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Jueves, mayo 7th, 2009

Dedicado a esa nueva hornada de trolls cagones que se han incorporado recientemente y que han llegado rebotados de otros flames ajenos a este sitio.
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Dedicado a esa nueva hornada de trolls cagones que se han incorporado recientemente y que han llegado rebotados de otros flames ajenos a este sitio.


En el paseo diario por ToonPool encuentro esta viñeta del dibujante estadounidense Joel Barbee entre las más comentadas del sitio, el tema tratado es la tortura por el polémico procedimiento del Waterboarding y el mensaje que deja Joel es que justifica esta método en interrogatorios a supuestos terroristas no matan a nadie y , según su criterio, salvan miles de vidas.
Y lo que no se puede negar, aún sin entenderlo, es que mucha gente comparte este pensamiento.
Si quieres saber en qué consiste esta cruel forma de tortura puedes ver al periodista Christopher Hitchens sometiéndose como experimento a una sesión de Waterboarding grabada en vídeo.
La provocación, más que evidente. recupera la polémica otra vez caliente sobre las torturas “ilegales” y crueles en Guantánamo (dudo que existan torturas libres de crueldad) por parte del ejército USA todo entre las voces de los negacionistas.
Algunos, debatiendo con el humor como paraguas, ven una demagogia cruel y malintencionada mientras que otros consideran que no puede considerarse humor, ni siquiera negro cruzando comentarios a favor considerándola una obviedad algo molesta pero necesaria.
Como en el sitio la discusión se está llevando en inglés y empiezan a acumularse las posturas tanto a favor como en contra la arrastró aquí por si alguien quiere pronunciarse sobre el planteamiento y mensaje de la cruda y nada subliminal viñeta de Joel.
¿La tortura salva vidas?
Actualización 08/05 El viñetódromo ha abierto una sección a la que han dado por nombre “La viñeta más demagógica del mes” publicarán esas viñetas que consideren demagógicas, salidas de tono, injustas, rematadamente malas, etc… Será la sección anti-viñetodromo del viñetodromo.Ya han publicado las seleccionadas del mes de Abril


Esta tarde he vuelto a reparar en un par de cosas que me suelen suceder cuando agarro un periódico de papel, mientras esperaba en la peluquería he abierto el diario Sur y como es religión, he ido a ver sus viñetas, en este periódico se pueden encontrar las de Pachi e Idígoras, a Garfield de Jim Davis y las de Elgar.
He de reconocer que Elgar nunca fue uno de los viñetistas de lectura obligada pero desde que tengo memoria recuerdo haberme encontrado con las viñetas de este veterano dibujante de 83 años entre las páginas del diario Sur.
Elgar, seudónimo de Manuel García Duarte, es junto con Mingote el humorista gráfico español más veterano. Elgar lleva la nada despreciable cifra de 60 años publicando sus viñetas, 40 de ellos en el diario malagueño Sur.
Y la de hoy me ha arrancado una sonrisa.
Otra de las sensaciones que he vuelto a tener es que la supuesta realidad informativa que exponía este díario se me seguía antojando un batiburrillo de refritos de ruedas de prensa y declaraciones con fechas, cifras y datos salidos de las bocas del portavoces de turno.
Enseguida tuve que irme y no tuve tiempo de ir a buscar parte de la verdadera información que, como siempre, está escondida en los breves


