noviembre 4th, 2009

El Tribunal Europeo de los Derechos Humanos de Estrasburgo declara que los crucifijos en las aulas son «una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones» y de «la libertad de religión de los alumnos» Y obliga a su retirada de las aulas italianas.
Hay fanáticos como el Gates que se han tirado una buena cantidad de años con la obsesión enfermiza de colocar su navegador y aquel Güindozs Media Payés en su sistema operativo por pantalones abusando de posición dominante.
Que la gente decida lo que quiere usar, ser o practicar libremente, sin injerencias externas, que la educación deje de ser la excusa para la evangelización, y si quiere desinstalar el Crucifijer de su colegio público y configurar su escritorio con aspecto laico que así sea. A todos nos llega la edad mental necesaria para decidir en qué creer de forma autónoma.
Que cada cual adorne su casa con su simbología preferida y que en sus círculos privados practique la decoración religiosa de interiores con la libertad que esos espacios les otorgan.











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