El diario The Augusta Chronicle se disculpa por una palabra en una viñeta

The Augusta Chronicle Rick McKee, Elizabeth Warren

         

Viñeta en cuestión (Rick McKee)

El diario The Augusta Chronicle (Georgia, EE.UU.) retiró de su web la viñeta editorial de Rick McKee del día 3 de enero relacionada con la candidatura de Elizabeth Warren a las presidenciales de 2020.

La escena muestra a Warren vestida de india americana caminando hacia una montaña y pensando “creo que puedo, creo que puedo, creo que puedo”. Un cartel reza: “The little injun that could”  en alusión al cuento clásico infantil “The Little Engine That Could” (La pequeña locomotora que podía) de Watty Piper , seudónimo de Arnold Munk. Para pillar el chiste hay que leer el cuento.

El detonante, una palabra

Además, el diario publicó un editorial disculpándose por el uso de “injun” (indio). Se trata de un término en desuso para referirse a los indígenas americanos y que se considera peyorativo.

En el texto, titulado “Elección de una palabra ofensiva en una viñeta, no se utilizará de nuevo”, aseguran que no volverán a usar esta palabra en su diario ya que para muchas personas es una ofensa racial y que la intención del viñetista y del diario no fue ofender a los pueblos indígenas de Estados Unidos.

Aún así, desde The Augusta Chronicle manifiestan que no quieren que se pierda el mensaje de fondo de la viñeta entre la indignación por el uso uso de una palabra ofensiva, ya que:

“La senadora espera convertirse en presidenta a pesar de haberse apropiado indebidamente de la cultura nativa americana reclamando su herencia, algo que nosotros, y muchos otros, encontramos ofensivo. Y de esa opinión no nos retractamos”.

 



Sobre “injun”

Injun tiene su origen en la pronunciación errónea del siglo XVII de ‘indio’ y se usaba como burla o para simular el supuesto inglés muy acentuado de los nativos americanos o de los primeros pobladores. Tanto la palabra como los términos relacionados “Honest Injun”, “Injun time” han sido definidos como despectivos por los pueblos indígenas. Por ello terminaron cayendo en desuso.

No es la primera vez que el uso de la palabra “injun” trae problemas a un político. En 2010, Michael Steele tuvo que disculparse por usar la expresión “indio honesto” (honest injun), expresión utilizada para definir a alguien como muy honesto pero considerada despectiva.

En 2011, esta palabra también le pasó factura a un escritor, aunque 126 años después de escribirla. La editorial estadounidense NewSouth Books publicó una versión de Las aventuras de Huckleberry Finn, de Mark Twain, eliminando el término ‘nigger’ (“negro”,”negrata”) que aparecía 219 veces para sustituirlo por “esclavo” y prescindiendo también del término “injun” para usar en su lugar “indio”.

El cambio fue propuesto por el investigador de Twain, Alan Gribben, con la esperanza de “countering the ‘pre-emptive censorship'” (contrarrestar la censura preventiva) después de que el libro fuera excluido del programa escolar por el uso de terminología asociada a la ofensa racial.

Críticos, académicos y no pocos articulistas de prensa consideraron que se trataba de un caso evidente de censura de lo “políticamente correcto”.

Para entender un poco mejor la intención de la viñeta

El uso de la apariencia de india america de Warren en la viñeta no es inocente ni casual. Tiene su origen en las burlas de los republicanos hacia la senadora tras declarar que tenía antepasados de indios Cherokee y Delaware.

En 2012, un genealogista de la Sociedad de Genealogía Histórica de Nueva Inglaterra dijo inicialmente que había evidencias documentadas de que Warren era 1/32 india americana, basándose en un boletín familiar que indicaba que su tatarabuela era Cherokee

El 10 de octubre de 2018, la senadora Elizabeth Warren difundió los resultados de un análisis de ADN para demostrar que tenía antepasados indios americanos, lo hizo como respuesta a las contínuas burlas del presidente Donald Trump, y otros críticos. Los resultados del análisis serían enseguida puestos en duda.

Durante la campaña de las presidenciales de 2016, Trump la acusó de mentir y se hartó de llamarla “Pocahontas”, incluso “goofy”, entre otras cosas. Y no dejó de hacerlo. Hasta llegó a prometer que donaría un millón de dólares a la fundación que ella eligiera si conseguía probar sus afirmaciones sobre sus raíces.

 

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2 Comentarios

  1. santino 6 enero 2019
    • JRMora 6 enero 2019

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