Sentarse a esperar

Sábado, mayo 8th, 2010
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Los hay que siguen insistiendo en que el catastrofismo es mal compañero, que hay que practicar el pensamiento positivo, que tanta noticia de crisis congela todo movimiento comercial haciendo que la pescadilla del consumo deje de morderse la cola y se detenga todo.
Pero la realidad es el conjunto de las cosas que nos suceden aquí, hoy, ahora y no las esperanzas, buenos deseos y verborreas de autoayuda, bastante hacemos algunos conteniendo las ganas de radicalizar posturas.
Hoy más de uno parecía querer que hiciéramos una fiesta anunciando el crecimiento del PIB en el primer trimestre del 0,1% respecto al trimestre anterior, según datos del Banco de España, incluso han corrido a darnos la noticia placebo con ciertos aires de triunfo, “empieza la recuperación económica”, ha dicho De la vega.
Pero unos saldrán de la crisis, otros tendrán secuelas que precisarán rehabilitación y otros no sabrán hacia dónde han salido. Pero aunque levantemos pescuezo ya nadie va a poder, ni querer, indemnizarnos por lo que hemos estado tragando y lo que muy probablemente nos queda aún por masticar.

En Andalucía el paro supera el 27%, y está haciendo mucho daño, sobretodo en Cádiz y Málaga. Aunque tengo la sensación que en Cádiz hay muchos más movimientos reivindicativos, manifestaciones, encierros y protestas de currantes.
Cádiz estaba sembrada hoy de estas octavillas que ve usted ahí arriba, recordé haber escuchado de pasada esta historia en Canal Sur. Son esas historias pequeñas, de vida corta, que no mueven miles de opiniones,.
Esas noticias que ya no nos impresionan porque no tienen un calendario con los trabajadores en pelotas o imágenes de disturbios con incendios y violencia, para que los medios lo consideren importante y pueda escalar posiciones en la jerarquía informativa. No ocuparán más espacio o tiempo en los medios que el de la pura anécdota local.
¿A quién le importan realmente ahora unas decenas de personas que se ganaban la vida fabricando tresillos?
Los trabajadores apuran sus últimos días en la empresa montando sillones con los últimos materiales del taller, antes de echar el cierre definitivo, para intentar recuperar los sueldos que les adeudan.
Este es un caso de esos en el que el empresario no ha salido corriendo al ver como su negocio dejaba de ser rentable entrando en pérdidas, no ha chapado y despedido sin más como muchos otros están haciendo. Se ha quedado hasta el final.
Así que si te pilla por Chiclana (Cádiz) o cercanías hasta el sábado, y te hace falta algo donde sentarte a esperar, puedes ahorrarte unos euros y de paso colaborar a que estos currantes puedan irse al desempleo con algo de sus últimos sueldos en el bolsillo.
Disclaimer para mentes sucias: No conozco ni tengo relación con nadie en esta empresa, si quiere el número de móvil que aparece en la octavilla deje un comentario con un email válido y se lo envío.



















