octubre 16th, 2008

Entre la crisis y los clavos que te meten con el precio entrada del cine me he aficionado a ver de vez en cuando alguna peli online, aunque no tengan mucha calidad sirve para saber si la peli es buena o un pestiño.
Además me da pereza bajarlas,ya no se hace cuanto que no uso la mula, creo que ni siquiera está instalada.
Como todo el mundo anda citando esto del Pirate City me acerqué al video club de la gorra a pillar una peli de las de pasar el rato y pinché en la supuesta segunda parte de la guerra de los mundos para ver si era posible hacer algo peor que la primera y sí, se puede.
Me he propuesto hacer una breve reseña/análisis/resumen de este bodrio en segunda entrega que de ser visionada por Herbert George Wells, más conocido como H. G. Wells, autor de la novela del mismo título le provocaría la muerte siete veces consecutivas.
No se preocupe que no es un tocho, se trata de un repasito ameno y relajado entre capturas de las escenas clave de esta chapuza a la que alguien llamó alguna vez película, silencio por favor:

La peli ya de entrada tiene un título tonto, algo así como “la nueva oleada”. Ya se sabe los marcianos siempre vuelven porque el espacio exterior está lleno de ellos y encima se reproducen como conejos.
Empieza con un resumen del mundo siendo otra vez destruído por la invasión de los marcianos pero todo muy comprimido para ahorrarse explicaciones y efectos especiales.


Pues resulta que hay un tío con su hijo con la cara tiznada sobreviviendo entre lo que supone son las ruinas del mundo pero que tiene toda la pinta de estar grabado en las obras de un polígono industrial en obras.

Allí aparecen los marcianos que hacen unos ruidos muy cachondos al andar parece que se mueven pisando sandías, chufs chofs… todo muy churretoso, me gustaría ver que es lo que se apretujaba el del sonido para recrear los pasos de los marcianos
Los marcianos empiezan haciendo estragos en el polígono industrial con sus rayos amarillos de photoshop entre la población que huye despavorida.

Y entonces el padre y su hijo se esconden en un quiosco que tiene montado con unas tablas huyendo de los marcianos pisa-sandías.

Resulta que en el chambao donde se esconden hay una radio, pero una radio viejuna y cutre onde las haya .
Todos los personajes aparecen maquillados al estilo “tiznado kanfort”, supongo que en un intento de mostrarlos como supervivientes en un mundo sin champú ni gel.

De repente en lo que se supone que es la emisora de radio empiezan a escucharse unos mensajes que no tengo puñetera idea de lo que dicen porque suena a gente esta vez pisando melones pero en modo codificado, que hace que el prota ponga cara de muy impresionado (se tira toda la peli poniendo la misma cara)

Además de que pone siempre la misma cara suena todo el rato una musiquilla de esas que parece que va a pasar algo que nunca pasa entre secuencias largas como día sin pan que invitan a una buena siesta.
El tío de las caras fijas se va a por gasolina con su furgoneta donde se encuentra con dos malos ridículos que se la venden a precio de cd con doble canon y el tío vuelve al quiosco donde le espera su hijo pero al llegar…

El nene se asoma a ver quién viene y se encuentra con el marciano pisa-sandías , el padre que ve la escena grita asustado (con la mismo gesto en la cara y la misma música de que va a pasar algo que usan durante toda la peli).

El marciano le casca un rayo de After Effects al niño tonto y se lo cepilla.
El padre cabreado se planta en mitad del polígono en obras a dormir en la furgoneta con una escopeta en el regazo esperando a que venga el marciano pisa-sandias para vengarse o algo, al rato el marciano vuelve (como era de esperar)

El colega se le pone farruco, sale de la furgoneta y le mete al marciano un tiro con la fusca en toda la jeta y salen chispas de soldadura pero claro, no lo mata. (obsérvese que estas escenas están grabadas con el mismo tiempo atmosférico que las del principio y en el mismo jodido polígono industrial en obras donde empezó todo)

El marciano que se cabrea del disparo y mientras suena otra vez esa mierda de música que anuncia va a pasar algo que nunca pasa le endiña el rayo photoshop al de la escopeta, ¡ops! se ha cargado al prota.

Llegados a este punto y con todo lo que queda de peli me pierdo un poco, ahora con el niño y el padre fritos ¿quién coño va a salvar el mundo?
La siguiente escena ya muestra a alguien con una pizza de diecisiete quesos de plástico pegada en la cabeza.

Claro no había reparado en que el rayo no mata, se chupa a los muchachillos y los encierra en lo que se supone son las tripas del marciano , pero en realidad parece más la habitación de un puticlub de carretera con luces rojas y harapos colgados de las paredes simulando tripas o tejidos o vaya usted a saber qué.

De allí se escapan aún no se sabe de qué manera pero en tres patadas ya están en el polígono en obras otra vez corriendo con la musiquilla esa de que va a pasar algo jodiendo todo el rato.
Para ahorrarte sufrimiento de la intriga y la ansiedad que produce toda invasión de marcianos a la tierra te anticipo que mientras eso sucede en el espacio se libra una batalla igual de cutre que la de tierra pero con naves de cartulina y madera y más rayos de photoshop.

En el fragor de la batalla una de las naves que están ahí dale que te pego intetentando matar bichos voladores se despeña y se cae, pero se cae literal, imagine que una nave espacial se cae desde el espacio exterior hasta la tierra y pega una hostia contra el suelo.
Se desintegra antes de llegar al suelo ¿no?, bueno al caer se hace mierda pues ¿tampoco?
Pues es verdad, no esta se queda hincada en una calle del polígono industrial en obras un poco arrugada pero entera y con el piloto dentro vivo y feliz.

Y como el prota padre que ya se conoce el rollo de que se lo chupen con el rayo, ya usa a los marcianos como taxi sin contemplaciones y vuelve a meterse en las tripas de otro (que seguro es el mismo), observe los edificios y las ventanas, todo pasa en el mismo sitio, el polígono industrial siempre es el mismo, los mismos edificios otra vez.

Aquí ya me perdí de forma crónica, no se ni para qué vuelve a hacer eo de dejarse chupar a las tripas del marciano pero como sigue poniendo esa cara que pone mientras suena la musiquilla de que va a pasar algo entiendo que es por un motivo importante.

Entre tanto entrar y salir de los marcianos me fui a hacer calceta y cuando ya casi había terminado de tejer el segundo pañito para poner encima de la tele los humanos ya habían conseguido hacer estallar el planeta sandía y una bonita estampa azul de fuegos artificiales de verbena de barrio indicaba que el mundo está libre de toda amenaza.

El resto es el típico “seis meses después” donde se ve al padre, al hijo y a sus colegas haciendo un picnic en el mismo idílico polígono industrial en obras, salen las letras y se acaba.
He dejado el enlace a este truño online para que mi cinéfilo de cabecera pueda verla, me importa mucho su opinión/crítica , entiendo que no tiene la calidad argumental y técnica y que no le gustará tanto como Starship Troopers tanto pero estoy convencido de que disfrutará analizándola al frame.
Canela fina oiga.
Ver peli: War of the Worlds 2: The Next Wave (2008)
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