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Al menos la gente que hacía el semanario El Caso no se escondía tras una careta y se entregaban a la prensa de sucesos , la crónica negra, gráfica, explícita, roja y amarilla como producto.
En la portada de hoy se sacuden las pulgas con esto de un tamaño sensiblemente inferior pero grande en excusas, inmenso en soberbia:

Quizás la página 28 esconda una disculpa seria y un poco de autocrítica…¡Ah!, pues no
Será hasta el martes 1 de diciembre cuando el director de ABC decide disculparse, no es papel , en video y sólo a medias con este video.
Sobre la “poesía” en el titular de la foto de “la mirada de Diego” esta vez prefiere no opinar.





En la imagen un frío y calculador haciendo cuentas de gastos navideños
Todos tenemos frases o expresiones preferidas para odiar y toda la culpa de que haya gente que se haya contagiado de estas frases manidas y bastante tontas no es sólo nuestra falta de vocabulario, los medios se encargan de convertirlas en clásicos para el uso popular.
Una de ellas es el clásicazo “Frío y calculador“ no hay pieza en un informativo donde el que nos cuenta la noticia de una escabechina no describa así al asesino, pero es que tampoco falta el vecino que repita además lo de “era una bellísima persona, muy amable, muy educado, no nos lo explicamos” y todas sus variantes para el etceterismo.
Siempre que escucho esto de “frío y calculador” pienso en una posible relación entre la temperatura y las matemáticas, no puedo evitarlo.
El glosario de expresiones para rimbombar sin decir nada también arroja un saldo nada despreciable.
En una conversación larga en internet estas frases pueden repetirse hasta 50 veces, algunas son muy contagiosas. Son frases petardas y todas ellas convertibles en viñetas para esos momentos de sequía de ideas:
“Muy amigo de sus amigos” (muy propia para funerales donde no siempre hay tantos amigos presentes)
“Se puede decir más alto pero no más claro” (cosas de la altura y la definición)
“Y punto pelota” (ideal para zanjar discusiones citando bolas de distintos tamaños)
“Dice verdades como un puño” (por Gallir) (de ser verdadaza se convierte en un puñetazo)
“Es de primero de carrera…” (por Manz) (Además válida para cualquier tema, aunque no se estudie)
¡Manda huevos! ( por vicesparza) (Nunca se conoce ni dónde ni a quién se hace el envío de testículos)
Sí, la viñeta otra vez ha salido de unos minutos de desbarre relajado en Twitter.
Aprovecho para recomendar el trabajo de Edu Art en su blog”Humor Tonto Para Gente Inteligente“, que sigo desde hace un tiempo porque me ha enganchado y porque sabe jugar muy bien a esto del humor “tonto” con gráficos y definiciones. Muy divertido.


Esto es un no parar de “días de”
Ya sabeis cabrones, estais avisados. A portarse bien.
Hoy como mucho podeis insultar a un taxista, o si la necesidad aprieta, ir al furgol a tirar botellas, mecheros, monedas o cabezas de cerdo a los árbitros (hombres)
Y mañana podríamos celebrar el día contra la violencia empresarial y el maltrato a las nóminas


