la empresa y que deja en manos de los clientes el destino de sus empleados y así puede seguir explotándolos de una manera más “democrática” y humanizada.

 

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Viñeta del 15/12/2018 en CTXT

 

Y si hace no tanto pensábamos que eso de pagar para trabajar era retorcer demasiado el chiste, basta que lean lo que se cuenta aquí, trabajadores que reciben nóminas que salen a pagar a la empresa. Conductores para Uber y Cabify contratados por Atlantis Media, empresa administrada por el presidente de Unauto, denuncian que han recibido nóminas en negativo.

Sí, a pagar.

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Nunca me ha gustado jugar a predecir el futuro. Espero no tener que volver sobre este texto cuando la “uberización” del empleo se extienda a todos los sectores y gremios. Podríamos vernos pidiendo un préstamo para poder pagar las tasas de examen que nos permita optar a un trabajo, sin cobrar y pagando. En una empresa que nos explote a fondo, y agradecidos, porque mucho peor es no tener trabajo.

 

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Un comentario

  1. Uberización del empleo Loam 22 febrero 2019

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