octubre 1st, 2008

Si hace unos días todos eran técnicos especialistas en catástrofes aéreas hoy la ciudadanía se ha convertido por arte de magia en una experimentada legión de economistas, asesores de bolsa, inversores y analistas fundamentales.
Hasta se han podido leer alarmas de todos los timbres que han llevado a más de uno acudir dándose patadas en el culo a su banco, armados con una bolsa de plástico del Mercadona, para retirar sus fondos pero la mitad se volvieron antes de llegar cuando escucharon “ahorros” y la otra mitad de tanto discutir la situación de la Wall Street llegó tarde a su sucursal y ya había cerrado.
Eso del plan de rescate ya sonaba dramático, fueron muchos los que llegaron a creer que el superhéroe americano “crisisman” saldría volando entre los rascacielos poniendo a salvo a los indefensos capitalistas.
Pero no hubo rescate ya que los abandonaron a su suerte, se lo merecen, ricos apestosos.
Arriba amigo no se ponga triste, todo ha pasado, ni las tiendas ni bancos cierran y aún hay tantas cosas que necesita…
El capital lloró hoy con un ojo (y de cocodrilo)










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