Los partidos políticos son una mierda




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Traducciones por Mariposa:

english.gif ” We count on progress ”
Promises of a guy who wears an invention from 1660 around his neck.’

aleman.gif ” Wir setzen auf den Fortschritt”
Versprechen eines Typen, der um seinen Hals eine Erfindung aus dem Jahre 1660 hängen hat’

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 Hay una serie de personas que no sólo no trago sino  que además intento  permanecer alejado de ellas.

Entre los menos crispantes, aunque me produzcan cierta repugnancia pasajera, están los que hablan de sí mismos en tercera persona o aquellos  que hacen un abuso de coletillas que siempre preceden a un discurso-arenga lleno de frases de ascensor, de trata de esos que empiezan o terminan su rollo con el consabido  “no nos la cojamos con papel de fumar señores“…

Hay otros con menos capacidad de reflexión que también me producen algo de asco y son esos que tras soltar la frase chorra con un clásico de la demagogia popular  sentecian con el “y punto pelota

Pero los peligrosos son los que piensan para beneficio de determinados círculos, estos productores de arcadas de peridicidad variable suelen ser algunos periodistas con cierto rango y responsabilidad en determinados medios, pero estos suelen pronunciarse muy poco en situaciones  de la vida cotidiana por lo que los sufren más suelen ser los profesionales  bajo su mando y de rebote sus oyentes, lectores o espectadores que acaban siendo salpicados de una sectaria percepción de la realidad y  de sus verdades secuestradas.

Pero todos estos son adorables ositos de peluche comparados con los practicantes de la política profesional.

Aún no tengo claro si fue antes el huevo o la señora pollo, es decir, si la culpa es de que todos los charlatanes calvos vendedores de crecepelos acaben en un partido político o de la configuración de los propios partidos que los convierte en los afectados que conocemos.

Porque creo que los partidos son una mierda, sí, una mierda.mierdecita.gif

Antes de que intente argumentar esto quiero aclarar que por mucho  que le resulte molesta la contemplación de una mierda o si le desagrada su olor o textura  le ruego olvide esos detalles superficiales y entienda que la mejor forma de que me pueda concentrar en el fondo es no cayendo en florituras y defendiendo el uso del taco como parte imprescindible del enriquecimiento del lenguaje.

Todos los partidos son una mierda.

La primera gran contradicción está en su funcionamiento, casi todos los partidos al uso nos insisten en la manida frase de “la fiesta de la democracia” cuando se acercan las elecciones.

No ir a votar es poco menos que una insumisión al estado, hasta te asustan con una posible pérdida subliminal de derechos en el caso de que el día de la votación decidas irte al campo a tumbarte a ver las nubes pasar.

Pues acérquense a cualquier pleno de cualquier ciudad o pueblo, intenten antes de asistir a un pleno conocer un poco por encima que sucede antes, se celebran comisiones de gobierno.

En las comisiones de gobierno es donde se cortan todos los bacalaos allí el lenguaje es casi de calle, todos saben a lo que van y arremangados, cada cual  anuncia como van a actuar en el pleno que se celebrará en unos minutos.

Llegado ese pleno, el teatrillo se escenificará según lo acordado si no hay alguna salida irreverente y traicionera del guión pactado (se nota enseguida cuando esto sucede por las reacciones airadas)

Los mismos que el día anterior nos insistían en que había que votar por encima de todo, que el voto era la más valioso derecho de todo ciudadano, esos mismo, se abstienen de votar propuestas sobre todo si vienen de “la oposición

Todos los partidos se abstendrán en las votaciones de distintas mociones.

Durante el pleno escuchará varias veces: ABSTENCIÓN

Jamás he escuchado a un ciudadano de los pocos que asisten a estos actos  levantarse y recriminarles su actitud poco democrática o recordarle el coñazo que le había dado el día anterior con palabras con términos como “participación ciudadana”, “voto popular” y demás blablablases electorales y electoralistas sobre la importancia suprema de votar.

Traducciones por Mariposa:

english.gif A brilliant politician is somebody who hasn’t got the time to do his/her work just in order to speak about how hard he/ she works.’

aleman.gif Ein brillanter Politiker ist einer, der keine Zeit hat, seine Arbeit zu verrichten, um davon zu sprechen, wie viel er doch arbeitet.’

*****

¡Bah!, nada nuevo, ya sabemos que no hay un sólo político que no se contradiga en lo que dice o hace pero como desde fuera del “sistema” no te van a permitir influir en nada a no ser que montes una asociación con al menos 500 amigos más, tienes otra opción:

Afiliarte a un partido e intentar que tu voz sea escuchada sea escuchada “desde dentro” o al menos poder añadirla a la del resto de tus compañeros de agrupación.

Y aquí es cuando entra en escena la mierda citada con anterioridad, un partido es privativo.

En la era en la que todo parece querer ser configurable, abierto y colaborativo , los partidos son la secta más cerrada y excluyente.

De entrada, te tienes que quedar a la fuerza con el único pack que comercializan y no puedes añadirle ni quitarle nada, las ideas ya vienen integradas de fábrica.

Puedes tener ideas discordantes, incluso contrarias, pero tendrás que reservarlas para el ámbito más privado si quieres conservar tu capacidad de participación.

Los partidos basan su funcionamiento en alienar desde la médula, tienen una serie de pensamientos e ideas que son el argumentario base. Estos textos, aún teniendo más de 200 años de antiguedad (en algunos casos 200 siglos), no contemplan ni permiten la más mínima discusión o debate.

Lo primero que se suele escuchar una vez has sido captado o de forma voluntaria has decidido probar suerte en este tipo de sectas es eso de “trabajar por el partido” esto consistirá principalmente en hacer lo que sea necesario para que pierda el partido de la competencia.

La profesionalización de la política tiene su base en su propio vocabulario, trabajarás para demostrar tu fidelidad y que llevas el ideario en la sangre, tienes muchas posibilidades de acabar acudiendo a reuniones y actos por toda tu localidad y al menos una vez al año acudirás a ondear el logo del partido ante el líder en una gran ciudad.

Cualquier tarde te resultará normal llamar y ver al cabeza de lista local de tu partido como “el jefe” y como tal empezarás a tratarlo  con lo que ya serás una piedra en la pirámide de la partitocracia aunque no serás consciente de que eso te ha sucedido.

Pasado un tiempo si compruebas que todos te sonríen, te invitan a café y revolotean durante mucho tiempo a tu alrededor lo más probable que por tu posición social  puedas ser un potencial captador de votos, lo más nomal es que suela venir provocado por tu posición social y en muchos de casos por tu una posible situación económica o cargo laboral  de valor estratégico.

De ahí en adelante todo está pensado para que una vez superado el entrenamiento de amansamiento cerebral y con un par de cursos de oratoria y tres visitas al logopeda te despiertes hablando  con el mismo acento, sonido y frases que el resto de los que te rodean.

Llegado a este punto lo más seguro es que ya hayas olvidado el motivo por el que ingresaste en este grupo y te sorprendas pensando y defendiendo con palabras, un poco menos olorosas, que la mierda es el otro partido.







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Un comentario

  1. sissi 11 julio 2008

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