Santi Orue abandona TMEO



Santi Orue TMEO cerrajeria

Viñeta de Iñaki Cerrajería, 09/11/2018. El Correo.

Hay distintas formas de interpretar y entender la salida de Santi Orue (Vitoria, 1964) del fanzine TMEO según quién y cómo se cuente.

El autor lo anunió así  (1) – (2)

Según Orue:  «Me ‘ botan’  del TMEO. Les deseo lo mejor a la revista».

 

En El Correo lo llaman «veto» por sus viñetas sobre Podemos, el independentismo catalán y la inmigración.

Santi Orue TMEO

Página compartida por el autor en sus redes sociales

 

En el texto del artículo lo que se lee, entre otras cosas, no es exactamente que lo echan, sino que lo deja porque van a empezar a someter sus viñetas a la valoración del consejo de redacción, algo que Orue entiende como una «criba ideológica«. En el artículo también se señala que el carácter de sus chistes «ha causado rechazo explícito» a colaboradores de la revista.

 

Santi Orue TMEO

 

Iñaki Cerrajería (Vitoria-Gasteiz, 1957)  también comparte esta teoría y así lo expresa en su viñeta de hoy en El Correo donde es el TMEO  el que se mea sobre Orue como invitación explícita a marcharse,  en su blog del diario también se añade este texto, el mismo con el que se abre el artículo:

«¿Dónde están los límites del humor? Pues depende de cada caso. Para Santi Orue, ya han quedado atrás. Y es que el veterano autor del TMEO ha roto el vínculo con la que ha sido la casa de sus chistes desde 1987. La razón es que ha visto su labor –que durante tres décadas ha ido directamente a la maquetación del número correspondiente de la revista– sometida al veto del comité de redacción».

 



El consejo de redacción

Definir el TMEO no es fácil, para mí siempre ha sido un fanzine, y así lo considera la mayoría de sus autores porque ha seguido publicando humor salvaje e irreverente, sátira social y política, sexo, rollos escatológicos y otras canalladas propias del fanzineo, pero también se convirtió en un modelo en el que se miraron muchas otras publicaciones de la época y posteriores.

El  TMEO, que en 2017 cumplió 30 años, ha tenido varias formas de organización, en esta publicación bimestral editada por la asociación cultural Ezten Kultur Taldea (creada en 1989) las decisiones se toman de forma asamblearia desde hace más de una década. Los colaboradores no están a sueldo, no se cobra.

Aunque carece de línea editorial al uso y  conserva su punto de caos, existe un consejo de redacción presencial que elige las páginas entre las que se reciben y que está compuesto por todos aquellos colaboradores que puedan acudir el día que se convoca. Podría decirse que se trata de una revista “coral” que se configura con la suma de los estilos de las firmas que van pasando por sus páginas.

Todo el que haya editado un fanzine, colaborado en uno o haya sido lector habitual sabe de sobra que ningún fanzine es una empresa. Y el TMEO tampoco lo es. Para empezar, lo extraordinario, muy extraordinario, es que los fanzines den algún beneficio económico. Lo que cuesta imprimirlos y moverlos sale del bolsillo de los que los hacen y suerte si recuperas un cacho de lo invertido. El TMEO intentó el salto a lo profesional (entiéndase como el circuito comercial tradicional) en 1991. No pudieron aguantar más de un año y palmaron pasta, así que se replegaron de nuevo al modo fanzine.

Además, los fanzines son publicaciones donde lo normal es arrimarse en plan aficionado para ir calentando o simplemente para divertirte dibujando/escribiendo tus historias.

 

 

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5 Commentarios

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