Sólo en Barcelona durante 2005 se recibieron 415 denuncias por visitas de “Asustaviejas“, los cascos antiguos de las ciudades suelen ser los objetivos de estos abusones de la viga sabedores de los precios de cualquier finca una vez derrumbadas las casas y edificados esos zulitos “loft”.
Eran tiempos en los que si levantabas la voz de alarma por la basura de las malas artes para la especulación inmobiliaria aún te miraban de reojo, eran todavía tiempos de ladrillo de oro y del endeudamiento como tradición y obligación.
Ya no era el el coco, ni el hombre del saco, era el “Asustaviejas“, gente que se dejaba los escrúpulos en la oficina, si es que alguna vez los tuvo, y con todo tipo de extorsiones intentaba desalojar a inquilinos de renta antigua de sus viviendas.
Esto no es más que uno más de los “daños colaterales” del suculento negocio inmobiliario, sólo hay que recordar aquellas inmobiliarias que infestaban cualquier ciudad, a sus puertas jovencitos comerciales/buitre, repeinados con corbatas de colores lanzaban miradas hostiles hacia los balcones mientras hablan sin respiro con su móvil última generación entre paseos casi militares, simulando estar siempre cerrando un mega-trato-pelotazo.
Los asustaviejas hasta se hacen pasar por técnicos de urbanismo para camelar a los abueletes que encima les invitarán a un cafetito para que puedan trabajar más cómodos.
Tras avisar de que su casa está afectada de una enfermedad del hormigón y que se caerá cualquier noche mientras los habitantes duermen apaciblemente su jubilación, inician el acoso feroz para forzar a los amables inquilinos a una venta de emergencia.
Cuando su ayuntamiento no le ofrece ayuda ninguna para la rehabilitación o los vecinos no pueden asumirla los olfateadores de la ruina llamarán a su puerta, así que no olvide poner el ojo en la mirilla antes de que le peguen el susto.
La buena noticia es que ahora un supuesto cabecilla de una banda de Asustaviejas puede acabar en la carcel.
la Fiscalía pide dos años de cárcel para el presidente de la Asociación de Propietarios de Cataluña, Luis Miguel Pahissa y por las excusas que va soltando parece que se los va a tener que comer. Pocos son para los dramas que puede haber sembrado este pájaro entre personas que sólo aspiran a vivir tranquilos en sus casas.

Si ayer no se podía culpar al gobierno de la crisis (esa que vino del espacio) ahora parece que los únicos economistas autorizados para darnos la buena nueva de la recuperación económica son ellos.
El gobierno ya ha escrito su carta a los Reyes Magos pero no se sabe de qué año.
Porque se han subido a la montaña y desde allí, oteando más. allá de donde alcanza la mirada de los humanos de serie, han visto la polvareda que levanta la recuperación acercándose.
” La recuperación se ha iniciado, no sabemos ni cómo, ni por qué, ni por dónde , ni de qué manera… pero es un éxito del gobierno”
Eso es al menos lo que parece querer decir el de las Zetas que estrenó el lunes con el optimismo guionizado por la maquinaria de marketing del circo de PSOL que se celebró el fin de semana, con una puesta en escena similar a la de las sanaciones masivas de los telepredicadores con su poquito de estética adiovisual de SuperBoul y la credibilidad de una final de Presincach.
“Hay que hacer cosas”, dijo el lider, “cosas hay que hacer” , aseveró en un alarde de concreción.
El lenguaje es el mismo que se usó para retrasar eso de admitir que habíamos entrado en una crisis del copón, apuesto a que ahora nos anunciarán la bonanza que se acerca por fases estudiadas para ganarle tiempo al reloj de arenas electorales movedizas.
Si primero fueron los brotes verdes y ahora se acerca la “la recuperación”, en unos meses nos harán saber que entramos en un tiempo de desinchaflación, al poco nos dirán que reducimos una marcha para revolucionar el motor de la recuperación, después nos dirán que asomamos la cabeza por encima del tiesto y puede que en unos meses aseguren que las vacas, aunque aún flacas, ya sobrevuelan la tierra anunciando el maná que ha de caer.
Hasta el viernes no sabremos qué trocolomócolos contendrá ese anteproyecto de ley para una economía sostenible que nos llevará a todos hasta el infinito y más allá.
Pero que nadie monte aún la fiesta porque nadie sabe a ciencia cierta hacia dónde nos recuperaremos, ni cuándo sucederá eso, porque hay verdades absolutas y eternas, ni volveremos a ser los mismos, ni bajarán los impuestos ni los precios, ni subirán los sueldos, ni el colacao chocolateará nunca más la leche como lo hacía antes.