abril 6th, 2008

Imagina que sales a por tabaco y se acerca un alguien que no conoces de nada, te toca el hombro y te mete un papel en el bolsillo de la camisa con el texto “te sigo” . Pero además te acompaña allá donde vayas.
Y así uno tras otro, otro y otro más hasta formar una cola infinita de amigos que se autoconectan en un endemoniado laberinto de puertas abiertas.
Cada día hay más redes sociales y cada día hay más gente que añade a gente para no sentirse un nadie de las estadísticas, sin seguidores no hay influencia, la amistad basada en números.
Desde spammers hasta sicópatas recolectores de amigos intentarán obligarte a que te registres y conozcas al menos tres nuevas redes sociales cada día.
El nuevo antisocial es todo aquel que se niega a invertir cuatro horas diarias en leer y contestar a todo aquello que han dicho ciento trece mil doscientos sesenta y dos nuevos amigos en cincuenta pantallas con programitas de colorines.
Estoy saturado de conexiones, no quiero conocer Higozz, Refesfera, Hankyloop ni el nuevo chupiflaster avanzado conocido como Tonti.
Que no.











Añade tu comentario