en Viñetas

Cuando un chiste no hace gracia, el caso de Don Edi

Son Edi

Viñeta de Eduard Torres en el Diari de Terrassa.

Juez: ¿Por qué ha pegado a su pareja?
Hombre: Pensaba que era el día de los morados.

Primer caso de 2017 para la lista. Esta viñeta de Eduard Torres, que firma como “Don Edi”, fue  publicada el martes 14 de febrero en el Diari de Terrassa, en su edición de papel. Y  provocó una lluvia de quejas. Lo peculiar de este jaleo es que los trabajadores del diario se han pronunciado para rechazar el dibujo.

Podem, PSC y  CUP, junto con varios regidores del ayuntamiento, también  expresaron su indignación por el contenido y el mensaje de la imagen.

Desde el Servicio de Políticas de Género del Ayuntamiento de Terrasa califican la viñeta de vergonzosa y lamentable y esperan una disculpa pública en breve.

Don Edi

Noemí de la Calle, diputada de Ciudadanos en el Parlament de Catalunya y Portavoz de Asuntos Sociales y de Igualdad la describe como una impresentable banalización de la violencia de género.

Al día siguiente, los trabajadores del diario difundieron un comunicado, que también se publica en su edición en papelexpresando su “rechazo más contundente”. Se desmarcan de la viñeta considerando que es del todo reprobable por su tono misógino en el que se banaliza la violencia machista.

El mismo día también se publica una carta de LGTB Terrassa.

“Encontramos totalmente inaceptable que desde un medio de comunicación ni que sea a modo satírico se mofe del sufrimiento de tantas personas que sufren violencia. Desgraciadamente esta acción contribuye a un micromachismo que enciende ánimos y gracietas de personas maltratadoras.

Pedimos más responsabilidad por parte de los profesionales que trabajan en la comunicación y que se sumen a la lucha; conocemos la trayectoría profesional de Don Edi y esperamos que esta haya sido un desliz pero no por eso es libre de ser condenada”.

Diario de Terrassa 15/02/2017

Un repaso por los titulares

Casi todos los titulares ya llevaban la sentencia: la viñeta era machista, hablaban de mofa y frivolidad destacando que los trabajadores del diario la rechazaban.

Reacciones

El día 15 de febrero el diario publica una nota de disculpa del dibujante

Nota pública de Sr. Edi

15.02.2017 | 18:44

Me sabe muy mal que un chiste hecho por mí haya originado tanto  malestar. Después de publicar 30.000 chistes no me había pasado nunca. Lamento que el lector haya interpretado un juego de palabras como una apología del maltrato. Precisamente soy una persona que no acepta ningún tipo de maltrato.

Pido disculpas, de todo corazón, a todo aquel que se haya sentido ofendido con el chiste; no era mi intención.

Sr. Edi

Una hora más tarde, el diario publica un editorial titulado Error:

Error

EDITORIAL 15.02.2017 | 19:56

A lo largo de un día se toman innumerables decisiones, algunas de las cuales pueden resultar inconvenientes, inadecuadas y erróneas. Cualquiera de esos calificativos (seguramente habrá quien pueda utilizar otros de mayor dureza) podría utilizarse para definir la decisión de publicar la viñeta de Sr. Edi de nuestra edición del martes, 14 de febrero. Consideramos que el chiste es inoportuno, desafortunado, de mal gusto y que de su lectura podría entenderse que vanaliza un asunto tan dramático y de tanta trascendencia social como es la violencia contra las mujeres. Huelga decir que no ha sido esa nuestra intención a la hora de dar visibilidad al chiste. En este caso no es suficiente recordar que Diari de Terrassa no comparte necesariamente, como es el caso, las opiniones vertidas por sus colaboradores; en esta ocasión, además, debemos reconocer el error y pedir públicamente disculpas a nuestros lectores, hombres y mujeres, puesto que no es patrimonio de género sentirse ofendido por un gesto desafortunado, asimismo reconocido por su autor, quien en la edición de hoy también pide disculpas. Tampoco había ofensa en la intención de nuestro colaborador.

Los principios editoriales de Diari de Terrassa han estado siempre al lado los valores y de la defensa de los derechos individuales; nunca en nuestros cuarenta años de historia la linea editorial de nuestro diario se ha separado de la radicalidad en su defensa. Es por ello que lamentamos que un error pueda poner en cuestión esa trayectoria. Aunque el debate no es pacífico, como hemos tenido ocasión de comprobar en casos de trascendencia internacional, para nosotros la libertad de expresión ha tenido siempre los límites del respeto a los derechos humanos. Es cierto que la libertad de expresión, aún como derecho fundamental, debe ponderarse y no puede entenderse siempre por encima de otros derechos constitucionales.