Esta viñeta lleva varios años dando tumbos, ha sido, y es, cartel de la exposición “Especula en Acción“, también se convirtió en pancartas en una sentada por la vivienda digna en Bilbao, Madrid y en otras ciudades. Ha aparecido pegada en las paredes de las calles de El Puerto de Santa María (Cádiz) anunciando algún acto reivindicativo y al final la pista se acaba perdiendo porque en ocasiones las imágenes acaban viajando solas.
Ahora el mafioso empuñando el ladrillo se ha instalado en la portada del libro “Costa Nostra“ de la editorial Atrapasueños escrito por Miguel Díaz Becerra y Antonio Romero.
Aún no tengo todos los detalles sobre la tirada de este libro que se presentará en Marbella (Málaga) esta semana, pero parece que ya se plantean imprimir distintas ediciones desde otras editoriales.
Los autores
Miguel Díaz Becerra. (Marbella, 1978). Licenciado en Periodismo por la Universidad de Málaga. Fue miembro de la Comisión Gestora que gobernó el Ayuntamiento de Marbella tras la disolución decretada por el Consejo de Ministros a consecuencia del estallido de la Operación Malaya. Ha trabajado como periodista en diversos medios de comunicación de Marbella y la Costa del Sol.
Antonio Romero (Humilladero, Málaga, 1955), histórico líder del sindicato Comisiones Obreras, así como del Partido Comunista de Andalucía y de Izquierda Unida, ha ocupado diversos puestos institucionales, entre los que destaca su labor como diputado en el Congreso, en el Parlamento de Andalucía y su candidatura a la alcaldía de Málaga.
Sinopsis de “Costa Nostra”
Nadie se molesta en combatir a la Mafia si la Mafia no existe. La negación de su propia existencia fue, durante décadas, uno de los mayores éxitos de la Cosa Nostra siciliana o de la Camorra napolitana. Los pocos que se atrevían a alzar su voz contra las mafias eran ignorados, tachados de alborotadores oportunistas o, en el peor de los casos, silenciados con métodos más expeditivos. La implantación de mafias en la Costa del Sol ha contado durante demasiados años con el mismo beneficio.
Si bien algunos denunciaron hace más de quince años la evidencia de que distintas mafias se estaban asentando en tan privilegiado enclave, las administraciones se limitaron a mirar para otro lado o, aún peor, a ponerse al servicio de las mismas mafias cuya existencia negaban.
Si el Ayuntamiento de Marbella no hubiera puesto su urbanismo al servicio de inversiones criminales, si la Junta de Andalucía hubiera actuado a tiempo, si algunos miembros de la Judicatura y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no hubieran estado a sueldo de quienes debían combatir, los tentáculos de las mafias nunca habrían podido extenderse tanto y tan profundamente por la Costa del Sol.
Antonio Romero y Miguel Díaz, que reiteradamente denunciaron esa situación y que durante tanto tiempo pidieron la disolución del Ayuntamiento de Marbella, hacen en este libro una radiografía de la realidad de las mafias en la Costa del Sol.
El texto también contiene propuestas para derrotar a las mafias, cortando sus tentáculos, quitando el agua que blanquea su dinero sucio.
Un libro para entender la realidad de la Costa del Sol y para afrontar un problema que, según todos los expertos, será el que más gravemente azote a Europa en los próximos veinte años: el fenómeno de las mafias.



Ayer fue el día el día Mundial de la Libertad de prensa aunque los actos se celebran hoy.
Pero no se celebra la libertad, creo que más bien se festeja la falta de ella en todos los medios que engordan alarmas, promocionan películas y programas propios mientras pasan por encima de injusticias ampliando su fábrica de escépticos.
Y es que los medios no pueden ejercerla hasta que sus empresas anunciantes, iglesias o sus partidos políticos de cabecera no se lo autoricen.
Hay países donde no existe libertad de prensa porque los que quieren usar esa libertad están bajo la atenta mirada y tijera de dictaduras, no es el caso español, aquí la tiranía es empresarial y los que la consienten tienen la coartada incontestable de tener que proteger sueldos escasos a cambio de un trabajo precario o un puesto de gallifante intermedio con el prestigio que da la cabecera.


Ya empieza a leerse que cuando la prensa deje de alarmar se acabará la alarma por la gripe o inluenza y todos sus miedos chánchicos, son exactamente los mismos argumentos que hace unos días se usaban para referirse a la crisis. Y que nadie confunda a los conspiranoicos con los contagiados por la negación demagógica.
Negacionistas hay de muchas razas pero el que sorprende es el que hace suya la negación más absurda el de ” Pues los bares están llenos, ” Pues Sierra Nevada está petada de gente esquiando“. “Pues los supermercados están colapsados de gente empujando carros colmados de alimentos”
Lo gracioso de esta nueva forma cateta de negación, a veces involuntaria, es que cada vez se conocen más y más casos de negacionistas a los que la crisis les está haciendo daño de verdad.
Personas que ganan una cuarta parte de lo que ganaban hace más de una década y con cuatro veces más dificultades para conseguirlo. Y no, no es que cualquier tiempo pasado fuera mejor, es que el que nos está tocando es una basura alimentada por el inmovilismo.
Si bien siempre ha habido paro y siempre nos ha costado sangre, sudor y silencios ganarnos el sueldo, que nos hayamos acostumbrado a la demagogia negacionista del obrero dice mucho de lo poco que nos importan las cosas importantes.
La crisis que trajo el paro más virulento es la pandemia más cruel, porque no es como el virus de la gripe porcina que dicen que es invisible, el desempleo se ve en la cara de la gente pero sobretodo en los números de la economía doméstica y además se veía venir. Pero los negacionistas contagiaron más y mejor.
Pero no importa, en la farmacia de mi barrio hace días que se agotaron las mascarillas, hasta los negacionistas compraron una.
Los negacionistas sueltan esas frases que alguien les ha contagiado muy posilemente para engañarse y poder convencerse de que el dinero se mueve fácil de mano en mano en su entorno más cercano, que todo no van tan mal como dicen, que todo es una conspiración para hacer cambiar de ruta los mercados hacia nadie sabe dónde.
Cuando dicen que los bares están llenos nunca reparan en los que no están, porque ni pueden ni tienen ánimo de estar en un bar, se olvidan de los que no están esquiando en Sierra Nevada ni queriendo y no meten en sus cuentas simplistas a los que hacen cabriolas con la lista de la compra para apurar el presupuesto o los que sobreviven por debajo del umbral de la pobreza que son legión.
Nos hemos acostumbrado a no hablar de lo que ganamos, ni de lo que hemos de hacer para cobrarlo. Nos hemos dejado puesta la careta de la bonanza y el disfraz de aparentar y sólo nos queda negar como primera reacción ante el coma profundo de la economía.
Son personas que creen que pensando en nada, todo lo malo dejará de existir.


