
Me he acordado muchas veces de Ramón, siempre que me siento a intentar inventar cualquier chorrada me viene a la memoria el trabajo de Ramón Sabatés i Massanell, son muchos los que conservan entre sus recuerdos infantiles o juveniles los inventos del Profesor Franz de Copenhague.
El Profesor Franz de Copenhague aparece por primera vez en 1936, en las páginas de TBO, ya de manera periódica en 1942 con la sección “Los grandes inventos de TBO“, bajo la firma de Nit.
Esta sección fue dibujada por Tínez, Benejam o Tur y Ramón Sabatés empezó a hacerse cargo de la misma en los 60.
En principio Sabatés se limitaba a ilustrar los guiones encargados pero al poco se hizo cargo de todo ya que tenía una creatividad ilimitada y asombrosa, sus disparatados inventos además de divertidos podían construirse y por qué no, hasta funcionar.
De hecho su “máquina de cortar puros” fue construída por el propio dibujante (por algo se había graduado como perito mecánico) y se puede contemplar en un lugar destacado del museo del Juguete de Figueres (Gerona)

El Profesor y Ramón acabaron fundidos en una misma persona

Pero aún después de una buena cantidad de años, cuando veo sus dibujos, hay algo que me sigue indignando.
En 2001 casi me movía exclusivamente en listas de correo y por algún foro y desde Norma Sabadell, Fandecomix y muchos otros que reenviaron la nota tuve noticias del llamamiento que hacía Ramón desde el Asilo de las Hermanitas de los ancianos Desamparados en Sant Just Desvern (Barcelona) donde estaba ingresado junto a “Queta” (Enriqueta) , su mujer, ambos pasaban por graves problemas económicos.
Se trasladaron allí, arruinados, su piso de Barcelona con todas sus pertenencias iba a ser embargado, Sabatés “Para intentar “ahorrar”, decide poner a la venta sus dibujos originales. Un total de 54 obras de trabajos de la etapa el mítico TBO.
“El precio de cada obra es de 35.000 ptas, además de estos originales, también va a poner a la venta una colección de chistes, el precio de los cuales es de 15.000 pesetas” (información publicada el 28 de septiembre de 2001, el diario barcelonés Barcelona bajo el titulo”Una trista història del TBO“, de Carmen Picart de la agencia EFE. Leído aquí
Después de toda una vida entregada al dibujo y de hacer pasar unos minutos de ilusión a miles de niños y adultos, Ediciones B había estado reeditando, durante la últimas decadas, el material clasico del TBO sin pagar ni un duro a los autores. Ese lucrativo negocio provocó con toda seguridad:
1- Que Los propietarios, directivos y accionistas del Grupo Z gracias a una carambola de repesca de originales se hicieran un poco más ricos.
2- Que los pocos artistas vivos que quedan/quedaban ,la autentica esencia del TBO, ancianos todos ellos, estuvieran y siguieran en la más absoluta de las miserias y para colmo sufriendo un insultante y doloroso ninguneo.
Por aquellos días y lejos de intentos de boicot al Grupo Z o a Ediciones B, allá ellos con sus conciencias empresariales y su ausencia de corazón, se inició una campaña pidiendo que se les enviara por giro postal alguna ayuda económica, cualquier cantidad que se enviara la agradecerían.
Ramón que padecía una enfermedad cerebro-vascular que apagaba su vida y que le obligó a estar encamado, sin apenas poder ni hablar, falleció el 9 de enero de 2003 a los 87 años.

En 2001 el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Barcelona compra la totalidad de los originales que conserva Ramón Sabatés al precio que había fijado el autor y “para que no se disgregara la obra”.
Seis meses más tarde, ya en abril de 2002 se exponen los originales de Sabatés así como cuentos infantiles, libros de juegos y álbumes de cromos hechos por este autor, algunos medios hacen reseñas breves tratando el asunto como algo casi anecdótico.
Es posible que si el Colegio envía la información solicitada, por email y teléfono, la añada para intentar documentar un poco lo que fue esa exposición,
19/11/2008: En el Colegio de Ingenieros Técnicos Industriales de Barcelona se olvidaron de contestar o no estaban interesados en atender peticiones ya que no enviaron contestación alguna sobre lo que les pedí (información, catálogos,. etc…) no solicité nada que no tuvieran y que no les hubiera costado nada facilitar.
Posiblemente tengan sólo interés en comerciar con la obra a que se divulgue y estudie.
A poco de conocerse la muerte de Ramón algunos coleccionistas recibieron llamadas de personas interesadas en comprar originales. (sic)