Aprovechamos este triste episodio para revalidar nuestro compromiso con la justicia, la igualdad, la libertad y la dignidad y la integridad de las personas, muy en especial de la mujeres todavía hoy en un plano de desigualdad en muchos ámbitos de nuestra sociedad. Esta no es sólo una disculpa, es también un ejercicio de responsabilidad para con nuestros lectores y para con la ciudad de Terrassa. Desde la humildad de la disculpa, deseamos que así se pueda entender y esperamos que, sin esquivar la gravedad de lo ocurrido, la lectura que se haga de este episodio no pase de entenderse como un error de funcionamiento de nuestros filtros internos y no como una negación de este rotativo del derecho a la dignidad y a la integridad de las personas.

Comunicado del Ayto. de Terrassa

Algunos medios publicaron que la Concejalía de Políticas de Género del Ayuntamiento de Terrassa había anunciado que iba a emprender acciones legales contra el diario por la publicación de la ilustración, así que hablé por teléfono con Natalia Perona Vizcaíno, jefa del servicio de atención a la mujer de la concejalía de políticas de género del Ayuntamiento, para preguntarle por esta cuestión.

Natalia me contó que durante la tarde del jueves 16 de febrero se reuniría la Comisión “8 de marzo”, formada por diferentes grupos y entidades de mujeres, así como por los grupos municipales y sindicatos para redactar un comunicado.

También, asegura que este asunto ha provocado más de un debate local e insiste en que los mensajes machistas, desde tribunas con difusión, como los medios, son muy perjudiciales y deterioran el trabajo de concienciación.

En su comunicado de respuesta, además de rechazar el mensaje que transmite la viñeta agradecen al diario su mensaje desmarcándose de la misma y a todas las personas que se han sumado a su rechazo.

También recuerdan que el diario ha ignorado la invitación de las entidades de la comisión 8 de marzo para conocer las acciones que llevan a cabo y que “ha permitido, sin ningún filtro, la expresión de ideas claramente antifeministas”.

Recomendamos, en este sentido, un análisis detallado de los contenidos, que permitiría ver la poca visibilidad y autoridad que este medio otorga a las mujeres, a las entidades y grupos de mujeres, y a las luchas feministas. En más de una ocasión, el diario ha ignorado la invitación de las entidades de la Comisión 8 de marzo para conocer mejor y difundir las acciones que lleva a cabo a favor de la igualdad entre mujeres y hombres, y en cambio ha permitido, sin ningún tipo de filtro, la expresión de ideas claramente antifeministas.

Además de aceptar “con matices” la disculpa del dibujante, consideran que el diario de Terrassa se caracteriza por una línea “poco sensible a las cuestiones de género”. Y que “no ha sido el único episodio misógino”.

También se ofrecen para asesorar al diario para que incorporen la mirada de género a su labor informativa, de acuerdo con la legislación vigente y, en especial, en el Reglamento Municipal de Igualdad.

La aceptación, con matices, de la nota de disculpa del dibujante y del reconocimiento del error por parte de la dirección que recoge el editorial publicada ayer día 16 de febrero en el Diario de Terrassa. Si bien es cierto que todo el mundo tiene derecho a equivocarse, a rectificar ya tener una segunda oportunidad, también lo es que este episodio misógino ha sido el más visible, pero no el único. De hecho, el mismo Diario de Terrassa, que ha permitido la publicación, se caracteriza por una línea poco sensible a las cuestiones de género.

Comunicado completo

En los comentarios en uno de los medios donde se publica el comunicado hay opiniones varias, desde alguno que considera excesiva la reacción hasta los que recuerdan que el Diari de Terrassa publica anuncios de prostitución, que se deberían suprimir.

Entrevista a Eduard Torres

No conocía nada del trabajo de este dibujante. Tampoco sabía si había tenido antes problemas reseñables a causa de alguna viñeta.

Charlé con él por teléfono el 22 de febrero para preguntarle por esto y por algunas otras cosas. Eduard, a sus 73 años, tiene una mente rápida y recuerda muchos detalles y anécdotas. Es un conversador ágil.

Durante los veinte minutos de conversación no deja pasar oportunidad para colar algún chiste, da la sensación de que no está preocupado a pesar del revuelo que se ha montado.

La charla empieza con una declaración:

“Aquí me conoce todo el mundo y saben que ni soy machista ni agresivo, ni nada. Aún así me disculpé, que era lo que tocaba”.

