enero 20th, 2010
Último banner de publi de menéame, merecía una despedida a la altura

Todos recordamos los debates apasionados sobre las imágenes de los cadáveres del 11S y sobretodo de los del 11M, en España hasta hubo intervención judicial, inhibición y retirada o cambio de tratamiento a una “más humanizada” estética a la hora de mostrar imágenes de los muertos.
Pero depende del lugar del nacimiento de tu cadáver puedes aparecer en pelotas en una playa, descoyuntado entre las rocas de cualquier acantilado o con la cabeza hecha una pizza entre los escombros de un edificio.
No importa que seas un niño, mujer, hombre, joven o anciano. Hay países donde la prensa ha sentenciado que los derechos de tu última imagen , la de ese momento tan propio y tan nuestro que es la muerte, están liberados y tus hematomas, fracturas abiertas y carne entre charcos de sangre es información de valor. A según que muertos se les puede robar todo porque ya no les queda nada que perder.
Los defensores de la difusión masiva de la feria gore siguen sosteniendo que es para que “el mundo sepa”, como si aún existiera algún ser humano sobre la tierra que no sepa ya que ha habido un terremoto gordo en Haití y que las piedras cuando caen en cantidades industriales, según donde caigan, aplastan hasta los derechos más primarios. Los mismos derechos que llevamos siglos pisoteando.
Para colmo, hoy otro terremoto, esta vez de 6.1, y también en Haití
Relacionado: Periodistas en Haití ¿para hacer qué?
Extraído del enlace:
“Para la reflexión final quedan las palabras de un ciudadano haitiano al enviado especial de El País, Pablo Ordaz“:
“¿Van a contar ustedes cómo estamos?”, explica Bertrand, un joven que busca cadáveres en las ruinas de una escuela infantil. “¿De verdad que lo van a contar?”, Insiste con una buena ración de escepticismo, “¿o se irán de aquí en cuanto ya tengan suficientes fotos?”










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