Pues sí, algunos tienen algo que celebrar. En pleno 1 de mayo empiezo en un nuevo trabajo.
Lo que en principio a más de uno le podrá parecer un post desde el ombligo, para mí es mucho más por lo que representa, es la historia de un comentario con final feliz. A veces pequeñas acciones devuelven agradables sorpresas.
Todo dibujante de viñetas sabe lo que se siente cuando se envían dibujos, a diarios, revistas y otros soportes y no se recibe contestación.
En el mejor de los casos se recuerda al menos la alegría inicial de encontrar una carta en el buzón (antes se enviaban esas cosas ) con el membrete de esa revista o diario al que habías enviado tu portafolio con la esperanza de que te admitieran como parte de la plantilla, publicar, trabajar.
Pero al abrirla encontrabas otra de esas respuestas tipo, frases idénticas a las que llevabas recibiendo durante años de muchas otras publicaciones y sólo quedaba el consuelo del “menos es nada” y la ilusión del próximo envío pasados los momentos de derrota, a la que acababas siendo inmune.

Ese comentario de febrero, tan breve como informal en el blog 233grados recibió una respuesta positiva tres días después de haberlo dejado, una semana más tarde tuve un momento de felicidad y aunque aquel día no pude contarlo (las ilusiones las carga el diablo)
Aquel día ya había cerrado el acuerdo con el ellos para la publicación de una viñeta semanal durante un año en lainformacion.com de Dixi Media en la que trabaja más de un buen colega de los que andan instalados en internet.
Enseguida recordé la ilusión que me provocó en el pasado la firma de lo que fue mi primer contrato serio y formal, uno de verdad, el que rezaba mi nombre como dibujante de viñetas en el ya desaparecido El Correo de Málaga
Mucho han cambiado las cosas desde entonces, sobre todo que se puede decir que gracias a estar en la red y a arriesgar a querer divertirme y trabajar en ella como territorio silvestre me ha permitido dar otro paso más hacia eso que siempre he querido hacer.
Y quiero permitirme esta licencia aunque sea sólo por hoy y por un rato, la de alegrarme por cruzarme con alguien que acepta el compromiso de publicar viñetas.
Alegre de no haberme quitado las orejeras ante los pesimistas crónicos y los que no apuestan por nada ni por nadie.
Alegre de todas las equivocaciones, risas, cabreos, mordeduras de lengua y también de las salidas de tiesto que he dejado por aquí más de un día y que espero seguir dejando.
Satisfecho de lo aprendido, de haber hecho esfuerzos por intentar olvidar igual de rápido éxitos y fracasos, alegre de haberme atrevido a arponear a aquellos tiburones con pinta de emprendedores que prometían oro pero recordando por encima de todo eso a todos y cada uno de los que dejaron una palabra de ánimo o me ayudaron sin ansias rédito.
Alegre de seguir intentado aprender a saber decir no cuando es necesario , a callar pero sólo lo justo cuando toca y también de las colaboraciones convencidas.
Ahora, acostumbrado al ambiente personal del blog, sólo me preocupa un poco no tener nunca la sensación de publicar “fuera de casa”. Tampoco tengo claro, ni me inquieta demasiado, lo que durará esta aventura que comenzó con un simple comentario.
Lo único que tengo claro es que el arma más potente que se puede uno echar al hombro para dedicarse a esto del garabato, es tener siempre la mochila grande bien cargada de independencia, por mucho que pese, y que te acompañe allá donde haya que dirigirse.
Desde hoy, todos los jueves se publicará una viñeta en lainformacion.com, que además, muy pronto, estrenará su sección dedicada al humor, un espacio más que necesario en tiempos de sustos y caretos largos.
Y espero puedan perdonar la auto-fellatio de hoy, no todos los días puedo contar cosas así.