junio 6th, 2008
Esta es, de momento, la última entrega de la serie, pero en cuanto recuerde más juguetes de autofabricación la retomaré. He dejado para el final esta que he llamado “Cine en casa“. Para empezar su construcción se necesitaban elementos bastante fáciles de conseguir, como unas tijeras, un rollo de papel de máquina registradora (en su defecto tiras de papel cortadas y pegadas) además de un tubito del mÃtico pegamento tan útil para pegar como para esnifar.

Una vez dispuestos estos elementos sobre la mesa se procedÃa a localizar un cartón, en casa siempre habÃa cajas de cartón para usar, vaciando y escondiendo su contenido en el fondo de cualquier cajón lo que me ahorraba tener que juntar unas pesetas para comprar una cartulina lo que tuiera la consistencia necesaria.

Desmontada la caja se extendÃa y se dibujada sobre la pieza más grande el desarrollo de lo que serÃa el cuerpo del “reproductor”. Las cien primeras veces que se hacÃa el dibujo a mano alzada (o a regla) no permitÃa poder encajar el cubo para poder pegarlo.

Se recortaba con cuidado y se dibujaba la pantalla para recortarla con cuidado y paciencia (que nunca habÃa). A ambos lados del recorte de la pantalla de hacÃan dos ranuras con un cuchillo, esto serÃa todo lo necesario para tener preparado este “Cine en casa”.

Una vez encajado y pegado todo al estilo “como salga” venÃa el trabajo de producción de contenidos.
Era lo más laborioso pero sin duda lo más divertido, consistÃa en dibujar la “pelÃcula virgen” en folios y si se disponÃa de presupuesto hacer fotocopias a mogollón. Sobre estas plantillas se dibujarÃan las escenas a “emitir”.
Estas plantilla y las toscas animaciones que es son auténticos originales usados en aquel “Cine en casa” y aparecieron mientras buscaba otra cosa en una baúl de trastos y papelotes.

La idea era poder dibujar todo aquello que o bien no nos dejaban ber en la tele y en el cine o historias propias de guerra, superhéroes, de ciencia ficción y seguramente hasta alguna teta.
Se acabarÃa eso de que me mandaran a la cama cuando iba a empezar la peli de “La Clave“, serÃa el fin de los dos rombos…

Otro contenido usable era el de las libretas dibujadas con cómics completos (se que tengo una en algún sitio y se que la encontraré)
Este juguete no estaba al alcance de todos, asà que en más de una ocasión recibà “encargos” de amigotes que me pasaban un guión en un tocho de hojas para que se lo dibujara (como se puede comprobar la peticiones de colaboración altruista se remontan a tiempos remotos)
Una vez tenÃa “pelis” suficientes para empezar a disfrutar de mi “Cine en casa” recortaba los trozos y los pegaba sobre el rollo de cinta, el funcionamiento del aparato ya te lo puedes imaginar…










Añade tu comentario
0 trackbacks