¿Este asunto te ha causado problemas de algún tipo?

“Se ha comentado mucho y  mucha gente me ha parado por la calle para preguntarme: “Edi, ¿que ha pasado?”, pero nada más. Algunos habían escuchado algo pero, no sabían mucho más”.

Afirma que no le han llamado de ningún medio de comunicación, ni local, ni nacional, ni digital para preguntarle por la viñeta y cree que con este asunto se ha querido buscar los tres pies al gato.

Ha contactado contigo algún medio para preguntarte por el mensaje de la viñeta?

“No”.

¿Ni siquiera algún medio local?

“Nada, nadie”. Insiste.

¿Por qué crees que se ha entendido que la viñeta era machista?

“Algunas personas de algunos grupos han querido hacer un show con todo esto y que se hable de elllos.

Sólo se trataba de un juego de palabras.

Han querido buscarle los tres pies al gato, parece como si de repente  hubiera surgido un movimiento “Anti-Edi”

¿Qué piensas del comunicado de rechazo de los trabajadores del Diari de Terrassa?

Me imagino que han firmado unos cuantos animados por alguien y que otros ni se habrán enterado de qué iba el asunto.

¿Nadie vio nada mal en la viñeta cuándo la entregaste?

Pues no, y  mira que alguna vez me han llamado por algún detalle en alguna viñeta y he hablado con el director. No tengo problema en cambiar algo si alguien cree que es un error.  Recuerdo una que hice sobre la subida de la luz en la que citaba a Endesa y tuve que cambiar el nombre de la empresa por “electricidad  o eléctrica” por posibles problemas con algún anunciante. Esta vez nadie me dijo nada.

¿Has tenido antes algún problema, que consideres grave, a causa de una viñeta?

Grave, no. A veces alguien ha enviado alguna carta al diario cuando se ha considerado reflejado u ofendido. Habré recibido una cuatro o cinco cartas.

Una vez recibí una queja del sindicato de policía por una viñeta en la que entendieron que estaba siendo racista, era sobre un policía negro que se había incorporado. Dibujé un chiste diciendo que se encargaría del top manta. Gracias a esto nos hicimos amigos, ironiza.

En otra ocasión hice una viñeta sobre un partido de baloncesto de jugadores en silla de ruedas y escribí algo como que si no pasaban la pelota les pitaban pasos.

Algunos lectores enviaron quejas al diario sintiéndose ofendidos, no les gustaba el chiste. Lo curioso es que, independientemente del chiste, así consta en el reglamento, no se llama de otra forma para discapacitados.

Además, una asociación de discapacitados me llamó para felicitarme por la viñeta y para pedirme permiso para añadir esa viñeta a la crónica del partido bajo el título “Así lo vio Edi” en una revista que editaban. Lo que demuestra que muchas veces los “afectados” directos son los que, además de no ofenderse, se lo toman con más humor.

En este punto, Eduard, aprovecha para recordar algunos apoyos y cita una frase de Vicenç Villatoro en ARA en una opinión titulada “Nuevas blasfemias

Pero hay una paradoja: algunos de los que crucifican al amigo Edi se habían puesto hace tiempo una pegatina que decía ” Je suis Charlie ” (los que dicen que hay que hacer broma de todo).

Tras un intercambio de seis o siete chiste más, nos despedimos. Eduard me invita a Terrassa. No tengo la sensación de haber hablado con una mala persona.

Sobre el autor

Eduard Torres Crusat (Terrassa, 1944)

Publicó su primera viñeta en el diario Terrassa Información en 1974.

Desde 1977 dibuja para el Diari de Terrassa, es un dibujante muy conocido por sus caricaturas de personajes populares de la ciudad y por su vinculación con el club de hockey local ya que ha sido árbitro durante muchos años.

Este año ha realizado el cartel del festival de Jazz de Terrassa, que muestra las caricaturas de distintos autores que han actuado en el festival. Ha sido, entre otras cosas,  pregonero de las fiestas en 1989, colaborador de radio y de la revista municipal La Gaseta de Matadepera, del canal local municipal Matadepera Televisió y autor de varios libros. Su último libro (2013) se tituló 40 anys d´EDIctadura, donde recopilaba algunos de sus trabajos de la últimas cuatro décadas.

En un entrevista del 12 de noviembre de 2007 confiesó con ironía:

“‘Mira que eres burro’, es la frase que más me repiten”

En esa misma entrevista, preguntado sobre su retiro, contestó:

¿Hasta cuándo dibujando chistes?

