noviembre 24th, 2009
Si ayer no se podÃa culpar al gobierno de la crisis (esa que vino del espacio) ahora parece que los únicos economistas autorizados para darnos la buena nueva de la recuperación económica son ellos.
El gobierno ya ha escrito su carta a los Reyes Magos pero no se sabe de qué año.
Porque se han subido a la montaña y desde allÃ, oteando más. allá de donde alcanza la mirada de los humanos de serie, han visto la polvareda que levanta la recuperación acercándose.
” La recuperación se ha iniciado, no sabemos ni cómo, ni por qué, ni por dónde , ni de qué manera… pero es un éxito del gobierno”
Eso es al menos lo que parece querer decir el de las Zetas que estrenó el lunes con el optimismo guionizado por la maquinaria de marketing del circo de PSOL que se celebró el fin de semana, con una puesta en escena similar a la de las sanaciones masivas de los telepredicadores con su poquito de estética adiovisual de SuperBoul y la credibilidad de una final de Presincach.
“Hay que hacer cosas”, dijo el lider, “cosas hay que hacer” , aseveró en un alarde de concreción.
El lenguaje es el mismo que se usó para retrasar eso de admitir que habÃamos entrado en una crisis del copón, apuesto a que ahora nos anunciarán la bonanza que se acerca por fases estudiadas para ganarle tiempo al reloj de arenas electorales movedizas.
Si primero fueron los brotes verdes y ahora se acerca la “la recuperación”, en unos meses nos harán saber que entramos en un tiempo de desinchaflación, al poco nos dirán que reducimos una marcha para revolucionar el motor de la recuperación, después nos dirán que asomamos la cabeza por encima del tiesto y puede que en unos meses aseguren que las vacas, aunque aún flacas, ya sobrevuelan la tierra anunciando el maná que ha de caer.
Hasta el viernes no sabremos qué trocolomócolos contendrá ese anteproyecto de ley para una economÃa sostenible que nos llevará a todos hasta el infinito y más allá.
Pero que nadie monte aún la fiesta porque nadie sabe a ciencia cierta hacia dónde nos recuperaremos, ni cuándo sucederá eso, porque hay verdades absolutas y eternas,  ni volveremos a ser los mismos, ni bajarán los impuestos ni los precios, ni subirán los sueldos, ni el colacao chocolateará nunca más la leche como lo hacÃa antes.










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