febrero 6th, 2009
Hay determinadas conductas que para mí no dejan de ser una mezcla de extraño afán desmesurado de comunicar lo que sea y un querer ser el primero con un fuerte olor a marujeo de lo social instantáneo, y no me refiero al colacao 2.0
Todo lo que criticamos de los medios tradicionales y la misma propagación de chismes con morbos varios que despreciamos de ellos, pero con la “boca pequeña”, acabamos practicándolo en Twitter.
Hace poco un avión sobrevolaba el cielo de Málaga y rompía la barrera del sonido sobre la ciudad algunas personas se apresuraban a dar por ciertas falsas noticias de atentado, incluídos algunos periodistas.
Se llegó a hablar de explosiones en un cuartel de la guardia civil y hasta daban cifras del peso del explosivo utilizado.
Nuestra pasión por engordar rumores y dramas innecesarios es más que evidente.
Hoy ha vuelto a pasar , un rumor ha desencadenado la gamba múltiple de la prisa por la primeritis afirmando la aparición de un cadáver y poniéndole nombre, la fuente no era otra que “me lo dijo Pérez que estuvo en Mallorca“, independientemente de quién lo haga seguimos sin aprender a detenernos y cuestionar lo que propagamos antes de cruzar la calle mirando sólo hacia un lado.
No alcanzo a entender qué “prestigio” o placer puede producirle a alguien arriesgarse a ser el primero en confirmar el descubrimiento del cuerpo sin vida de alguien desaparecido, independientemente de que sea verdad o no y sin tener una confirmación sólida.
Tampoco termino de digerir esa confianza ciega en el historial de “influencia” de la persona que lo comunique.
Que nadie interprete linchamiento en esta nota, el ruido ya estaba más que hecho, la prisa da disgustos.
Bien podría haber hecho una viñeta sobre la primeritis. Soy cabrón, pero no tanto, mejor olvidarlo que la siguiente polémica seguro está llamando ya a la puerta.











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