El caso de los últimos días de Ramón es uno de los más tristes del panorama de la historieta española, los que poco podían hacer hicieron lo que pudieron, pero los que realmente podían haberle ayudado siguieron mirando sus balances, mientras que las administraciones, autoridades, asociaciones, entidades varias, ayuntamientos y ministerios, como siempre, reaccionaron demasiado tarde.
Seguro que pensarás que son muchas las personas que llegado el último tramo de su vida pasan por calamidades por culpa de sus ingresos, pero en este caso sentí y aún siento una rabia especial, puede que corporativista.
Era una cruel e injusta y sobre todo triste forma de despedir a alguien que seguro había dado todo por apenas nada. Una más.
Llamé al Asilo de las Hermanitas de los ancianos desamparados en Sant Just Desvern y he podido saber que Enriqueta Hernández “Queta” sigue viviendo allí y que a pesar de su avanzada edad acostumbra a salir a pasear a diario, es una señora sincera y muy vitalista.
Acepta contestar algunas preguntas por teléfono y que incluya el audio de esta charla/entrevista en este post y que puedes escuchar bajo estas líneas.
Enriqueta nació en Barcelona, en el barrio de San Gervasio, en 1924 y conoció a Ramón con tan sólo 4 años ya que eran casi vecinos, como ella misma cuenta en la entrevista. El que después sería su marido tenía entonces 13 años.
Estuvieron juntos durante 62 años algunos de los cuales Enriqueta trabajó en una agencia de “cambio y bolsa”.
Ramón y Enriqueta tuvieron una hija, Mª Ángeles, que trabajaba en Barcelona para un periódico, posiblemente para el diario”Barcelona“, y que falleció el 2 de febrero de 1992 con 43 años, esto fue, en parte, uno de los hechos que pusieron en marcha una cadena de sucesos que provocaron una muy dura mala racha para la pareja.

Curiosidad:
Ramón Sabatés con aproximadamente 6 años era compañero de clase de alguien de apellido Bruguera, algo mayor que él (aunque Enriqueta afirma que eran de la misma edad) y compartían aula y profesor. Este compañero de colegio en unos años sería el creador de la emblemática editorial Bruguera en la que también trabajó Sabatés hasta practicamente su cierre en los años 80.
Enlaces de interés y fuentes consultadas :
Entrevista a Enriqueta Hernáez en El Periódico (Mayo 2009)
-Ayuntamiento de Llinars del Vallès
-Colegio de ingenieros técnicos Industriales de Barcelona
-Asilo de las Hermanitas de los ancianos Desamparados en Sant Just Desvern (Barcelona)
- Ramón Sabatés i Massanell, Bio en Wikipedia
-Artículo: “Sabatés… ¿una víctima más de la industria de la historieta española?” por Antonio Martín.
- Los Inventos de TBO (Expo homenaje a Ramón Sabatés y Franz de Copenhague)
- Bibliografía, más datos sobre su vida y trabajos y entrevista a Ramón con una pregunta a Enriqueta, su mujer.
- Reportaje Informativo Theknos, 56. Abril de 2002. “La exposición sobre “Los grandes inventos de TBO” (PDF)
-Inventos Bizarros por Josep M. Albaigès i Olivart (Contiene noticia de La vanguardia del 11/01/03 sobre el fallecimiento de Sabatés y algunos datos sobre su vida)
Si crees que hay algún error o crees que puedes aportar algún dato o enlace de interés se agradece un aviso.
Tras varios problemas con el teléfono por fin pudimos mantener una breve charla que ha sido editada para eliminar algunos gritos que tuvimos que pegarnos para poder escucharnos.
Como sucede en este tipo de encuentros muchas de las confesiones “fuera de micro” son de gran valor histórico y personal, además estoy convencido de que Enriqueta prefiere no hacer otras por respeto a su marido y su obra.
Enriqueta en la actualidad sigue viviendo en el Asilo de las Hermanitas de los ancianos Desamparados.
Pasaje Montseny, 2
08960 Sant Just Desvern
Barcelona.