Ya le he dicho a mi mujer: “el día que no hagan gracia, dímelo y plegaré”

 

Recorte encontrado en la cuenta de Facebook de Eduard Torres

Tal y como cuenta en esta otra entrevista del 7 de septiembre de 2012. (PDF) Página uno. Página dos, sigue yendo cada día a la redacción del diario. Allí se apoya en el mostrador de la recepción y dibuja la viñeta del día. Así hace y entrega su viñeta desde hace más de 40 años.

Entrevista de 2012 en XIP/TV (CAT)

Sobre la intencionalidad

Me resulta muy aburrido escribir lo mismo una y otra vez, aunque lo haga de diferentes formas para no cansarme, pero es que las situaciones no cambian mucho. También es jodidamente peligroso ir un poco contracorriente en estos casos, cuando ya todos han hecho su interpretación y han firmado el veredicto.

Antes de respirar tres veces, los medios ya habían sentenciado. Ninguno habló con el autor, aunque parece que ya no importaba.

Parece guerra perdida recordar que lo que cuenta realmente es la intención y que no es muy sano tratar de la misma forma un chiste con un juego de palabras, por obvio,  simplón que sea,  con su puntillo de humor viejuno (entendido como muy al estilo de los dibujantes de su quinta) que las declaraciones de un gobernante o alguien influyente, en cualquier ámbito, arrojadas en serio y de forma explícita.

Si bien los medios tienen siempre responsabilidad sobre lo que publican, parece que hemos olvidado que las viñetas, más allá de que sean más o menos brillantes, siguen siendo licencias a la fabulación con recursos de ficción con guiños a la realidad y/o la actualidad. Y cualquier persona inteligente entiende y, más o menos acepta o tolera, ese acuerdo no escrito entre el humorista y el público.

Nadie ha querido cuestionarse si la intención del autor podría ser la de ridiculizar al personaje agresor protagonista de la viñeta, mostrándolo como un cazurro. O si sólo pretendía un chiste tonto, blanco, sin más historias. La alarma que provoca la temática le pasó por encima. Y con todo.

Nadie en el diario vio un mensaje negativo en esa viñeta hasta que otras personas empezaron a verla como una presunta justificación de las agresiones.

Y es que todos dieron por hecho de que se trataba de un mensaje abiertamente machista y misógino, vomitado a conciencia, con el que al autor quería inmolarse ese día. Descartaron de entrada todo posible rastro de ironía.

Algo bastante absurdo, en este caso no se habla de humor negro duro. De tener la certeza de que pretendía eso, con maldad, sería el primero en cargar. No sería la primera vez.

Otro detalle que me llamó la atención es que, tras cuarenta años publicando viñetas,  haya consenso entre los trabajadores del Diari de Terrassa a la hora de condenar la viñeta. No hay nada peor para un viñetista que no recibir ningún apoyo de su medio, ni siquiera en el supuesto de que se haya equivocado.

Sospecho que esa reacción supuestamente tan unánime podría tener algunos otros cabos sueltos que desconozco.

Sí, posiblemente se haya equivocado en el planteamiento, ejecución y resolución de esa viñeta dejando demasiadas posibles lecturas e interpretaciones abiertas, siempre inevitables. Es un juego de palabras manido. Hace 11 años utilicé el mismo juego tonto de palabras, la diferencia es que dejé claro que era una reivindicación, protesta o denuncia.

Puede que le faltara eso, ser aún más obvio y no confiar tanto en el chiste fácil y tontorrón. Y no haber desconfiado un poco más de las tan distintas entendederas del personal. Ni de donde está el humor de cada cual.

Un agradecimiento a Josep Arnero, Jefe de Redacción del Diari de Terrassa, por el tiempo que le robé con mis preguntas y por la ayuda prestada para contactar con Eduard.

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2 comments

  1. Mijhail José Mosquera Donaire says:

    ¡Los imbéciles hacen mucho ruido!
    Loa chistes, chistes son. Puedes considerarlos buenos o malos, pero son chistes. Y a los nazis, los de verdad y los politicamentecorrectos, no hay que pedirles perdón por nada, y menos aún por un chiste.

  2. PUIGCARBÓ says:

    Sólo era un chiste, desafortunado pero con intención, sólo que hoy en dia no se puede hacer más que humor blanco. Piensa que la mitad de los comentarios de El Perich hoy en dia serian impublicables, por qué todo tiene que ser estúpidamente correcto, y el humor es transgresión, guste o no, y a dia de hoy eso no es posible, tiene que ser políticamente correcto, o sea como el agua, inodoro, insípido e insaboro.

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