Los miserables




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Somos unos miserables y no sólo estamos rodeados de miserables además no nos importa declararnos  públicamente como tales, porque no pagar  es de inteligentes y si  consigues no pagar nada ya eres un fiera y mereces ser idolatrado y puesto sobre la peana del ejemplo a seguir.

Ya sabemos de sobra que la palabra gratis nos dispara un resorte que nos obliga a acudir allá donde se reparte eso que dicen que es gratis, no importa lo que sea,  lo gratis hipnotiza más que las primeras tiendas aquellas del todo a cien de las “antiguos” cien.

Pero es que con Spotify han aparecido miserables confesos a punta pala, todo por unos cuantos anuncios (la publi del PSOE no son anuncios, son torturas) , no importa que el programa sea una joyita, queremos, qué carajo, exijimos que además trabajen gratis.

Hay alternativas y opciones a patadas para no escuchar publicidad, como comprar una suscripción de un puñadito de euros, opción siempre descartada por supuesto, hacerte tus cd´s , listas de reproducción con musiqueta bajada, montar una cadena de videos musicales enlazados con yutuf y cien más que se te ocurran, pero no.

Cualquier cosa que aparezca que empiece a hacer dinero será repudiada tras ser aplaudida, salvo que sea un producto Google o de esa marca de la que te declaras fanboy talibán.

Eso de que cuando hay algo gratis es porque alguien lo está pagando no  entrará nunca en la cabeza de un miserable.

Y no intentes explicarle que si el mercado que hay no le gusta se puede crear uno más modesto y  a medida donde  la pasta  no vaya a donde  no quieres que vaya y se quede circulando más cerca de los que la mueven, en ese caso prepárate para que te llamen enterado y centimero (antes pesetero)

Buscamos redactores

Otra cosa que también nos atrae mucho, y más en estos tiempos de cabras enclenques, es leer estas dos palabras juntas:  ganar + dinero y aparecer la locura. Pero el colmo del orgasmo del miserable es que la cadena sea ganar + dinero + fácil

Nos insisten en que podemos hacer  pasta extra en dos patadas. Basta elaborar interesantes textos sobre la fabricación de ceniceros artísticos con cáscaras de mejillón bajo las órdenes de un CEO de mercadillo cobrando a razón de 20 céntimos la  tonelada de palabras, todo esto facturado en negro claro.

Que hay que reflotar la economía sumergida.

Cada vez aparecen más sitios con un mismo modelo, la gente curra metiendo contenidos a ritmo de sótano de chinos y el sótano le promete jugosas jugosas ganancias con la publicidad, que nunca podrás calcular. Lo de trabajar con contrato ya no se lleva, no es de europeo próspero.

El mundo entero es ya redactor mercenario freelanzas. Todos somos Revertes entre más anuncios que clics, porque un miserable jamás hará clic en algo que beneficie a alguien que no sea él mismo.

Lo tuyo, lo mejor

Y si entre todo esto nos cruzamos con un premio en metálico para el bolsillo y otro intangible para el ego que lleva asociada la palabra blog,  ya perdemos la cabeza y lo primero que pensamos es (aunque no seamos capaces de confesarlo)… ¿premio? ,¿blog?. ¡el mío!.. ¡yo¡

Se ha anunciado la cuarta edición del concurso  20blogs y  lo que me extraña bastante es que no aún haya  aparecido nadie con  la contraprogramación concursera.

Este año lo tengo más claro que nunca, no voy a participar postulando mis pústulas ni en este ni en ningún otro, los premios deberían llegar porque alguien decidiera darlos y no como premio a una campaña cansina.

Y no es despecho, pero da igual, lo diga como lo diga va a resultar lo de menos. No hay rencor por fracaso porque el año pasado conseguí una cartulina simbólica, lo que me ha permitido dar el salto a las esferas más selectas de mi gremio. Por esto creo que este viaje me lo voy a tomar de descanso, quiero ser espectador y  poder así divertirme mirando los spam´s desde la barrera.

Seguiré las evoluciones de la competición de la categoría de humor que suelen ser las que tienen más chicha para la risa, hasta puede que me dedique a hacer promoción y campaña de alguno nuevo que me resulte bueno pero sin olvidar echarle un vistazo, cuando me aburra, a los mil quinientos nuevos literatos virtuosos que se destriparán alegremente por un voto.

Porque si algo tiene este concurso es que es más peligroso que una competición bajo el enunciado “el nieto más guapo” con la presencia de todas las abuelas hasta las cejas de speed defendiendo sus candidaturas.

Y no se marche usted sin dejar algún miserable comentario publicitario.







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11 Comments

  1. Christian López 4 agosto 2010
  2. iván 27 mayo 2009
  3. Jomra 27 mayo 2009
  4. morri 27 mayo 2009
  5. murmullo cucarachas 27 mayo 2009
  6. sissi 26 mayo 2009
  7. Armando 26 mayo 2009
  8. Ramón Rey Vicente 26 mayo 2009
  9. Lola Cárdenas Luque 26 mayo 2009
  10. JRMora 26 mayo 2009
  11. ANGELPITO 26 mayo 2009

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