en Viñetas

Rafael Correa y su obsesión con las viñetas

Precisemos, su obsesión es con las de Bonil. Y es crónica.

Imaginen por un momento que cualquier presidente, de cualquier país, dedicara cada cierto tiempo, dentro de su programa semanal de televisión de tres horas de duración, unos minutos a cargar contra una viñeta, contra su autor y contra el medio que la publica.

Imagine que hasta se edita una sección, con su cabecera correspondiente, para “contestar” a esa viñeta. Imagine también que lanza una arenga a su público animando a la gente a que reclame a su autor si se lo encuentra por la calle.

Pues eso es lo que hace Rafael Correa, el presidente de Ecuador. Y no es la primera vez,  en 2014 ya le llamó “gran mentiroso, un odiador del Gobierno,  disfrazado de caricaturista jocoso” y se refirió al diario como “sicarios de tinta” en su programa y también en Twitter.

Ahora imagine que ese presidente es Rajoy e intente no imaginar el choteo masivo y el montón de viñetas que le caerían encima si hiciera algo así. Sé que es mucho imaginar y que recrear ese supuesto es un recurso fácil, así que volvamos al aún más ridículo terreno de la realidad.

Y es que la historia de amor entre Correa y Bonil va camino de convertirse en un clásico. La desproporción resulta tan ridícula como peligrosa. Más allá de consideraciones sobre las supuestas empatías o antipatías de un viñetista con su gobierno, que un presidente reaccione de esta manera lo deja en muy mal lugar.

En esta ocasión la pataleta de Correa viene motivada por esta viñeta en la que Xabier Bonilla, Bonil, considera que el edificio de Unasur  y otras construcciones como el aeropuerto de Tena son “elefantes blancos”, expresión que se usa generalmente  para definir a proyectos o construcciones de escasa o dudosa utilidad  con respecto a su coste.

bonil27012016

Viñeta de Bonil en el diario El Universo 27/01/2016

“Veamos la caricatura, entre comillas, que en verdad son pasquines, del inefable Bonil…”

Así presenta la viñeta el presidente en el capítulo nº 460 de su programa  para a continuación llamar a la gente a que reclame:

“¿Cómo pueden insultar a los jóvenes más brillantes de nuestra patria?

Ahí está Yachay, mándenle, reclamen, reclamen. Defiendan sus derechos, defiendan su reputación. No puede ser que cualquier malqueriente diga…”

Pero el asunto no queda ahí, tras comentar estos proyectos señalados en la viñeta, añade:

“…pero qué van a entender estos mediocres, estos panfletarios estas cosas, su labor es sólo odiar, confundirnos, robarnos la alegría. Que nos robe todo, menos la esperanza, pero sí a rechazar a tanto mediocre y mentiroso.”

Y pasa a presentar la sección de respuesta, la cantinflada de la semana.

“Es tan ridículo lo que hace este hombre que le hemos preparado la cantinflada de la semana. Adelante. Con el inefable, Bonil.

No sé si es bueno darle tanta importancia, pero sí indigna tanta mala fe ¿no? Vamos…”

Y Correa da paso al vídeo:

 

Después de “la cantinflada de la semana”, Correa desata su particular drama y lanza su arenga en la que llama a los asistentes a reclamar al autor “cuando lo vean por la calle”:

“Hay que saber diferenciar, eso no es humor, eso es un pasquín.

¿Nos están engañando o no nos están engañando?

No puede ser humor el engaño, compañeros. A rechazar esto. A reclamarle a esta gente. Cuando lo vean por la calle reclámenle. Sean honestos, inauguren la decencia. Que no queden en la impunidad estas cosas.

Aquí no debe reaccionar el gobierno, debe reaccionar la ciudadanía. Nos quieren robar nuestra autoestima, nos quieren robar nuestro orgullo, nos quieren robar nuestra esperanza. No hay derecho a eso.”

Rafael correa no distingue sátira, de crítica, de chiste blanco o negro. Tampoco creo que quisiera aunque pudiera.

Y tiene suerte el autor de que en esta ocasión el presidente diga que aquí no debe reaccionar el gobierno, porque ese mismo gobierno , cuando ha “reaccionado”,  ha empaquetado al dibujante, y al medio, en cuatro ocasiones. En alguna de ellas con multa gorda al diario y obligando a ambos publicar disculpas, incluyendo rectificación en formato viñeta (sic).

El círculo se cierra con otra viñeta.

respuesta-bonil

Viñeta de respuesta de Bonil 30/01/2016

Historial de denuncias a Bonil y/o el diario El universo:

naricesRafael Correas VS Bonil

naricesEcuador, nueva denuncia ante Supercom por una viñeta

naricesCuarta denuncia a un medio ante la Supercom a causa de una viñeta de Bonil

Relacionado, 54 casos en otros países.

humor-apuros
 

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1 Comentario on "Rafael Correa y su obsesión con las viñetas"

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el tercer visitante
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el tercer visitante

En ell ‘banner’ ese que esta ahí arriba casí, casí por encima del bien y el mal, ese me ha engañado miserablemente, creí leer, claro le ponen las letras tan pequeñas en el apartado de noticias, que una ilusion se hermana con un iluso, y claro así los hijos salen dicen quecantando la internacional, por que con unos padres así no les queda otra,
.’.gane un sueldo para toda una vida’y dije pues voy a participar y reuní todas las tapas de yougur que pude y chapas de cerveza y ahora no se que hacer con elllas, he hecho el ridicalo.

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[…] es reprochable la actitud de determinados Jefe de Estado como Rafael Correa, Juan Orlando Fernández o Nicolás Maduro que no dudaron en contribuir con sus palabras a un clima […]

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